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Notas

Los números reales de la Vendimia 2009 siguen sin aparecer

Lejos del glamour de los festejos vendimiales que esta semana crece por la cercanía del acto central, la cosecha de uvas se practica en un escenario más que sombrío. No se observan prácticamente operaciones de uva a granel, mucho menos precios y algunos especulan en que la caída será de un 15%. Expectativa por la venida de Cristina Fernández y por los anuncios que espera el sector.

Dos semanas es el plazo que los especialistas del sector vitivinícola aguardan con el fin de que el panorama sea un poco más claro respecto a la situación de la verdadera Vendimia 2009. Esa tarea cultural que se refiere a la recolección de los frutos con los cuales elaborar una de las bebidas más antiguas y placenteras del planeta y que lejos está de coronar un buen año de trabajo.

Es que la preocupación, además de que no existe información fidedigna sobre la evolución de la cosecha, es que los delicados equilibrios del sector vitivinícola se rompan y, por ejemplo, se elabore más vino que mosto y por lo tanto los stocks vínicos alcancen y hasta sobrepasen los seis meses.

Como resultado, lo único seguro del mercado vendimial es la especulación que muestran y sufren todos los actores y que hasta apuestan a un dólar -para julio o agosto- a $ 3,60 con el cual poder abonar negocios que presenten un margen de mayor certidumbre.

Según el último parte de cosecha del INV, Mendoza en su octava semana de la vendimia real cosechó 97.459.736 kilos de uva, que sirvieron para elaborar 23. 018.650 de litros de vino y  2. 895.00 litros de mosto. Por su parte, San Juan cosechó 113.415.728 kilos de uva, con los que se elaboraron  20.585.650 litros de vino y  20.665.629 litros de mosto.

Los números muestran una clara tendencia a la elaboración de vinos y por el momento, si bien nadie habla de desconfiar de los números del INV que están llegando muy tarde para formar decisiones, muchos recuerdan que la dispersión de las previsiones del organismo de control puede ser de hasta un 3%. Porcentaje que coincide con la versión de los moderados, quienes sin contradecir al INV admiten una merma de la cosecha cercana a un 4%.

Pero la fatalidad es para otros a través de un porcentaje mucho mayor y cercano a un 15%, situación que en la calle se respira más del lado de los productores que de muchos empresarios, porque serán los perjudicados de siempre, sobre todo aquellos que confiaron en la reconversión y hoy han perdido el mercado para sus uvas de calidad. Por una parte, porque el mercado consumidor se ha equilibrado frente a la crisis y, por ejemplo, tanto restoranes como vinerías están solicitando a las bodegas líneas más económicas que las famosas Premium que ya no eligen tanto los consumidores en el mercado interior, el lugar donde podrían quedar estoqueados los excedentes de vino por el que distintos dirigentes piden que se fabrique más mosto.

Por ello es que en los próximos días, la vedette de la vendimia no será la nueva Reina Nacional. Todo lo contrario, ya que para el sector lo serán, a medida que vayan apareciendo, los próximos partes de cosecha, donde se espera que se sincere una situación que aún no permite avanzar por tanta oscuridad imperante.

En tanto, otra preocupación del año vinario es la falta de grado, sobre en los vinos de San Juan, por lo que la reflexión en torno al posible problema es que la naturaleza regulará hacia abajo una situación de crisis que no pasará desapercibida.

El tercer factor, es una temida caída en las exportaciones de vinos a granel que ya se está anunciado a partir del corte de las compras de ese producto desde Rusia y que prácticamente manejó gran parte del mercado de las uvas del Este. Región donde se define la cosecha, sobre todo por las localidades productivas de Chapanay y Montecaseros y que este año además ha recibido el castigo de diversas tormentas de granizo.

Esperando a Cristina

Otro asunto de valor que barajan los vitivinícolas para esta semana es la llegada de que Cristina Fernández a Mendoza para participar, “al menos”, en el acto oficial y de trabajo que tiene previsto realizar la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar), en el marco de los festejos del Acto Central de la Vendimia 2009.

Si bien habría algunos nombres del Gabinete nacional confirmados para el sábado del Carrusel en el Hotel Hyatt, el sector vitivinícola espera que participe de la “mañana de trabajo” en la que la Coviar espera firmar algunos convenios.

Entre los más esperados se cuenta un subsidio de U$S 50 millones que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) dispondrá para financiar proyectos de bodegueros integrados a productores con un plazo de 10 años de ejecución.

Por eso es importante la firma del decreto presidencial para los vitivinícolas, porque el subsidio mitigaría algunos de los coletazos de la crisis a lo que se sumarían cifras del Consejo Federal de Inversiones (CFI) para las acciones de comercio exterior de la industria.

Obviamente, que de lo que no se habla mucho por el momento pero es en lo que todos piensan es en las “retenciones”. Por ello es que se está trabajando para que ese día además se hagan anuncios respecto al gravamen que -además del mercado de cereales- afecta a la vitivinicultura, cuyo producto posee mayor valor agregado y no se puede guardar en un silo.

Además de Cristina, se habla del arribo de Débora de Giorgi, Carlos Cheppi, Jorge Taiana (quien habría confirmado que estará el viernes de la Vía Blanca), Carlos Tomada y el mismo Florencio Randazzo, sobre quien recaería la responsabilidad de los convenios.