ver más

Notas

Cobos autocrítico: “Asumo la parte de culpa que tuve por dividir al radicalismo”

El vicepresidente de la Nación concentró toda la atención anoche en la Fiesta de la Tonada de Tunuyán. Antes dio un discurso para la gruesa comitiva radical que lo acompañó en su visita al evento. También afirmó que no es el momento de hablar de candidaturas, a pesar de que la UCR arde por este tema.

Julio Cobos se convirtió en el principal foco de atención esta noche en la Festival de la Tonada de Tunuyán, lugar al que llegó para darle un impulso más al proyecto de reunificación del radicalismo. Esta vez, con espíritu autocrítico y reflexivo: “Asumo la parte de culpa que tuve por dividir al radicalismo”, afirmó, en el momento que entraba al predio del evento.

“Hay que hacerse cargo de los errores y uno se hace cargo. Pero hay que mirar para adelante, para no quedarse en el pasado”, le dijo el vicepresidente a los periodistas. Minutos antes, Cobos había mantenido una reunión con una gruesa delegación de radicales de distintos orígenes que vinieron a acompañarlo a la noche más política del festival de Tunuyán.

Cobos reconoció que está en un periodo de reflexión y autocrítica que incluye revisar su pasado político reciente, en el que estuvo unido al proyecto K. Sin embargo, sostuvo que todos los radicales tienen que hacer lo mismo, en una referencia clara al iglesismo, que forzó la intervención del partido en Mendoza por su acercamiento al kirchnerismo. Al ex gobernador, Cobos le sugirió (sin mencionarlo) que tiene que “dejar atrás el rencor”.

Consultado sobre esa autocrítica, el ex candidato a gobernador de la Concertación kirchnerista, César Biffi, fue más explícito que Cobos: “Tuvimos las mejores intenciones, pero la Concertación fracasó”, expresó.

La charla de 25 minutos en la Municipalidad de Tunuyán entre Cobos y los radicales apenas alcanzó para delinear cuestiones generales, como la decisión de constituir una “oferta electoral plural y federal” que se opondrá al oficialismo en Mendoza y la Nación en los próximos comicios.

Sin embargo, al vicepresidente el tiempo le alcanzó para poner el freno, al sostener que “estamos en los principios del diálogo” y todavía no es tiempo de avanzar con el tema que obsesiona a los radicales y cobistas mendocinos: las candidaturas.

“Hablar de las candidaturas ahora sería poner la carreta adelante del caballo”, dijo Cobos, en referencia a lo que, en los hechos, todos los radicales mendocinos están haciendo.

Sin embargo, en este sentido, el vicepresidente dejó dos definiciones importantes. La primera, que los peronistas disidentes (hoy enojados porque los radicales y parte del cobismo los están marginando) “tienen que tener su lugar” en la lista de candidatos de octubre.

La segunda, que no es su intención disolver el Confe en el marco de la reunificación de la UCR. “El Confe es una confederación de partidos y nosotros estamos convencidos de generar una oferta electoral amplia, que sea más que un solo partido. No veo por qué se tiene que disolver”, afirmó Cobos.

Entrada caótica

Cobos ingresó cerca de las 23 al complejo municipal de Tunuyán. La prensa lo rodeó y demoró su llegada a la primera fila, justo frente al escenario, en momentos que comenzaba su presentación Sergio Galleguillo y Los Amigos. Un clásico de los últimos tiempos: el público lo recibió bien y hubo muchos aplausos.

Apenas culminó el show, Galleguillo, riojano, se bajó para saludarlo. Una vez más, Cobos recibió un elogio por su voto “no positivo” contra la retenciones al agro: “Gracias por haber ayudado a la gente del campo”, dijo el músico.

Como se esperaba, y como era de rigor para la vidriera, Ernesto Sanz se sentó junto al vicepresidente. Pero también se ubicaron en esa primera línea Alfredo Cornejo, Julio Simón, Raul Baglini, Armando Camerucci, Eduardo Giner, Carlos Le Donne, César Biffi y Sergio Bruni. Atrás se ubicaron otros radicales, ya que la comitiva era realmente grande.

La curiosidad de la noche fue la presencia del ministro de Gobierno de la provincia, Mario Adaro, quien se sentó un rato al lado de Sanz y Cobos, y hasta habló unos minutos con el vicepresidente, más allá de las críticas que le ha hecho en los últimos tiempos. “Charlamos de que tiene que ser un proceso electoral sin agravios y por el bien de la provincia”, explicó al respecto el propio Cobos.  

Por otro lado, la ausencia que nadie pudo disimular en Tunuyán, ni siquiera el propio Cobos, fue la del presidente del Confe, Juan Carlos Jaliff. Una señal del estado de una interna radical que, aunque el vicepresidente intente frenar, está que arde por las candidaturas.

Arde la interna

En el camino de la reunificación radical, un punto empieza a mostrarse como el obstáculo principal: los candidatos que serán cabezas de lista en los comicios de octubre.

Existe cierto consenso general para que Ernesto Sanz se convierta en el primer candidato a senador nacional. Jaliff y los territoriales aceptarían esto, aunque su candidata para el Senado Nacional es la actual diputada, Laura Montero. De todos modos, al parecer, aceptarían que la ex ministra de Economía vaya en el segundo lugar, detrás de Sanz.

El problema más grande es el primer candidato a diputado nacional. Los radicales ortodoxos le cederían ese lugar a los cobistas, pero aconsejan que el casillero sea ocupado por César Biffi. Y algunos cobistas, como Alfredo Cornejo, están de acuerdo con ello.

Esta sugerencia es lo que hoy sacude al radicalismo. Desde el sector de Jaliff y los territoriales consignan expresamente que “Biffi no puede ser el candidato a diputado nacional, porque no está en el Confe”. En efecto, Biffi nunca se afilió a la fuerza que había creado Cobos. En su lugar, desde este bando del cobismo postulan al propio Jaliff o a Ricardo Mansur.

A la velada guerra en el cobismo por el primer diputado se suma la postura del iglesismo, dispuesto a dar batalla hasta llegar a la propia interna. “Los cobistas tienen donde volver porque nosotros conservamos el partido. Quieren dar todo por nada", vociferó esta tarde un iglesista de la primera hora, marcando la posición del sector.

Y la gran incógnita es qué hará el radical capitalino Víctor Fayad. El Viti todavía no confirma su amor por ninguno de los sectores en pugna en la UCR. Quienes conocen su historia, creen que Fayad recién se definirá al final del proceso, para inclinar la balanza y producir un ganador. Y que para ello hará pesar su poderío territorial en el primer distrito, que no cederá hasta conseguir un acuerdo conveniente.