Notas
Perfil de un asesino sin nombre
El salvaje asesinato de la chica Mayra Evelin Tarifa, de quince años, no detiene el dolor y el asombro en Junín. Ahora, una de las versiones que se manejan indican que estudios forenses revelaron que la estudiante de la escuela San Martín Labrador fue ultrajada con un objeto, presumiblemente un palo.
Ante tanto azoramiento reinante MDZ contactó a Emiliano Nicotra, Licenciado en Psicología y uno de los encargados de la Unidad de Internación del Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil (ex COSE) y también a Gabriela Nafissi (Licenciada Clínica y Docente Universitaria en la Universidad de Champagnat) para conocer, en cierta manera, el perfil psíquico del asesino aún no detenido.
Emiliano Nicotra
“Sin lugar a dudas estamos ante una persona que sufre de personalidad antisocial. Una persona que cometió una violación seguida de asesinato y que demostró carecer absolutamente de conciencia”, manifesta Nicotra, al comienzo del diálogo.
El licenciado también explicó que “existen características complejas y que queda de manifiesto en este caso que hay una amplia tendencia a la manipulación, en la cual el victimario se siente dueño de la situación”.
Al ser consultado si una persona que comete este tipo de vejámenes tiene que haber sufrido algo parecido en su propia vida, como una violación por ejemplo, Nicotra dijo que;” hay estadísticas que sugieren que en algún momento este tipo de personas tienden a repetir ese tipo de conductas, porque en algún sentido las vivieron”.
“Este es un hecho lamentable – prosiguió – que se da en un momento complicado de nuestra sociedad. El poner más policías en la calle no garantiza que se acabará el problema delictual. Hay que apuntar a otro tipo de cosas. La contención social es clave para comenzar a mejorar esta sociedad que está enferma”.
Gabriela Nafissi
Por su parte, Gabriela Nafissi analizó la situación del horrible crimen y dijo que “quien comete este tipo de crimen es una persona que cuenta con agravado funcionamiento psicopático. Por lo aberrante del asesinato es indudable que el sujeto no demuestra culpa, remordimiento”.
Respecto de probables orientaciones sexuales, aclara: “Es prejuicioso creer que quien mató a esta niñita sea, por ejemplo, gay. La orientación sexual no pasa por la morbosidad. Quien hizo esto es una persona con un alto grado de funcionamiento psicopático. Hubo un ensañamiento macabro, en donde esta persona se sintió dueña de la situación, penetrando con total violencia”.
“Hoy por hoy estamos frente a una sociedad enferma, en donde nos preguntamos donde han quedado los vínculos. Permanentemente observamos el aumento de la violencia. Muchos de los que delinquen son personas que no cuentan con ningún grado de contención. Está claro que las instituciones no funcionan como deben funcionar".
Y finaliza Nafissi: "Hay que trabajar para tratar de insertar a toda la gente que no tiene trabajo, los que no tienen derecho a la salud. De esta manera, hay que tratar de mejorar la calidad de vida de la población. Ese es el camino que hay que encausar para evitar este tipo de hechos aberrantes que nos conmueven como sociedad”.