Notas
Los candidatos del peronismo ocultan a Jaque
Las voces más importantes del justicialismo mendocino lo tienen decidido: la breve campaña electoral que se avecina tendrá como protagonistas a los candidatos legislativos del oficialismo, no al gobernador Celso Jaque.
El cachetazo de las encuestas al Gobierno desde hace tiempo marca este camino. Y hay acciones (algunas realizadas y otras inminentes) que demuestran que esta discusión ya se dio hacia adentro del PJ.
Celso Jaque ha reducido su exposición pública a lo mínimo indispensable. A lo que el protocolo y el marco institucional hacen obligatorio para un gobernador.
Como contraparte, Adolfo Bermejo y Omar Félix empezaron a “caminar” los departamentos de la provincia. A tratar de hacerse conocidos más ampliamente por la gente. Separados de Jaque, jugando a seducir al electorado desde un espacio nuevo. Que también es oficialismo, pero a la vez no lo es.
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Pero la parte del oficialismo que representan los candidatos, eligió otro destino. Adolfo Bermejo no fue al sur de la provincia; en cambio, se quedó en la zona Este. La estrategia es clarísima. Lo que no se sabe es si rendirá sus frutos.
La gestión, fuera de la campaña
Muy complejos son los desafíos que se vienen para el peronismo mendocino. La última encuesta de Julio Aurelio, una voz respetada en el mundo de los encuestadores, marcó un 70 por ciento de rechazo de la gestión del Gobierno. La encuesta habría sido encargada por el empresario José Luis Manzano, dato que cobrará mucha relevancia en otros tramos de esta nota.
Pero el descenso a los infiernos comenzó hace mucho tiempo. En marzo, después de la Fiesta de la Vendimia, este diario publicó una investigación en la cual distintos sondeos ya revelaban una imagen del Gobierno que, en el mejor de los casos, trepaba al 15 por ciento positivo. Si tomamos como base aquellos datos, el Gobierno incluso experimentó una leve mejoría después de la silbatina generalizada en el teatro griego Frank Romero Day, la noche del Acto Central de la Fiesta.
Pero las cifras de aceptación de la gestión justicialista siguen siendo pobrísimas ¿Cuánto puede mejorar ese diagnóstico, a menos de dos meses de los comicios?
Algunos funcionarios del Gobierno apuestan a que puede hacerse mucho. El ministro de Gobierno, Mario Adaro, prefirió este viernes mirar la parte del vaso “no vacío” (el 25% que no rechaza al Gobierno, de acuerdo con la encuesta de Aurelio) y tomarlo como piso.
Adaro fue el único que habló de las encuestas, en una intervención por momentos humorística, y en la que mezcló conceptos diferentes: la encuesta que aterrorizó al Gobierno midió imagen de Jaque, no intención de voto. Así habló Adaro:
En cualquier caso, es tremendo el desafío que asume parte del Poder Ejecutivo. Una buena gestión se modela con plazos mucho más largos que los que tiene el oficialismo de aquí a las elecciones, se fundamenta en políticas de largo aliento que la gente al final acepta, tiene como herramienta las obras, que también demandan tiempo…
Conclusión: las voces predominantes del justicialismo local ni siquiera parecen contar con la gestión para ganar o conseguir un resultado decente en las elecciones del 28 de junio.
En su lugar, parecen haber elegido el marketing de la novedad. El personalismo de las nuevas figuras. Y por supuesto, la ingeniería electoral, que tienen a cargo los especialistas de siempre.
El despacho peronista que recibe a todos, incluso al líder del PD
Para tratar de ganar los comicios sin la gestión de Jaque, el peronismo mendocino fue el primero que se aseguró “colectoras” electorales. Es decir, pequeños partidos aliados que arrimarán votos para los cabezas de lista, que son los candidatos del PJ, con la esperanza de que el enganche electoral les ayude a ellos a ganar una banca de algún tipo para sus candidatos propios.
A las colectoras también las mueve la convicción de que, gracias al “gesto” de llenar el cuarto oscuro con boletas encabezadas por los candidatos oficialistas, harán su negocio. Este tipo de colaboraciones ponen dinero en juego, y en Mendoza, el justicialismo consiguió 11 sellos que acompañarán, por lo menos, la candidatura a senador de Adolfo Bermejo, el crédito del poderoso sector azul del PJ.
Sobre el final, se cayó uno de estos acuerdos electorales: desde San Luis llegó una intervención para el Partido Unión y Libertad (PUL), ya que el gobernador, Alberto Rodríguez Saá evitó quedar pegado con los candidatos kirchneristas locales.
La operación es tan calculada que, entre los logros que se acreditan los operadores peronistas, se valora mucho que el número de la colectora incorporada sea bajo, ya que esto asegura mejores ubicaciones dentro del cuarto oscuro. Las listas de número bajo son así más accesibles para las personas cuando entran a votar.
