Notas
Etiquetas láser en orgánicos de Australia
Los productores orgánicos que han sido obligados a encontrar nuevas alternativas para el etiquetado y envasado de frutas están a la vanguardia en la nueva tecnología.
A partir del próximo mes, las paltas orgánicas de Googa Farms en QLD serán los primeros aguacates en ser etiquetados con luz láser.
La luz láser de la máquina - la única de su tipo en Australia - utiliza la tecnología de la luz natural para eliminar una capa de pigmento de los productos frescos, ellas graban una marca permanente que no puede ser manipulada o canjeada por productos adhesivos convencionales en las tiendas.
"Básicamente nos dijeron los minoristas más importantes que si no teníamos una alternativa a los adhesivos para la producción a granel, tendríamos que poner nuestros alimentos frescos en envases de plástico para mantenerlos separados de los artículos convencionales", dijo Anthony Beutel, Director de Googa Farms.
"Fue un gran problema - la manipulación de las pegatinas por las personas hacía que muchos artículos pasaran por convencionales y se vendieran a menos de lo que eran realmente".
La tecnología laser es limpia y mantiene la sostenibilidad de los orgánicos. "No es bueno para el medio ambiente y para el consumidor que en busca de una buena y nutritiva forma de alimento fresco, encontrarse con envueltos de plástico".
Los minoristas son favorables a la idea de ejecutar sus propias pruebas para asegurar que la tecnología no afecta la calidad o la longevidad de los frutos, y Anthony está convencido de que las etiquetas serán aceptadas por los consumidores.
"El único efecto que hemos observado es una deshidratación muy leve de alrededor de .5 mm – la que se pueden acumular alrededor de la impresión laser. No hay absolutamente nada importante sobre la carne o la calidad del producto. Sin embargo, vamos a imprimir un folleto para informar a los consumidores de lo que la tecnología es y la razón por la que se está utilizando - en última instancia, es un beneficio, para preservar la integridad orgánica del producto".
La máquina elimina lo que dice Anthony puede ser equivalente a un importante gasto en adhesivos y etiquetas que a menudo no se quedan en los productos frescos en el congelador y el transporte de mercancías.
Es mucho más rápido que las máquinas de etiquetas adhesivas pues alcanza a etiquetar 14 piezas por segundo con el laser.
La máquina recibe las palabras y las instrucciones de la etiqueta cargados en un ordenador, permitiendo cambiar el diseño de la etiqueta con relativa facilidad, sin residuos.
La tecnología láser proviene de los EE.UU. y se instaló en Australia con la ayuda de Nueva Zelanda, donde está siendo utilizado por los agricultores convencionales.
www.bfa.com.au
Los minoristas son favorables a la idea de ejecutar sus propias pruebas para asegurar que la tecnología no afecta la calidad o la longevidad de los frutos, y Anthony está convencido de que las etiquetas serán aceptadas por los consumidores.
"El único efecto que hemos observado es una deshidratación muy leve de alrededor de .5 mm – la que se pueden acumular alrededor de la impresión laser. No hay absolutamente nada importante sobre la carne o la calidad del producto. Sin embargo, vamos a imprimir un folleto para informar a los consumidores de lo que la tecnología es y la razón por la que se está utilizando - en última instancia, es un beneficio, para preservar la integridad orgánica del producto".
La máquina elimina lo que dice Anthony puede ser equivalente a un importante gasto en adhesivos y etiquetas que a menudo no se quedan en los productos frescos en el congelador y el transporte de mercancías.
Es mucho más rápido que las máquinas de etiquetas adhesivas pues alcanza a etiquetar 14 piezas por segundo con el laser.
La máquina recibe las palabras y las instrucciones de la etiqueta cargados en un ordenador, permitiendo cambiar el diseño de la etiqueta con relativa facilidad, sin residuos.
La tecnología láser proviene de los EE.UU. y se instaló en Australia con la ayuda de Nueva Zelanda, donde está siendo utilizado por los agricultores convencionales.
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