Notas
Tunuyán: la guardería rural funcionará todo el año.
La continuidad del espacio, que contiene a los hijos de trabajadores rurales, se da gracias a la acción conjunta del municipio y dos empresas privadas comprometidas con el proyecto.
Con un emotivo acto escolar se realizó el pasado sábado 28 de marzo el cierre de temporada de la guardería rural, pero esta vez con una excelente noticia: el espacio para el cuidado y contención de chicos seguirá funcionando a lo largo del año en las instalaciones de la iglesia de Villa Seca.
La gestión del intendente municipal, Eduardo Giner, a través de la directora de Planificación General y Gestión Social, Amalia Lázaro y del director de Educación, Servando Burgos, convirtió el cierre en un comienzo, ya que el jardín maternal seguirá funcionando durante todo el año. Ésta institución tiene como objetivo brindar un marco institucional adecuado para el cuidado de los niños del lugar.
La gestión del intendente municipal, Eduardo Giner, a través de la directora de Planificación General y Gestión Social, Amalia Lázaro y del director de Educación, Servando Burgos, convirtió el cierre en un comienzo, ya que el jardín maternal seguirá funcionando durante todo el año. Ésta institución tiene como objetivo brindar un marco institucional adecuado para el cuidado de los niños del lugar.
Cabe destacar que la guardería rural seguirá funcionando con la colaboración de dos grandes empresas que se comprometieron desde un principio con el proyecto. La Fundación Arcor y la empresa Alco junto con La Campagñola son parte fundamental para que el maternal siga en pie.
Giuliana Delgado, de dos años de edad, es una de las abanderadas de la guardería. Sus padres son trabajadores de la vid, trabajan todos los días desde las 7 de la mañana hasta las 7 de la tarde. Dardo y Silvia nacieron y crecieron en el distrito de Villa Seca, actualmente éste es el lugar que eligen para críar a sus cuatro hijas.
Antes de que se instalara el jardín, los Delgado tenían que llevar a las pequeñas niñas a la finca con ellos: “no teníamos donde dejarlas, o se quedaban solitas en casa o las llevábamos con nosotros” expresa Silvia, la mamá. “Esto nos ha cambiado la vida, podemos ir a trabajar sabiendo que nuestras hijas están en un lugar seguro”.
Historias como ésta se repiten a lo largo del distrito: lo común es que los habitantes de Villa Seca trabajen en fincas aledañas a la Villa Cabecera, así cientos de familias viven ésta realidad que ahora se ve modificada gracias a la creación de dicha institución.
(información gentileza Prensa Municipalidad de Tunuyán)
(información gentileza Prensa Municipalidad de Tunuyán)