Por ejemplo, uno de los socios fantasmas del oficialismo es el Partido Intransigente, cuya lista tiene el número 6. Otro es el Partido Federal, cuyo número de lista es el 8. El propio peronismo tiene un lugar ideal en el cuarto oscuro, ya que lleva la lista dos...al parecer, todo suma.
Pero la ingeniería electoral no sólo aprovecha el fenómeno de las colectoras. La cúpula del PJ confía en que una maniobra que no es nueva, conceda buenos resultados. Esta semana, mientras Bermejo y Félix (o Bermejo solo) recorrían barriadas y calles departamentales con resultados irregulares entre los vecinos, en una oficina de la Casa Rosada se trabajaba sin pausa por la victoria de los candidatos peronistas mendocinos.
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¿Qué hacía un demócrata en la Casa Rosada? Este diario trató de contactar sin suerte a De Marchi para conseguir una explicación de su visita, lo que nos deja a merced de las especulaciones fundadas, los cálculos y probabilidades. Y la comparación de este hecho con la historia reciente.
Sin vueltas, dirigentes del peronismo mendocino sostienen que Mazzón va a poner recursos en la campaña del PD. Pero para que gane el PJ. Es que, en el caso de que la reunión de De Marchi-Mazzón haya derivado en algún tipo de promesa o aval para el Partido Demócrata en el marco de la campaña, el justicialismo puede aspirar a que una rebanada de la torta de votos que puede cosechar el cobismo en los próximos comicios termine en el PD.
Negocio redondo, entonces: si le va bien en las elecciones de junio al PD, lo más probable es que cobistas y radicales pierdan sus chances de hacer una buena elección, en la misma medida. Esto porque ambas fuerzas captarían la misma porción del electorado: los antikirchneristas y antiperonistas.
Ingenierías electorales así ya se han visto en otras elecciones. Los números demuestran que la división del radicalismo provincial entre cobistas e iglesistas hizo su aporte a la hazaña de Celso Jaque en las elecciones gubernamentales de 2007. La simple sumatoria de votos demuestra que, sin división, los radicales hubiesen ganado la gobernación.
Sería injusto atribuirle a Mazzón la pelea interna Cobos-Iglesias de aquellos comicios. ¿Pero quien puede discutir que el operador peronista le sacó el máximo de provecho?
Fayad y la otra sospecha
Yendo un poco más allá, ¿por qué no pensar que la suspensión de los comicios en la Capital, establecida por Víctor Fayad, no forma parte también de la misma ingeniería electoral oficialista?
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La "bronca" de Fayad, seguramente, se va a irradiar en una buena porción de los radicales capitalinos y de todo el primer distrito electoral cuando les toque la hora de votar.
Tropa dividida, es tropa debilitada. Y en una votación dividida, pueden ganan terceros en discordia. Pasó en 2007 y benefició al PJ. ¿Es ilógico pensar que volverá a pasar en 2009?
Tanto o más sorprendente es que ni un solo político local denuncie maniobras electorales para torcer el rumbo de una elección.
La única respuesta es que casi todos los políticos locales se han beneficiado de esas maniobras en algún momento de su historia.
Peligro I: Los baches de la caminata electoral
En sus primeros pasos, Bermejo y Félix, los principales candidatos peronistas sintieron el rigor del camino. Que supone durezas adicionales al problema principal: no poder sumar al gobernador al convoy para captar votos.
En Las Heras, la voz de los vecinos revivió la promesa incumplida de la inseguridad que alguna vez pronunció Celso Jaque, y que va a perseguir como un fantasma al peronismo en campaña.
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Abraham no se candidatea a nada, pero no bastó con que el jefe comunal ocultara las diferencias de la interna peronista con su “socio” justicialista para que Bermejo obtuviera protagonismo.
La ausencia del sanrafaelino Félix en más de la mitad de los recorridos de campaña que hizo Bermejo esta semana sumó otro elemento de extrañeza en la estrategia del oficialismo. ¿Será parte de la filosofía del “peronismo crítico”, participar sólo parcialmente de los actos de campaña del PJ?
Cómo si algo faltara para que la semana del dirigente peronista que se cargó al hombro la campaña fuera más complicada, Bermejo habló y él -solito- complicó su relación política con el kirchnerismo nacional.
En una entrevista del diario El Sol, el crédito peronista no adhirió a la estrategia apocalíptica que dicta Néstor Kirchner desde Buenos Aires. Osadamente, Bermejo no coincidió en la nota en que una derrota el 28 de junio puede hundir al país en el infierno, como pregona Néstor K en cada aparición pública, desde hace 15 días. Un pensamiento que comparte, por ejemplo, el ministro Mario Adaro, quien afirmó hace pocos días que perder las elecciones no le hará al PJ perder el Gobierno, cuya duración se extiende hasta 2011.
Con estas afirmaciones, el maipucino no se ganó otra cosa que reprimendas de la Casa Rosada, según ventiló el diario Los Andes al día siguiente.
