|
Notas
Santa Rosa: ajedrez de cargos y broncas en juego tras el retorno de Salgado
Sergio Salgado hoy tuvo su primer aparición pública como intendente de Santa Rosa luego de que la Justicia le diera la posibilidad de retomar su cargo al frente de la comuna del Este. Fue en el inicio del ciclo lectivo 2009 en una escuela de La Dormida, desde donde, coservando el perfil bajo, volvió a confirmar sus ganas de retomar el trabajo sin celebraciones de por medio.
Todos los dirigentes políticos en Santa Rosa hablan de madurez y unión, pero las heridas no son sencillas de cicatrizar. Los intereses provinciales inciden en las actitudes de los locales. La destitución de un intendente no se olvida con facilidad. El poder vuelve a las manos de Salgado pero los concejales no se quedarán cruzados de brazos.
Al menos esa es la sensación que ha quedado flotando en el departamento del Este que la semana pasada observó la confirmación de parte de la Justicia de que Salgado es nuevamente el intendente de Santa Rosa, quien esta mañana ha puesto el acento en "volver lo antes posible al trabajo sin tantos actos de reasunción de por medio". Salgado esta mañana participó del inicio del Ciclo Lectivo 2009 en la escuela 1.188 Angelino Arenas Raffo, luego del cual en tono conciliador confirmó a MDZ Gran Este su intención de retomar su cargo con tranquilidad.
“Fue solamente una batalla”, se les escuchó decir a militantes “salgadistas” y también a algunos de la oposición en el Concejo Deliberante, dispuestos a continuar la guerra que, como siempre ocurre, no conduce a nada mejor. Ahora, los protagonistas son los dirigentes quienes tendrán que actuar para tranquilizar las aguas, ya demasiado movidas.
Cambio de discurso
La conformación del nuevo equipo que acompañará al intendente de Santa Rosa, Sergio Salgado, luego de la toma del gobierno que posiblemente sea el próximo miércoles, está siendo analizada por el dirigente y sus más cercanos seguidores.
Cuatro meses fuera del poder, le han permitido al destituido jefe comunal, generar una perspectiva distinta. El discurso reflexivo y conciliador ha sido mostrado a la prensa en cada una de las notas a las que accedió. El intendente más joven de la provincia –después del cachetazo que recibió- está más calmado. Por lo menos eso es lo que quiso transmitir.
Sergio Salgado ha reflexionado y ha pedido perdón por los errores cometidos. Ha manifestado, además que quiere hacer un gobierno de consenso, en conjunto con la sociedad y los concejales, por supuesto, en beneficio de la relegada comunidad que lo votó. Así se presentó ante la prensa, es decir, ante la sociedad, el “nuevo” intendente.
El único nombre que se menciona como parte del equipo de Salgado para la nueva etapa es el de Marcial Ibarra, quien ocupó el cargo de Secretario de Gobierno hasta que su jefe fuera destituido por el Concejo Deliberante, el 7 de noviembre. Sin embargo, se comenta que Ibarra podría ocupar otra responsabilidad, en el Ejecutivo, en el área de Cultura de la comuna.
El silencio domina el entorno de Salgado, que está dispuesto a cambiar el estilo de gestión, promesa hecha a los dirigentes provinciales del justicialismo que desde el gobierno lo apoyaron en los peores momentos.
“El narigón vuelve”
Salgado perdió con su destitución y la oposición creyó en su momento, contar con un triunfo provincial desde el Este. La presencia de los tres intendentes cobistas en la vendimia del departamento, el sábado pasado, confirmaban ese sentimiento. Aunque varios dirigentes ya sabían que la Corte bajaría con su dictamen sus pretensiones.
El intendente de La Paz, Gustavo Pinto, había comentado en una reunión gastronómica el lunes anterior al dictamen de la Corte, que “el narigón vuelve”, anticipando la derrota política que significaba para él y sus colegas cobistas, la decisión judicial.
Con la resolución de la Corte, Mario Adaro, ministro de Gobierno, conseguía un tanto a su favor después de la factura que le pasaron por no haber podido resolver el complicado conflicto, pocas horas antes de asumir el cargo. Y ya se notaba la satisfacción en su rostro durante la fiesta vendimia de Santa Rosal, aunque no podía hacer ningún tipo de anticipo.
Vuelve Salgado y con él, los hombres y mujeres de confianza que lo sostuvieron anímicamente. Atrás quedarán los rencores, dijo el dirigente, pero no todo será tan fácil El clima de insatisfacción, desaliento, derrota y bronca que rodeaba al Concejo el jueves fue el mismo que se vivió en el municipio en noviembre, cuando lo echaron al intendente.
Todos los dirigentes creen que deben crecer y madurar, por el bien de un pueblo tan postergado como el de Santa Rosa. Veremos en los próximos meses si estos dirigentes, van a recorrer juntos el camino del despegue institucional y político del departamento.
Cómo fue el cambio de funcionarios
Durante fines del año pasado, cuando se produjo la destitución de Salgado, distintos funcionarios debieron abandonar sus cargos para ser ocupados por quienes hoy están pensando en dejar lo que hace poco ocupan.
