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Notas
Jóvenes fabrican una trilladora y gastan el 10% de su valor de mercado
Una máquina que sirve para trillar colza y para ser aplicada al cultivo de la cebolla fue presentada en el INTA Junín. Fue construida por estudiantes de ingeniería y su costo total es aproximadamente, de un 10 % del precio que podemos encontrarla en el mercado.
El pasado martes 19 de mayo, en las instalaciones de la Estación Experimental INTA Junín, se presentó una máquina trilladora de colza y puede ser aplicada a la cebolla. Fue diseñada y construida a partir de un convenio de cooperación y asistencia técnica entre la universidad tecnológica de San Rafael y la Comuna..
La casa de estudios, con el grupo de trabajo conformado por el docente Ingeniero Miguel Fortunato y los alumnos Fernando Ceneri y Luciano Sánchez realizó la construcción, las pruebas de verificación y las correcciones, la Municipalidad se hizo cargo de la inversión para los materiales y la mano de obra.
“A partir de la preparación de la tesis, comenzamos a investigar y entendimos que los productores necesitaban una máquina de otras características a las que ya hay en el mercado y que tienen valores altos. En Mendoza la cosecha se realiza en zonas de difícil acceso y se hace complejo con máquinas mas grandes”, destacó Fernando Ceneri.
La inversión total rondó los $6000, mucho menos que las trilladoras que se pueden conseguir en el mercado y que tienen valores que rondan entre los $45.000 y los $60.000.
“Tengo una alegría enorme. Cuando los chicos me presentaron el proyecto me entusiasme porque se de las necesidades que tienen los pequeños productores de la zona y de lo provechoso que sería una máquina de estas características. Han diseñado y fabricado una máquina que será muy útil”, señalo el intendente, Mario Abed.
“Hay algo que debemos valorar de este proyecto. De esta forma, estamos preparando a jóvenes que proyecten y ejecuten diseños y creen su propia fuente de ingresos. Ahora podemos decir, satisfechos, que la Universidad prepara a gente que piensa y ejecuta. Ese siempre es nuestro principal objetivo”, manifestó Miguel Fortunato, profesor de la UTN San Rafael.
Además, ayer se aprovechó la ocasión para firmar los contratos donde la UTN San Rafael incorpora a Ceneri y Sánchez como investigadores permanentes de la casa de estudios.
Vale mencionar que una hectárea de colza puede producir semillas como para destilar 1.000 litros de biodiesel, permitiendo trabajar durante todo un año otras diez hectáreas de viñedos y frutales. Para el 2010 se estima que la actividad recibirá un fuerte impulso, ya que será el Año Mundial del Biodiesel. En Mendoza existen 200.000 hectáreas que podrán ser explotadas en un futuro.
“Hay algo que debemos valorar de este proyecto. De esta forma, estamos preparando a jóvenes que proyecten y ejecuten diseños y creen su propia fuente de ingresos. Ahora podemos decir, satisfechos, que la Universidad prepara a gente que piensa y ejecuta. Ese siempre es nuestro principal objetivo”, manifestó Miguel Fortunato, profesor de la UTN San Rafael.
Además, ayer se aprovechó la ocasión para firmar los contratos donde la UTN San Rafael incorpora a Ceneri y Sánchez como investigadores permanentes de la casa de estudios.
Vale mencionar que una hectárea de colza puede producir semillas como para destilar 1.000 litros de biodiesel, permitiendo trabajar durante todo un año otras diez hectáreas de viñedos y frutales. Para el 2010 se estima que la actividad recibirá un fuerte impulso, ya que será el Año Mundial del Biodiesel. En Mendoza existen 200.000 hectáreas que podrán ser explotadas en un futuro.