Conclusión: el candidato tuvo que emitir este viernes, junto a Félix, un comunicado que ratifica la unión entre el peronismo mendocino y el proyecto nacional K. Como si eso estuviera en duda sólo porque un dirigente no comparte una visión extremista de la realidad del país.
Después de esa intervención periodística, Bermejo eligió el silencio como estrategia temporal. Pero el hermetismo es una condición difícil de sostener para un candidato en campaña, que debe hablar y convencer.
Peligro 2: La “rebelión” del Diario Uno
La gestión Jaque contaba hasta esta semana con un aliado mediático para contener las críticas. El diario Uno, uno de los dos diarios de papel de mayor penetración en la provincia, adoptó siempre, hasta aquí, una línea editorial dócil y una mirada benigna sobre el gobierno de Jaque.
Títulos de tapa progobierno eran habituales en el matutino del empresario Daniel Vila hasta hace poco. El domingo 3 de mayo, Diario Uno dio inicio a la campaña electoral con el siguiente título principal:
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Pero pocos días después, más precisamente el viernes 8, el mismo diario sorprendió a la opinión pública con la difusión en letras de molde de los resultados de la encuesta de Julio Aurelio, que demuelen al Gobierno. Y que habrían sido encargados por Manzano al encuestador, como anticipamos más arriba. Esto se publicó como título principal de tapa:
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El mismo diario que sustentó un día la denuncia por corrupción del Gobierno contra dos funcionarios del cobismo, a los cinco días tiraba una bomba molotov contra el corazón del jaquismo. El impacto de este giro en el Diario Uno fue innegable. La línea editorial del matutino había cambiado rotunda y explícitamente de un día para el otro. Y para mal del Poder Ejecutivo.
En el cuarto piso de la Casa de Gobierno acusaron el impacto y se hundieron en un silencio reflexivo que aún continúa. Adaro, el ministro atajapenales de esta gestión, fue el único que dio la cara, en medio de la conmoción generalizada.
Quedó clarísimo que el problema no era sólo la noticia, sino también, y quizás principalmente, el medio que la difundió.
Un diario puede ser "garante de la gobernabilidad" para una gestión. Pero también el verdugo de un gobierno, si se lo propone y el contexto lo ayuda. El jaquismo tiene razones para temer que esto pase.
Una cadena de hechos permiten deducir por qué se produjo el cambio respecto del Gobierno en el diario de Vila.
Un día antes de la explosiva tapa del diario Uno, MDZ dio a conocer la decisión gubernamental de intimar a la empresa Edemsa para que pague un canon por el servicio eléctrico de 18 millones de pesos.
La eléctrica es una de las firmas que controlan Daniel Vila y su socio José Luis Manzano. Y el canon en cuestión no era una deuda que Edemsa estuviera decidida a liquidar, ya que por su lado reclama deudas del Estado provincial, más allá del clamor de las cooperativas eléctricas del interior de Mendoza, que viven y mantienen el servicio gracias a ese dinero que aporta Edemsa.
¿Fue el cobro del canon a Edemsa el origen del imprevisto y repentino cambio editorial del Uno? De no ser así, la otra hipótesis apunta también hacia la empresa eléctrica.
Es que, a Edemsa, el Gobierno también le gestiona desde las vacaciones de verano un aumento de la tarifa del orden del 24 por ciento, que finalmente quedó en el aire hasta que pasen las elecciones, debido a las reacciones de la oposición política y del ala sindical.
En uno y en otro caso, la caja de Edemsa ha sido perjudicada por decisiones u marchas atrás del Poder Ejecutivo.
Jaque y los medios
Se puede intuir en estas horas el enojo del mandatario por la nueva estrategia del Diario Uno, que repentinamente dejó de ser oficialista y ahora "pega" con dureza.
El gobernador no tolera la crítica y no hace mucho tiempo lo demostró: no dudó en quitarle durante un tiempo la pauta de publicidad al diario Los Andes sólo por una editorial que lo criticaba.
La doctrina de Jaque en materia de medios hace pesar la billetera: el Gobierno jamás dio una participación a MDZ en la pauta oficial debido a que le molesta su línea editorial, mientras que el dinero de la publicidad pública aparece en insólitas publicaciones, como revistas porteñas y blogs locales.
¿Qué hará Jaque entonces en el caso del diario Uno?
Mas allá de la intriga, hay algo que suena a verdadera ironía en esta historia.
Con el giro editorial del diario Uno respecto del Gobierno, el futuro político del jaquismo se oscurece un poco más de lo que de por sí está.
Pero ese empeoramiento del panorama se ha producido, justamente, gracias a una medida que por primera vez en la era jaquista trató de reflejar cierta independencia de decisiones en el Gobierno provincial.
Marcarle la cancha a Edemsa fue, o pareció ser, una reacción oficial a los mandatos de ciertos grupos de poder de algún empresariado mendocino. Una señal de virtud que, empero, podría perjudicar a Jaque.