Marcial Ibarra, a cargo de la Secretaría de Gobierno, fue reemplazado por Mabel Bove.
En tanto, Cristian Alvarez, a cargo de la Secretaría Privada, debió dejar su cargo para ser ocupado por Franco Ojeda.
De la misma forma, el jefe de Personal de Salgado, Juan Trigo, había abandonado su cargo para ser ocupado por Isabel Fioquetta.
Por su parte, el director de Salud y Medio Ambiente, "Quique" Muñoz, había renunciado para su lugar fuera ocupado por Fransico Bustos.
Quien estaba al mando de la dirección de Servicios Públicos, Diego Soria, el año pasado se apartó de la función para dejarle el lugar disponible a la señora Marsonetto.
En Desarrollo Humano, el señor Daniel Quiroga en su momento había dejado vacante el cargo que luego fue ocupado por Angel Fernández.
Finalente, en Acción Social, José Quiroga, había sido reemplazado por Paola Sapúlveda, quien durante esta semana deberá devolver el cargo ocupado durante la gestión de José Antonio López.
Cuatro meses fuera del poder, le han permitido al destituido jefe comunal, generar una perspectiva distinta. El discurso reflexivo y conciliador ha sido mostrado a la prensa en cada una de las notas a las que accedió. El intendente más joven de la provincia –después del cachetazo que recibió- está más calmado. Por lo menos eso es lo que quiso transmitir.
Sergio Salgado ha reflexionado y ha pedido perdón por los errores cometidos. Ha manifestado, además que quiere hacer un gobierno de consenso, en conjunto con la sociedad y los concejales, por supuesto, en beneficio de la relegada comunidad que lo votó. Así se presentó ante la prensa, es decir, ante la sociedad, el “nuevo” intendente.
El único nombre que se menciona como parte del equipo de Salgado para la nueva etapa es el de Marcial Ibarra, quien ocupó el cargo de Secretario de Gobierno hasta que su jefe fuera destituido por el Concejo Deliberante, el 7 de noviembre. Sin embargo, se comenta que Ibarra podría ocupar otra responsabilidad, en el Ejecutivo, en el área de Cultura de la comuna.
El silencio domina el entorno de Salgado, que está dispuesto a cambiar el estilo de gestión, promesa hecha a los dirigentes provinciales del justicialismo que desde el gobierno lo apoyaron en los peores momentos.
“El narigón vuelve”
Salgado perdió con su destitución y la oposición creyó en su momento, contar con un triunfo provincial desde el Este. La presencia de los tres intendentes cobistas en la vendimia del departamento, el sábado pasado, confirmaban ese sentimiento. Aunque varios dirigentes ya sabían que la Corte bajaría con su dictamen sus pretensiones.
El intendente de La Paz, Gustavo Pinto, había comentado en una reunión gastronómica el lunes anterior al dictamen de la Corte, que “el narigón vuelve”, anticipando la derrota política que significaba para él y sus colegas cobistas, la decisión judicial.
Con la resolución de la Corte, Mario Adaro, ministro de Gobierno, conseguía un tanto a su favor después de la factura que le pasaron por no haber podido resolver el complicado conflicto, pocas horas antes de asumir el cargo. Y ya se notaba la satisfacción en su rostro durante la fiesta vendimia de Santa Rosal, aunque no podía hacer ningún tipo de anticipo.
Vuelve Salgado y con él, los hombres y mujeres de confianza que lo sostuvieron anímicamente. Atrás quedarán los rencores, dijo el dirigente, pero no todo será tan fácil El clima de insatisfacción, desaliento, derrota y bronca que rodeaba al Concejo el jueves fue el mismo que se vivió en el municipio en noviembre, cuando lo echaron al intendente.
Todos los dirigentes creen que deben crecer y madurar, por el bien de un pueblo tan postergado como el de Santa Rosa. Veremos en los próximos meses si estos dirigentes, van a recorrer juntos el camino del despegue institucional y político del departamento.
Cómo fue el cambio de funcionarios
Durante fines del año pasado, cuando se produjo la destitución de Salgado, distintos funcionarios debieron abandonar sus cargos para ser ocupados por quienes hoy están pensando en dejar lo que hace poco ocupan.
Marcial Ibarra, a cargo de la Secretaría de Gobierno, fue reemplazado por Mabel Bove.
En tanto, Cristian Alvarez, a cargo de la Secretaría Privada, debió dejar su cargo para ser ocupado por Franco Ojeda.
De la misma forma, el jefe de Personal de Salgado, Juan Trigo, había abandonado su cargo para ser ocupado por Isabel Fioquetta.
Por su parte, el director de Salud y Medio Ambiente, "Quique" Muñoz, había renunciado para su lugar fuera ocupado por Fransico Bustos.
Quien estaba al mando de la dirección de Servicios Públicos, Diego Soria, el año pasado se apartó de la función para dejarle el lugar disponible a la señora Marsonetto.
En Desarrollo Humano, el señor Daniel Quiroga en su momento había dejado vacante el cargo que luego fue ocupado por Angel Fernández.
Finalente, en Acción Social, José Quiroga, había sido reemplazado por Paola Sapúlveda, quien durante esta semana deberá devolver el cargo ocupado durante la gestión de José Antonio López.