Notas
Padilla: La reina desnuda calienta la Vendimia
Daniela se arrastra sobre la cama como una serpiente, remueve las sábanas blancas y posa, empina sus nalgas orladas por un culote en encaje negro y el fotógrafo Gabriel Colombrero dispara, una y otra vez. Daniela se desprende de su ropa interior, desnuda, recoge la sábana media arrugada, se tapa y anuncia su desnudez con una pierna larga que asoma, y el fotógrafo dispara, una y otra vez. Daniela se sienta en las escaleras del edificio y abre las piernas, explícita, para que el fotógrafo dispare, una y otra vez, haciendo foco en sus bragas caladitas blancas, justo, exacto, donde todo voyeur fijará la mirada. Daniela contorsiona su cuerpo y lo da vuelta, y ríe. Luego se agarra el empeine y realiza un estiramiento en paños menores. A Daniela, se nota, le gusta posar, semidesnuda para nosotros, desnuda para el fotógrafo y para nuestro inconsciente.
-¿Y?
-Ta` bien, si vos no tenés drama, todo bien. ¿Vos sabes que a mí me gusta la foto donde está…como perrito agarrada de la cabecera de la cama?, ¡Qué mirada que tiene lucho, qué ojos!
-No te hagás el vivo que te calzo, -responde Luis, encendido en llamas-.
-Papá, ¿te gustaron las fotos? -Pregunta Daniela en el asadito familiar-
-Claro hija, si sos una belleza –le responde papá Antonio, agricultor de 49 años, presto al by pass desde el 15 de enero.
-¿Y a vos mamá?
-Por supuesto hija –afirma mamá Remedios, sonrojada-.
La reina está desnuda. Lo ha logrado. Está en las retinas y en la baba de todos. Más bien parece la entrada a un videochat casero, de poca monta, donde lo único que descolla es Daniela. Made in vendimia, made in baco, made in trucholandia. No tiene capa ni cetro ni corona. Ha dejado sus atributos simbólicos y exhibe otro poder, su cuerpo bello. Daniela quiere ser modelo-reina. Daniela, ambiciona, desea. Ella le llama book, así se dice ahora, a la serie de fotos que recorren la Web. El fotógrafo ¿le habrá sugeridos esas poses?. A mí me gustan, son naturales, espontáneas, propias de una chica amateur que juega a seducir al espejo. No la condenen por favor.
Parisi está recaliente con Daniela
El intendente de Luján, el Demócrata Omar Parisi, la tendrá en más de una oportunidad a su lado, claro que vestida de reina, pero ella siempre estará desnuda. La esposa del intendente Parisi, Marisa Garnica, no deber estar muy conforme con al situación, imagino, intentará anular protocolos y demás recorridos institucionales de su marido junto a Daniela. Es que Daniela está desnuda y ya todos lo saben, la vimos y ¡cómo no mirarla!, si sus atuendos vendimiales estarán solo en el imaginario, aunque los lleve puestos, porque repito, Daniela, ya está desnuda frente al gobernador Celso Jaque, frente a Julio Cobos, frente a la fila de intendentes que coquetearán para lograr, al menos, un beso.
-Gobernador, le presento a la reina de Luján, Daniela Maldonado –esboza un Parisi incómodo-
-Ohhh, mucho gusto-, ¿Qué va a decir Jaque? Y… “mucho gusto, usted es muy bella”
-Lic. Luis Bohm, quiero presentarle a Daniela, nuestra Reina –dirá babeando Parisi-
Atragantado y tosiendo, el Secretario de Turismo le besará la mano, desnuda, a Daniela. (“Yo a vos te voto y hago fraude” –pensará el gringo con una copa de champagne-)
-Sr. Vicepresidente, le presento a Daniela, nuestra reina – prosigue Parisi-.
- "Que la historia me juzgue. Pido perdón si me equivoco. Mi voto no es positivo" –esgrime Julio, como si estuviera votando.
El turco Fayad, pícaro, querrá acercarse y Parisi, se le adelantará: ¡No señor Intendente!, para usted no hay saludo, usted tiene que florearse con la reina de Capital, en todo caso que pose desnuda y me pasa las fotos.
El presentador del acto central dirá:
“Y ahora recibimos a Daniela Maldonado, representa al departamento de Lujan de Cuyo, tiene 19 años, ojos color miel, estudia derecho, le gusta el malbec y su mascota es un labrador que se llama león, y además, tiene un pan dulce que ni les cuento…”.
En ese momento, el presentador será abucheado y las botellas de agua, de vino y unos cuantos racimos caerán sobre el escenario del Frank Romero Day. Pero hay alguien que salvará la jornada. Será el mítico Sergio Embrioni, quien con su guitarra le cantará a Daniela “hamaca de plata”, y ella, extasiada, se desnudará y bailará para el mundo. El acto se suspenderá, Jaque presentará su renuncia y asumirá Racconto, quien organizará para el lunes siguiente una misa en la legislatura provincial.
Mientras, un turista gringo, absolutamente en pedo, gritará con la botella en la mano: “Ouuu, qué coupado es latinouamerica”.