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Notas
Aromas y sabores variados en el Festival de la Tonada
La Tonada es sinónimo de fiesta, en donde se conjugan, además del baile y la música, las comidas típicas. Aquí te mostramos el variado menú que el Festival ofrece en sus distintos ranchos.
El Festival de la Tonada, al igual que otros tantos eventos artísticos y culturales que reúnen a miles de personas, representa una oportunidad para pasear con la familia y, de paso, comer afuera en los distintos puestos que se han montados para la ocasión.
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Cuando uno ingresa al predio, el primer sentido que se estimula es, sin lugar a dudas, el olfato, al encontrarse repentinamente con un aire impregnado del inconfundible aroma de la carne a las brasas.
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En el anfiteatro se dispuso de dos patios de comidas: uno tradicional y otro para los jóvenes, que se diferenciaba por tener comidas rápidas y barra de tragos. Sin embargo, muchos prefirieron llevarse la canasta con el mate y los sandwichs.
Uno de los patios de cocina mostraba gran cantidad de puestos montados especialmente para todos los gustos, en una especie de quioscos y ranchos que ofrecían platos típicos, entre los que se destacaban chivo, pollo, asado, empanadas cocinadas en horno de barro y jamón casero.
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En el sector de ranchos, enormes círculos de piedra alojaban chivitos y costillares que, a la llama, ofrecían un espectáculo ineludible para la vista. Además, podían degustarse delicias como el cordero patagónico, o el conejo al disco. En el lugar habían también opciones más económicas, como tacos, hamburguesas y los clásicos choripanes.
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También hubo stands de diferentes empresas que apoyan y colaboran con el evento, además de negocios de productos locales, como conservas y recuerdos de Mendoza y Tunuyán.
Finalmente, una programación de artistas irrumpiendo en vivo, animando la peña folclórica que se montó en el centro del patio de comidas, con reconocidos y flamantes invitados.