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Notas

Desde Palmira, el único equipo argentino de rescate del Dakar

Coordinados por el experimentado Roberto Patti, nueve mendocinos conformarán el equipo Zulú. Será el único grupo de rescatistas argentinos que tendrá la responsabilidad de asistir a los competidores en esta segunda edición sudamericana del mayor rally mundial.

En pleno corazón de Palmira y frotándose ansiosamente las manos, a la espera del inicio de la segunda edición sudamericana del emblemático Rally Dakar, el único equipo de rescatistas argentinos de la competencia afina los últimos detalles de su preparación y se alista para partir rumbo a Catamarca, donde tendrán que demostrar por qué fueron los elegidos para tamaña tarea de asistencia.

El denominado equipo Zulú estará compuesto por nueve de los más experimentados hombres en el rescate de vehículos y pilotos de la práctica automovilística mendocina todo terreno.

Convocados por el reconocido diseñador de trazados palmirense Roberto Patti, quien diseñó los recorridos por tierras mendocinas en ambas ediciones del Dakar Argentina-Chile, los aventureros verán acción en las etapas de Fiambalá, donde todos coinciden en que empieza verdaderamente la carrera- y en la de El Nihuil, en San Rafael.

Su vasta experiencia en rally aventura, enduro y carreras a campo traviesa inclinó a los encargados de la competencia a darle a Patti la responsabilidad de reclutar a quienes tendrán a su cargo la tarea de asistencia a cada competidor que se quede varado, cualquiera sea la causa, en medio del recorrido.

Probablemente, la gran cantidad de vehículos que se quedaron en las dunas sanrafaelinas en el debut del Dakar en esta región del planeta, y la imposibilidad de sacarlos, determinó que esta vez se opte por armar un equipo de rescatistas tanto en Argentina como en Chile.

El cuarto día del Dakar, los corredores llegarán a bordo de sus máquinas a tierras catamarqueñas y ahí “tenemos que estar listos para trabajar”, dice Patti.

Desde el momento en que la totalidad de los vehículos crucen a Chile, su tarea se suspenderá hasta tanto la carrera regrese al país, por tierras mendocinas, para retomar la acción. De todas maneras, Patti advierte que muy probablemente durante ese lapso de tiempo  sin rugir de motores de este lado de la Cordillera haya alguna tarea que cumplir. “En este tipo de competencias, siempre hay algo que hacer”, dice.

Ya que no habrá lugares de posición específicos para el equipo Zulú durante la carrera, sino que tendrán que ir variando su ubicación acorde a las circunstancias de la competición, su preparación se centró fundamentalmente en aspectos de navegación y puntualmente en el recorrido dispuesto en el Sur mendocino.

“La principal preparación es psicológica”, dice Patti y añade: “Van a ser etapas de tres días sin dormir y habrá que estar listos para trabajar en cualquier momento. Por ahí se da que se pare un solo auto, o ninguno, o por ahí son quince. Es todo una aventura”.

Los rescatistas contarán con cuatro camionetas completamente equipadas, y de su propiedad, para llevar adelante la labor. Ya que a pesar de que la organización del Dakar les pidió que pasaran el presupuesto de lo que habría que invertir en armar un equipo de estas características y el costo de funcionamiento, la pasión por este deporte, que los moviliza desde hace décadas, y la estructura que ya tienen montada los llevó ni siquiera a pensar en ese aspecto sino directamente a ponerse “de cabeza” a armar las camionetas y “participar como colaboradores”.

“Ni te imaginás las veces que nos hemos levantado de una cena familiar o de un restaurant porque nos avisaron que un corredor en moto o en bicicleta se perdió en medio de la montaña. Lo hemos hecho toda la vida, por quien sea. Simplemente estar en el Dakar es suficiente para nosotros. Esto es pasión”, dice con orgullo uno de los Zulú con mayor trayectoria en esto del rescate, Santiago ‘Pacho’ Herrainz.

“El Dakar tiene mil posibilidades de buscar gente, en cualquier punto del país o del mundo, pero confiaron en nosotros y por eso vamos a poner todo lo que haya que poner. Los mendocinos del Dakar, en todos los aspectos en que vamos a participar, vamos a dejar bien alto el deporte de nuestra provincia”, sintetiza Roberto Patti.

A qué deberán enfrentarse

Conocedores de esta práctica deportiva, todos los Zulú concuerdan en que el mayor problema lo tendrán con los mismos corredores.

