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Notas

El rezo kirchnerista con final de tango

Clase media que ya no estás en los cielos, santificada sea tu ideología de bolsillo. Venga a nosotros tu voto; hágase tu voluntad así en el shopping como en Reñaca. El tarjetazo de cada día dánosle hoy, y perdona nuestros caprichos así como nosotros perdonamos a nuestros evasores. No nos dejes caer en la solidaridad y líbranos del Estado. Amén.

¿Habrá que adaptarse? Que las formas y los contenidos vayan por carriles distintos y sea moneda corriente la contradicción deliberada. Proyecto nacional y popular por un lado, extranjerización de los recursos naturales por otro. Discursos mediáticos republicanos, maquillajes televisivos y apocalipsis. Aventuras de la política personal.

Hombres y mujeres con nombre y apellido, después vemos que hacemos con el proyecto. Armazones, fundaciones, centros de estudios. Nada por aquí, nada por allá. Veinte peronismos mas veinte radicalismos. Veinte proyectos revolucionarios de izquierda, veinte proyectos conservadores de derecha. Y sí, hay que remarcar el adjetivo. O mejor: veinte proyectos conservadores de izquierda y veinte proyectos revolucionarios de derecha. ¿Así también podría leerse?. Que nace un diario todos los años, y desnude a los otros, los deje en pelotas para que reaccionen, se adapten y mejoren.

Se acabó el “fraude” de la objetividad, ahora hay que jugar y meter, poner y transpirar. El traje para la comedia o el minué, al guardarropa. Ahora a poner el pechito y bancarse la pelusa. Los negocitos y los quioscos en tela de juicio. Nos están mirando y en tertulias nos nombran y despellejan. Así es. Sentarse con el poder y que el poder te siente y humille, por unos pesos, unos buenos pesos, ya está valiendo la pena. El precio, lo ponés vos, y eso de veras que es tentador.

Poner vos tu precio no es cosa de todos los días. Ta´ bueno. ¿Casos de gatillo fácil en el trabajo? No son épocas de grandes compromisos. Hasta ahí nomás. Sin que se levante el polvo, ni hacer olas. Moderación y moderación te llevan a la conservación. Vamos por menos, siempre por menos, que lo que caiga del tragamonedas es de yapa. No hay que animarse a tanto, el consejo será “no suicidarse”, por lo tanto, tranquilos, no hagamos nada, que el agua se acomode sola y donde te deje la corriente estará bien.

Ya encontraremos el discurso y la justificación. Maduros, modernos, progres. Barbita rala te dirá que con lentes te queda mejor. Pasemos el currículum, llená y seguí participando. ¿Mirá lo que le pasó a tu vecino, ese que ni sabés como se llama?

Hay que evitar la locura. Los psiquiatras nos están fundiendo. Pa` locos tengo a los amigos que no veo tanto porque contagian y critican. Hay que andar con la alarma en el cuerpo activada y listo. Así, espantás a los bichos raros y a los conocidos bichos.

Compráte un perro marca cañón y metélo a la política del vecindario, postulálo (que feo suena). El domingo lo veremos por la tele comiendo lemon pie con mate. ¿Qué está todo arreglado? Nooo, no me cagués el domingo por favor. Dejáme soñar un poquito. Si a “lavandina” no lo para nadie y al “ogro” se lo llevan enseguida pal` matadero. Dejáme de joder.

Se ahogaron los pendejos pobres, se les prendió fuego el asau a los gauchos, el diluvio anegó a los de siempre y el mejor choreo no sale en la tele ni en el diario. Prendéte el pucho a escondidas que esta prohibido y rociáte con perfume, chupate una naranja, pedí en el drugstore tanque lleno sin plomo y un paquete de pastillas de menta. Hablá de amor y largá una frase célebre. Emocionála alguna vez, amargo.

Es que están tan prolijamente hermosas, que no dan ganas de nada. Antes por lo menos había que inventar la ilusión de la belleza, encontrarla, bucear en las palabras como si fueras un espejo y ahí, besabas con onda. Son demasiado hermosas para hablarles. Perfectas y hermosas, inteligentes. ¿Con qué vas a sorprenderlas?. Con lo de siempre; “rubí”, con la letra del tango “rubí”.¿Y si te tiran con los vasos?. “Se lo canto igual, si siempre fuimos perdedores”.

Canta Reynaldo Martin y Julián Hermida en guitarra. ¡Un hermosor!