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Notas
El veterano Sergio Vargas se adjudicó la clásica Mendoza-San Juan
El corredor sanjuanino de 38 años se impuso en la tradicional competencia y se quedó con el Premio Diario de Cuyo. La añeja carrera contó con una gran cantidad de participantes.
"Viejo es el viento... Y sigue soplando", dijo Sergio Vargas con una indisimulable sonrisa de satisfacción. Es el Burro, para la hinchada, quien, pese a su semblante siempre serio, no pudo aguantar las lágrimas en el festejo.
Y semejante emoción no era para menos. A los 38 años, Sergio Vargas se metió en la historia de la clásica Mendoza- San Juan/Gran Premio Diario de Cuyo y anotó su nombre en el puesto número 72 de la selecta lista de vencedores.
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En la misma línea de meta, Vargas se dio vuelta para asegurarse de que llegaba solo y se tocó el pecho como convenciéndose a sí mismo de que el ganador era él. Sí, para sorpresa de muchos, el histórico Vargas volvía a ganar. Hacía seis años que el Burro no triunfaba y ayer lo hizo nada menos que en la Mendoza- San Juan.
El triunfo de Vargas empezó a construirse antes de llegar al control fitosanitarios de Mendoza, donde el pelotón debía dar la vuelta a San Juan (esta clásica sufrió un cambio radical en su trayecto debido al mal estado de la ruta 40 en suelo mendocino). Una veintena de ciclistas se separó del pelotón y entre ellos se disputaron la carrera, con varios intentos de fuga.
Uno de esos fue el de Mauricio Pérez (ganador de esta carrera en 2005) y Emiliano Ibarra, quienes estuvieron escapados desde Tres Esquinas hasta Colonia Fiscal. Tras ser neutralizados, los que se fugaron fueron Darío Galván y Daniel Zamora, quienes desde la Rinconada y hasta un puñado de kilómetros antes de la llegada se ilusionaron con una victoria.
Pero también fueron neutralizados por el grupo perseguidor y fue ahí que Vargas, Pi y Sosa se cortaron para definir la clásica. El Burro desempolvó su grueso libro de artimañas y a 300 metros del final metió un palo que lo depositó en soledad en la línea de llegada, para volver a levantar los brazos después de seis años. Fue un triunfo festejado por muchos, por el carisma y el respeto que genera el Burro en el ambiente.
Hombre de mil batallas, Vargas demostró que la edad es lo de menos. Viejo es el viento.