Notas
La receta de la política para estos días de furia
La política mendocina trata en estas horas turbulentas de remontar el creciente malhumor social, con estrategias diferentes que se unen en un punto: cierta “protección” del máximo referente institucional que para bien o para mal tiene la provincia, el gobernador Celso Jaque.
No se escuchan críticas violentas desde el arco opositor hacia Jaque, como –al margen de que se las haya ganado el mandatario- aparece en el manual de toda campaña electoral. Por el contrario, si se quiere buscar una “foto de la semana”, ella quizás sea la pacífica reunión entre el gobernador y Alfredo Cornejo, uno de los mayores referentes del cobismo.
Cornejo y Jaque, con sus respectivos gabinetes, tuvieron una reunión de casi cuatro horas en Godoy Cruz en la que casi exclusivamente se habló de la gestión. Pero hace poco más de un mes, estas mismas figuras cruzaban durísimas acusaciones, por el “incidente” de la Fiesta de la Vendimia. A Jaque lo silbó gran parte del teatro griego Frank Romero Day y desde el jaquismo salieron a responsabilizar a Cornejo por la reacción popular.
¿Qué está pasando para que haya cambiado la relación entre estos actores, en tan poco tiempo?
Por un lado, es evidente que Jaque está llevando al campo de los hechos su estrategia electoral de 2007, esa que lo llevó al triunfo inesperado: caminar la provincia visitando tanto las tierras amigables como las hostiles.
Pero por el otro, queda claro que a los opositores no les conviene recalentar el clima político con más cruces mediáticos. Cornejo le abrió las puertas de la comuna a su gran rival y en la reunión se buscó concentrar los esfuerzos en las mejoras en obras para Godoy Cruz.
Cornejo debe haber percibido que el horno no está para bollos y que en la calle tampoco hay clima para tolerar otro show mediático de peleas con el oficialismo.
Funcionarios correteados. Es posible que cuando la alarma suena para los políticos, ese sonido preocupa a todos, independientemente de los colores políticos de cada uno.
Por eso, otro instante destacado de la semana fue el del grupo de paritarios del Gobierno que fueron perseguidos por empleados estatales en pleno centro durante la negociación del aumento salarial.
¿Cómo no comparar esa imagen con la del ministro de Seguridad Carlos Ciurca hace meses, solapeado en plena calle por los familiares de una víctima de la inseguridad?
La gente sigue enojada con el gobierno de Jaque por desaciertos que esta gestión no puede descargar en nadie. Pero el resto de los políticos no puede exponerse a los daños colaterales, como si el problema fuese sólo del PJ.
La calle late con un malhumor bravío. La crisis económica afecta la psicología de todos. Aguantar parece la clave de los mendocinos, que ven horizontes acotados y sienten angustia. ¿A quién le entusiasman las elecciones del 28 de junio inventadas por Néstor Kirchner? ¿Quién está interesado, por caso, en las internas para definir candidaturas que realizarán este domingo los radicales y los cobistas?
Más datos del clima caliente: la reacción de los estatales contra los paritarios de Jaque pareció una movida de “las bases”, ni siquiera promovida por la jefa del ATE, Raquel Blas.
Estos graves síntomas quizás expliquen por qué nadie ha calentado más la olla en los albores de la Asamblea Legislativa del primero de mayo, día en que al gobernador le toca dar uno de los discursos más importantes del año en la Legislatura provincial.
Para ese día hubo advertencias sindicales de una nueva protesta en plena peatonal Sarmiento. Que la clase política en pleno esté protegiendo al gobernador de esa posible reacción social suena entonces, a instinto de supervivencia.
Fayad y las especulaciones del oficialismo. Un protagonista en estos días es el intendente de Capital Víctor Fayad. Su cancelación de las elecciones departamentales del 28 de junio de alguna manera recoge y hace pie en el desinterés generalizado por estos comicios.
Pero ninguna lectura puede ignorar la señal política del Viti. Tras su barroco discurso y en todas las argumentaciones vertidas para fundamentar su decisión, asoma una cada vez menos ocultable relación de cercanía con el Gobierno provincial.
No hace falta hacer un análisis muy profundo para darse cuenta: con el Viti enojado y con el radicalismo dividido, crecen las posibilidades del justicialismo en el primer distrito electoral. Esta hipótesis, que habla de una alianza electoral con el PJ, va a perseguir a Fayad durante mucho tiempo.
Un rumor surgido casi al cierre de este artículo indicó que Fayad podría incluso bajar de su candidatura a diputada nacional a Mariana Juri, la funcionaria capitalina que radicales y cobistas pusieron en la lista a modo de guiño para Fayad. Sin embargo, la versión no fue corroborada.
De confirmarse, sería el último grito de guerra del intendente de la Capital. La mayor herida electoral a su partido, al que acusa de haberlo ignorado en los momentos decisivos del armado de las candidaturas.
Con alianza o no, el jaquismo ya trata de usar estas novedades a su favor y mueve algunas piezas pensando en las elecciones.
Por eso el entorno del gobernador hizo un gran esfuerzo para mostrarse victorioso el domingo pasado en Godoy Cruz, la base de operaciones del cobismo, en la interna del justicialismo. Y Jaque fue allí a festejar el "triunfo".
La señal fue para afuera, pero también para adentro del PJ: la lista de candidatos a concejales que ganó en Godoy Cruz es jaquista. Ese fenómeno no se dio en las candidaturas nacionales y distritales, las más importantes, donde pudieron más las facciones que realmente dominan el peronismo mendocino. Es decir, los azules y “peronistas críticos” de los intendentes Félix y Abraham.
La pequeña victoria de Jaque al imponer sus candidatos en Godoy Cruz no es una gran demostración de poder de Jaque, señalan muchos en el PJ. Es más bien otra prueba de la debilidad política y el marco estrecho en el que se sigue moviendo el gobernador, en medio de una crisis y un clima social enrarecido que, de manera preocupante, lo superan por mucho.