Notas
Finca orgánica "El Peregrino": el reencuentro con la naturaleza
Los Pereyra, cansados de llevar una vida poco saludable, se establecieron en el corazón del Valle y crearon "El Peregrino", una finca orgánica sin agroquímicos ni sustancias que perjudiquen el medio ambiente y, donde "voluntarios" de diferentes países llegan para aprender y brindar sus ayuda.
Las frutas, las verduras, las hortalizas, los cereales, las legumbres, los tubérculos y las oleaginosas, proporcionan al hombre una alimentación exquisita, nutritiva, saludable. El hombre a lo largo de la historia ha perdido el verdadero sentido de la salud al alejarse de la naturaleza. La salud es el tesoro que encierra la belleza de la vida. El uso irracional de la tecnología obliga al mundo a un quiebre total consigo mismo. Ese malestar global ha despertado una nueva conciencia, ha despertado a una nueva generación de hombres. La raza más inteligente del planeta tiene que demostrar esta bendición.
La finca orgánica “El Peregrino” esta ubicada a 20 kilómetros del Manzano Histórico, y de las ciudades de Tunuyán, Tupungato y La Consulta. Ahí vive la familia Pereyra en una finca de trece hectáreas donde se cosecha año tras año: manzanas, peras, duraznos, cerezas, sin ningún tipo de agroquímicos ni sustancias que perjudiquen el medio natural. Los Pereyra cansados de llevar una vida poco saludable en Godoy Cruz decidieron un buen día venir a vivir al “Valle de Uco”, a encontrarse con la paz que proporciona el silencio de los atardeceres, la hospitalidad de la gente, los cambios de estaciones en el campo.
En la finca, se preparan mermeladas de frutas, escabeches de verduras de la huerta, distintas salsas, diversos jugos, y en especial, el de manzana, que por su gran sabor y valor nutricio, es el orgullo de la casa. También hay cuatro construcciones de barro y quincha como, el “kiosco”, donde se puede adquirir vino orgánico, aceite de oliva, cereales, frutas secas y miel. O la casa de “wwoofers”, que ha sido fabricada entre árboles de manzanas y con vista a un arroyo cordillerano, para hospedar a los “voluntarios” que vienen a cosechar.
Los “voluntarios” son jóvenes que llegan de distintas partes de Latinoamérica y Europa para la cosecha de manzana. Personas que se interesan en agricultura orgánica, elaboración de alimentos, y alimentación natural. Su estadía va de uno a tres meses, y mientras más tiempo dura la experiencia, mejores son los resultados porque se produce el verdadero espíritu de intercambio.
Hace pocos meses María Jesús Pereyra viajó a Francia donde visitó diversas granjas y a su regreso trajo grandes novedades en bioconstrucción, consumo saludable, reciclado de basura, y energías renovables. Ahora quiere seguir construyendo con barro y abrir espacios de encuentro con diversos tipos charlas como alimentación natural y conciencia ecológica.
Todas las personas están invitadas a la finca “El Peregrino” a disfrutar de la naturaleza, adquirir miel, cereales, aceitunas, a encontrarse con un paraíso natural que esconde el encanto de estar muy cerca de donde vivimos.
(Nota: gentileza Gualberto Castro)
Todas las personas están invitadas a la finca “El Peregrino” a disfrutar de la naturaleza, adquirir miel, cereales, aceitunas, a encontrarse con un paraíso natural que esconde el encanto de estar muy cerca de donde vivimos.
(Nota: gentileza Gualberto Castro)