“No van a querer dejar el vehículo”, advierte Julio Allub, quien compondrá una de las parejas de rescate con Roberto Dentoni.

Precisamente, Dentoni aclara que este tipo de situaciones son habituales en la alta competencia y muy poco comunes en las carreras locales. “Acá es muy raro que se de algo parecido. Más allá de que las distancias son cortas, de entre ocho y diez kilómetros, siempre hay un vehículo de tipo rastrillo que viene detrás y se está más acostumbrado a que acarreé a los varados”.

El respaldo de contar con Patti

Hombre de vastísima trayectoria diseñando y proyectando trazados, Roberto Patti cuenta en su currículum con una participación como piloto en el Rally de los Faraones, en Egipto, y con el diseño de los trazados de entrenamiento, tanto en Mendoza como en el desierto chileno de Atacama, y la asistencia en carrera de Orly Terranova en el Dakar 2005, cuando aún se desarrollaba en África.

Puntualmente, Patti se encargará de la coordinación del grupo de rescatistas pero no irá a bordo de alguna de las dos Toyota Hilux o Land Cruiser del equipo Zulú porque tendrá que hacerlo en un rodado de la organización, con la que viene trabajando en el diseño de los recorridos desde el mes de mayo.

Las características del trazado 2010

En relación a lo que fue la primera vez del Dakar Argentina – Chile, este año, para la edición pronta a iniciarse “se eliminaron todas las partes complicadas”, reconoce Patti. “Salvo las dunas, no hay tramos a campo traviesa. Todo va a ser por huellas y caminos. Sólo en San Juan se meterán a algunos ríos secos pero se e priorizó la participación e interacción del público”, agrega.

“Lo más duro va a ser Fiambalá, el desierto de Atacama y las dunas del Nihuil. Pero uno de los tramos más atractivos para el público será el Prime acá en Mendoza”, adelanta.

Sus pronósticos

Obviamente, en la interesante charla con estos apasionados del rally no podíamos dejar pasar la posibilidad de conocer cuáles serán para ellos las performances de los participantes argentinos en el Dakar y de manera unánime resaltaron la figura del mendocino Orly Terranova.

“Va a estar seguro entre los primeros puestos, tiene todas las condiciones para sobresalir”, adelanta Patti.

“Tiene un auto bárbaro y además sabe llevarlo”, señala Roberto Dentoni, quien además se ufana de haber compartido extensas y duras jornadas de entrenamiento con el crédito nacional en el desierto de Lavalle, cuando éste aún competía sobre dos ruedas.

Los miembros del equipo Zulú coinciden también en avizorar el desempeño de los pilotos mendocinos y aunque aclaran que “lógicamente será con mucho esfuerzo”, aseguran que tendrán una participación destacada "independientemente de la posición" en que finalicen la exigente prueba.

“Son todos grandes pilotos, y muy buena gente, pero no hay que olvidarse del nivel del Dakar, contra los pilotos y las máquinas que compiten”.

Pero, tales advertencias no se anteponen en la categoría de cuatriciclos.

Los Zulú vuelven a coincidir en sus pronósticos y aventuran la presencia de, al menos, un mendocino en el podio.

“En los ‘cuatri’, la diferencia de máquinas no es tan grande. Están todos parejos, van a dar pelea. (Sebastián) Halpern, (Bernardo) Graue o (Lucio) Ávarez están muy preparados y en condiciones de entrar en la discusión”, destaca Patti.

Pacho Herrainz resalta otro aspecto de la competencia en cuatriciclos que puede ser relevante y decisiva: la preparación psicológica de los corredores para las etapas de enlace.

“Una cosa es la carrera, propiamente dicha, -advierte Pacho- que es entretenida para los corredores e ideal para correrla en cuatriciclos y otra muy diferente es hacer trescientos kilómetros en ruta a 70 kilómetros por hora. Eso es muy desgastante y el piloto tiene que tener la cabeza fría para soportarlo, más allá del aguante físico”.

El equipo Zulú

Se dividirá en dos grupos, con vehículos dispuestos específicamente para la asistencia a coches -Hilux- y para el traslado de personas -Land Cruiser-.

Grupo 1
Camioneta 1 – Roberto Dentoni y Julio Allub
Camioneta 2 – Pacho Herrainz y Manuel y Daniel Herrainz

Grupo 2
Camioneta 3 – Robertino Patti y Guillermo Burriesa
Camioneta 4 – Claudio y Eduardo Ruiti