ver más

Notas

Cobos va en busca de la última ayuda de Alfonsín para volver a la UCR

El vicepresidente volvería a ser estrella el viernes, en los actos para recordar el triunfo radical de 1983. En este contexto, recobrará fuerza el último "deseo" del Padre de la Democracia: que Cobos vuelva al radicalismo.

En marzo, el impacto social de la muerte del Padre de la Democracia tuvo un fenómeno paralelo: agigantó la figura del vicepresidente Julio Cobos. Y esta semana, el mendocino espera que Raúl Alfonsín le brinde su última y trascendental ayuda.

Un revuelo muy especial hay en la UCR en vísperas de otro aniversario de la victoria del 30 de octubre de 1983, cuando Raúl Alfonsín se impuso de manera contundente sobre su rival peronista Ítalo Lúder en las primeras elecciones después de la dictadura. Y en esta fecha, donde los radicales van a homenajear de todos los modos posibles a Alfonsín, el que podría sacar los mayores beneficios es, otra vez, el vicepresidente.

Por un viaje de Cristina al exterior, Cobos tuvo la suerte de estar al frente del país en la última semana de marzo, cuando Alfonsín dejó de existir. Todos los ojos se posaron en él y quedó instalado en la opinión pública como el "heredero" del magnífico dirigente.

Ante periodistas del canal TN, ventiló en aquellos días que, además, fue el depositario de su último deseo político: "En la última conversación que tuvimos, Alfonsín me pidió que vuelva al partido y estoy dispuesto, pero no depende mí sino de la dirigencia partidaria", reveló entonces Cobos.

La conclusión es más que obvia. El viernes 30 de octubre de 2009 parece propicio para que el anhelo del ex presidente radical (puesto en duda por algunos e imposible de confirmar) se cumpla. Hay radicales que han sugerido directamente que Cobos firmará la reafiliación en ese aniversario, condición que perdió en 2007 por su alianza con el kirchnerismo. En Mendoza, algunos creen que esto es lo que va a pasar. Pero el vice no parece estar del todo de acuerdo, según sus voceros. 

Además, por supuesto, también están aquellos que se siguen oponiendo a su retorno pleno a la UCR y que están dispuestos a evitarlo.

Pero lo cierto es que Cobos tendrá sobre el fin de semana, otra vez, el mayor de los protagonismos. La mística que llenará el pecho de los radicales el viernes bien podría servir, por lo menos, para ratificar la identidad radical del vice. Y lo reimpulsará en su camino a la candidatura presidencial, que atravesó hace poco un tiempo de nubes, pero que ahora recobra fuerzas.

Cobos lo sabe, y por ello, adelantará el retorno de un viaje previsto a República Dominicana para esta semana. Estará el viernes en Buenos Aires, para el gran aniversario. Necesita el empujón final y seguramente lo buscará durante la histórica fecha alfonsinista.

Su tropa política también intuye que se viene una etapa decisiva: "Se están precipitando las cosas", dijo el presidente del CONFE, Juan Carlos Jaliff, ante una consulta sobre la candidatura de Cobos. Y aunque el panorama de lo que va a pasar no esté definitivamente claro, este semana hubo más de un indicio de que el camino de Cleto está cada vez más despejado.

Otros dicen que se han sumado algunas señales menos positivas que le demuestran a Cobos la necesidad de firmar su regreso al radicalismo: el mendocino ha sufrido una leve caída en las encuestas. No es preocupante por su alto nivel de aceptación (entre el 50 o el 60 por ciento). La ciudadanía, señalan algunas fuentes, sigue aceptándolo, pero lo ve solo, sin estructura partidaria firme. Y eso afecta su imagen a la hora de calificarlo como candidato presidencial.

"Se tiene que respaldar en el radicalismo, que es un partido fuerte, porque al CONFE nadie lo conoce. Tarde o temprano va a tomar la decisión", le sopla al oído el cobismo radical mendocino.

Señales. El renunciamiento de Gerardo Morales a la conducción del radicalismo nacional y la inminente proclamación de la fórmula César Biffi-Carlos Le Donne como autoridades de la UCR mendocina normalizada, noticias de esta semana, demuestran que la vuelta a la UCR de Cobos es inminente.

Tiene viento de cola Cleto para el retorno. El chaqueño Ángel Rozas (foto), otrora rival interno de Roberto Iglesias en el partido, es quien tiene las mejores chances de alzarse con la conducción de la UCR nacional, tras la renuncia de Morales a la competencia. Y Rozas no sería una piedra para Cobos, aseguran en el entorno del vicepresidente.

Rozas no es el mendocino Ernesto Sanz, candidato preferido del vice para manejar el radicalismo. Pero tampoco es el jujeño Morales, quien profesa el anticobismo, de la mano de Lilita Carrió. Rozas sería un presidente viable para el cobismo.

