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Notas

Junín: Una comunidad conmocionada por la tragedia de Mayra

Jamás había ocurrido un asesinanto con las características que se reúnen en el de la niña Mayra Tarifa, de quince años.  La familia, los vecinos, amigos de la chica y la comunidad educativa no salen de su dolor y de su asombro ante la aberración cometida.

Hasta ayer, en Rodríguez Peña, apacible localidad de Junín, jamás se había producido un caso tan violento como el que tuvo como trágico protagonista a Mayra Tarifa, la niña de 15 años que fue violada, asesinada y luego encontrada en un canal de riego, en San Martín. La niña era hija de pequeños productores y tenía cinco hermanos.

La escuela 4-135 San Martín Labrador de Barriales, donde Mayra cursaba el primer año del Polimodal concentra a estudiantes de Isla Grande, Isla Chica, Los Barriales y Rodríguez Peña. Son casi 500 estudiantes, la mayoría hijos de agricultores. Es una zona  rural, con familias tradicionales y una importante comunidad de trabajadores boliviana. Los abuelos de Mayra tenían ese origen.

El establecimiento educativo es considerado “muy bueno” en cuanto al nivel de los profesores. No hay problemas graves de violencia o rebeldía juvenil. “Hay casos aislados de embarazos adolescentes, y muy escasos hechos de violencia intrafamiliar”, afirmó el psicólogo de la escuela, Adrián Canzio.

“Para el alumnado este hecho ha sido algo muy traumático y ha causado un efecto muy grande”, dijo el profesional. “Hoy no tendremos clases, pero desde el lunes vamos a tratar este tema con los alumnos, en la primera etapa con una descarga emocional y mucho diálogo”, aseguró.

Mayra no salía tanto a lugares de diversión juvenil. “Sólo se iba a quedar algunos días de vez en cuando a mi casa en Medrano”, contó su tío Luis Pérez, en el velatorio de la joven.

La mañana del miércoles, Mayra estuvo en su casa cuidando a su hermana Ayelén de 5 años porque su madre había llevado al médico a la más pequeña hija de los seis hermanos. La madre, Lidia Sánchez dijo a MDZ que había “lavado y cambiado a la pequeña y luego empezamos a prepararnos para ir a la escuela”.

Entre sollozos, Lidia Sánchez, dijo: “Yo la dejé ayer a las dos de la tarde en la parada. Los compañeros me dijeron que no alcanzó a subir ni al micro. Se la llevaron de la parada.”. El relato se contrapone con las versiones que mencionaban que Mayra había subido al colectivo y que había descendido del rodado en el lugar que habitualmente lo hacía.


Los  autos con vidrios polarizados


Los comentarios sobre la existencia de un auto y una 4x4, ambos con vidrios polarizados que han circulado en las calles cercanas a las escuelas de la zona, cobran mayor importancia en las últimas horas, luego del aberrante asesinato de la joven. Vecinos y familiares de la víctima hablaban ayer en el velorio del tema.

Diego Almendra uno de los tíos de Mayra dijo que “la colaboración de la población es fundamental, para conocer quién asesinó a mi sobrina y para saber si esos vehículos con vidrios polarizados siguen andando por la calles de aquí”.

Luis Pérez recordó un hecho que le ocurrió con una sobrina adolescente en Rivadavia:”Tuvimos la suerte de encontrarla maniatada, en un descampado, pero no la habían golpeado ni violado.”

Esta tarde, a las 17, Mayra será enterrada en el cementerio de Barriales.