Notas
Miramar: menos alquiler de carpas, pero playas llenas
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Si se trata de pasar una quincena, hay que hablar de contar con unos 2.500 0 3 mil pesos para arrendar un departamento de 2 ambientes a pocas cuadras del mar. Un lugar en donde guardar el auto tiene un costo, por quincena, de entre 350 y 400 pesos y es muy difícil encontrar sitio dónde estacionar en las pequeñas calles de la ciudad.
Alquilar una carpa en alguno de los balnearios cuesta alrededor de 80 pesos por día y la opción mediana es la de reservar una sombrilla, mesa y cuatro sillas con en plena playa. Esta opción no baja de los 350 pesos la quincena, con derecho a pileta (la incorporación que hicieron en los últimos años los balnearios de la zona), juegos, agua caliente para el mate y servicio de delivery de comida. Ahora sí: en este último caso hay que estar dispuestos a pagar casi el doble de lo que cuesta una gaseosa o un conito de rabas yéndolo a buscar uno mismo.
La gente que va al mar, encuentra mar, pagando o no. Y cuando de comer se trata los mendocinos podemos llevarnos una sorpresa, par bien. En cualquier lugar de Miramar se puede comer más barato que en la mismísima Peatonal de Mendoza.
Es sabido cuán inflados están los precios de la gastronomía en nuestra provincia. Pero aquí se supone que también, debido a la temporada alta. Sin embargo, hay que señalar que se puede comprar un desayuno completo por 10 pesos, un almuerzo o cena en alguno de los numerosos restaurantes de tenedor libre por entre 25 y 35 pesos por persona y para el mate, media docena de churros o de facturas por entre 4 y 5 pesos en cualquier negocio de la peatonal de Miramar.
A media mañana, por 10 pesos uno puede llevarse consigo un cono de rabas y no pagar por una gaseosa más de 5 pesos.
Como no todo es comida u ocio, hay que señalar que, temprano, por la mañana, el sector más poblado es la Costanera, con un circuito imponente, junto al mar, de 1.500 metros para hacer ejercicios, caminar, trotar o para, simplemente, mirar como hacen todo eso cientos de personas.
Lla temperatura trepó en algunos días hasta los 33 grados y recién llovió algo en el sexto día del año y por la noche. Con este último dato, los turistas están más que satisfechos; sin embargo, los agricultores de la zona prevén un año trágico. "Hace seis meses que no cae una buena lluvia", comentó, preocupado, un hombre que trabaja un campo ubicado entre Miramar y Necochea.
Esto, junto a una brisa vespertina reconfortante son el mejor marco que ofrece Miramar a núcleos completos de familias que desfilan con sus cochecitos y niños por las calles hasta entrado el día siguiente.
