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San Carlos: Excelente temporada para la pesca con mosca

Tras realizar una muy buena siembra de alevinos en octubre y noviembre pasados, San Carlos está cosechando los resultados. Fuerte crecimiento del número de pescadores aficionados a esta actividad en los ríos y arroyos de todo el Valle de Uco.
Crece la pesca con mosca. Foto: MDZ
Crece la pesca con mosca. Foto: MDZ
“En esta temporada hay muchísimas truchas”, arranca Eusebio “Gallego” García, un profesional de la pesca con mosca en San Carlos, y aclara: “Se ha sembrado mucho en la primavera y ahora se ven los resultados”.

La Dirección de Recursos Naturales y los municipios del Valle de Uco sembraron alevinos (pequeñísimos ejemplares de truchas) entre los meses de octubre y noviembre. En el caso de San Carlos, la siembra se concentró en los arroyos Yaucha, Gateado y  Papagayos y, más tarde, en la Laguna del Diamante.

Desde el año pasado, la Municipalidad de San Carlos ha apostado al crecimiento de la pesca con mosca como forma de desarrollo turístico en la zona. “Con la idea de fomentar esta actividad, en los últimos meses de 2008 se dictó un curso para formar nuevos guías de pesca”, explicó Marcelo Rivas, subdirector de Turismo de la Municipalidad de San Carlos.

Unas 25 personas participaron de este curso, que fue dictado por Sergio Vicente, un pescador profesional de Mendoza.

Si bien la Laguna del Diamante es el lugar más buscado por los pescadores en el Valle de Uco, Tunuyán también ofrece una serie de arroyos que todos los fines de semana reciben a cientos de pescadores de toda la provincia. Los arroyos Grande y Pircas, por caso, en la zona de El Manzano Histórico son de los más visitados.

García explicó que, aunque hay distintas variedades de truchas –Arco Iris, Fontinalis y Marrón-, lo cierto es que “la que más se ha adaptado a las temperaturas de esta zona es la Fontinalis”.

La pesca con mosca es una actividad que no sólo requiere de paciencia, sino de cierta destreza que es preciso dominar si se quiere obtener buenos resultados.

“A diferencia de la pesca con carnada –lombriz o cangrejo-, que atrae a los peces por su olor, en la pesca con mosca, la mosca no tiene olor y, por lo tanto, uno tiene que engañar a la trucha. Para engañar a la trucha hay que tener una habilidad que se adquiere con el tiempo”, explicó García, maestro de pescadores y que desde hace más de 20 años realiza está actividad en el Valle de Uco.

Los esfuerzos de San Carlos por desarrollar la pesca con mosca están dando sus resultados. Sin embargo, para alcanzar el nivel deseado es necesario seguir sembrando alevinos y educando a los pescadores para en unos años poder contar con ejemplares grandes.

“En esta zona, una trucha de las que se suelen sacar pesa de 350 gramos para arriba. Las hay de hasta un kilo, pero son las menos”, explicó García. “En Malargüe, en cambio, en donde la pesca con mosca está más desarrollada, las truchas son más grandes y eso es, justamente, lo que buscan los pescadores”, agregó.

De acuerdo a la reglamentación vigente, los pescadores sólo pueden sacar del agua a cinco trucas por persona; las demás deben ser devueltas al arroyo.

La temporada de pesca de trucha en el Valle de Uco comenzó el pasado 1 de noviembre y finalizará el próximo 30 de abril.