|
Notas
Los caprichos de Abed le costarán a Junín unos 800 mil pesos
Apenas asumió el intendente Mario Abed al frente del departamento de Junín, desconoció los nombramientos por decreto de ocho empleados que habían sido beneficiados por Dante Pellegrini. Hoy, a casi cinco años, la Corte Suprema confirmó que estaba equivocado y ahora no sólo debería resarcir a los empleados sino que tendría que pagar costas judiciales multas y enfrentaría posibles juicios por daños y perjuicios.
Al intendente Mario Abed en el Concejo Deliberante de Junín no sólo lo tratan de “caprichoso”. Algunos ediles y asesores justicialistas, molestos con lo que debería pagar la comuna por los despidos sin fundamentos legales de ocho personas que produjo hace cinco años, “apenas asumió”, los ha llevado hasta el punto de endilgarle el mote de “gorila”.
Hoy martes, el día en que la Corte Suprema ha ordenado la restitución de sus trabajos a esos ocho empleados en la municipalidad de Junín, el gran problema es el costo de que deberían enfrentar todos los contribuyentes porque Abed no tuvo razón en su proceder.
Según el concejal justicialista Darío Rosas, “haciendo un cálculo a grosso modo, considerando ocho personas a quienes habría que devolverles los sueldos caídos, calculemos el sueldo más bajo de mil pesos, por trece meses y por casi cinco años, sumándole un 20 por ciento de costos judiciales y multas, sin considerar posibles acciones judiciales por daños y perjuicios, Junín deberá pagar unos 800 mil pesos”, disparó el edil.
“Cuando esto comenzó fue cuando recién había asumido al frente de la comuna Abed. Él nos hizo llegar al Concejo Deliberante una nota para que desconociéramos lo hecho por Pellegrini y nosotros se le respondimos que estaba equivocado. Entonces él siguió con su capricho…”, narró Rosas.
Fue entonces que se planteó un conflicto de poderes ante la Corte Suprema de Mendoza, organismo que resolvió en su momento a favor del HCD de Junín. Fue la primera derrota sufrida por Abed en torno a los ocho cesanteados.
No obstante la postura del intendente de Junín prosiguió y hoy la misma Corte Suprema “le ha demostrado que lo que nosotros le advertíamos era verdad, que íbamos a tener problemas con lo que quería hacer, y que después la gente iba a terminar pagando los platos rotos por sus caprichos”, remarcó Rosas.
No obstante la postura del intendente de Junín prosiguió y hoy la misma Corte Suprema “le ha demostrado que lo que nosotros le advertíamos era verdad, que íbamos a tener problemas con lo que quería hacer, y que después la gente iba a terminar pagando los platos rotos por sus caprichos”, remarcó Rosas.