En cuanto a la UCR provincial, Biffi quedaría proclamado este domingo, en el cierre de listas para el comicio del mes que viene, como el candidato a presidente de un partido casi totalmente unificado. Y Biffi es ni más ni menos que el hombre que Cobos eligió como candidato a gobernador en 2007, cuando ambos eran kirchneristas. El compañero de fórmula de Biffi será posiblemente el interventor partidario Carlos Le Donne, quien también suscribe a la causa cobista.

Sanz, finalmente, ocupará en este cuadro de autoridades, el puesto de primer delegado de la provincia al Comité Nacional de la UCR.

En el medio, la férrea resistencia de Roberto Iglesias (en la foto, deliberando con un aliado sobre la interna) a que Biffi sea presidente del radicalismo ya no alcanza para frenar este desenlace. Es casi puramente anecdótica la resistencia iglesista, que ha sido empujada a un lugar marginal. Además, a pesar de la postura intransigente e hipercrítica de Iglesias, Alfredo Cornejo se ha convertido en un dique contenedor para muchas de las figuras de su sector.

El iglesismo al parecer se conformará con plantar una interna por la conducción del partido en algunos departamentos. Habrá puja en San Martín, Tupungato y General Alvear, pero en general hay una sensación de unión. Sólo amenazada por el solitario Iglesias, quien rechazó el puesto que le dieron a Sanz en el esquema partidario y que amenaza con "militar en otro espacio" por el rechazo de sus correligionarios a su postura anti-Cobos.

De todos modos, Cobos, indudablemente, sigue generando una desconfianza grande en varios sectores de la UCR de todo el país. Nadie puede dar certezas de adónde llevará al partido (persiste el fantasma de una alianza con Duhalde o algún otro sector del peronismo), porque es esencialmente pragmático y no tiene apego por ningún dogma.

Pero conforme se acerca la fecha de las elecciones presidenciales de 2011, las barreras ideológicas chocan con un razonamiento elemental: Cobos es el único dirigente “radical” capaz de asegurarle una buena performance electoral a la UCR.

“La cuestión es de sentido común. La presión verdaderamente importante que va a tener Morales para que deje pasar a Cobos no será la de Lilita Carrió, sino la de los intendentes radicales del interior, quienes le van a decir que la única manera de que puedan ganar las elecciones en sus pueblos será que Cobos se convierta en el candidato a presidente”, razonó un dirigente del partido esta semana.

Los vaivenes de Cobos. Lo primero que hizo Cobos este viernes, cuando se bajó del avión que lo trajo de Buenos Aires, fue juntar a las principales figuras del CONFE en un departamento de San Martín y Peltier, en Capital. Allí el vicepresidente conversó durante una hora con Juan Carlos Jaliff, Ricardo Mansur, Laura Montero y Andrés Marín, entre otros.

El contenido de la reunión no fue muy revelador, ya que no aportó Cobos novedades sobre su futuro inmediato. Pero a los dirigentes del CONFE les alcanzó con el gesto: “Cobos vino a reunirse con nosotros, la verdad es que no se si lo ha hecho todavía con algún radical”, expresó el diputado Marín (foto), con una buena dosis de ironía.

De todos modos, el CONFE de Jaliff, la estructura que creó el vice para competir en los últimos comicios debido a su expulsión de la UCR, y en la que conviven ex radicales y algunos justicialistas disidentes, necesita constantemente de estos gestos del líder para mantenerse con vida. “Nosotros somos como los técnicos de fútbol que andan mal y es necesario ratificarlos en todas las fechas”, reconoció, con humor, uno de los asistentes a la reunión.

Es que Cobos quiere volver al radicalismo, y esa vuelta tornaría innecesario al CONFE. Pero los vaivenes del vicepresidente no permiten sellar por ahora el destino de la fuerza política, que tiene identidad propia en la Legislatura provincial y en la cual militan varios nombres de peso del cobismo.

En este contexto, la gente del CONFE intenta hacerse fuerte ante el propio radicalismo y varios de sus miembros advierten incluso que no pretenden volver a la UCR orgánica.

Es que Jaliff  y los suyos se han jugado hace rato por hacer pesar el sello y saben qué aportan. Como la trayectoria política de Cobos ha sido sinuosa, el CONFE siempre puede ser la base de cualquier aventura política suya.

Por eso en el CONFE ya reniegan abiertamente del fragor de la  interna del radicalismo y advierten sobre el peor de sus riesgos: mientras la interna demora y siembra dudas sobre la candidatura de Cobos, Néstor Kirchner sigue desplegando su impetuoso estilo de hacer política.

Y para bien o para mal, Kirchner nunca duda.