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Conmoción en Tupungato: testimonios de vecinos y compañeros de los chicos protagonistas de la tragedia

Según los testimonios, los chicos jugaban juntos desde la edad de pre escolar y durante las vacaciones pasaban todos los días juntos. Al parecer, una discusión derivó en que uno de los menores hiriera al otro en una mano con un arma blanca y ante esto, el otro buscó una escopeta y lo mató.
Vecinos de Tupungato frente al domicilio donde ocurrió la tragedia.
Vecinos de Tupungato frente al domicilio donde ocurrió la tragedia.
Una gran conmoción se vive en el departamento de Tupungato a raíz de la tragedia ocurrida ayer a última hora, cuando un joven de catorce años mató de un escopetazo a su amigo de trece.

El lamentable incidente ha movilizado a familiares, vecinos y compañeros de los chicos involucrados que buscan respuestas a lo sucedido.

La víctima fatal, un chico de trece años identificado como Franco Bordón, cursaba el séptimo año de la escuela Dionisio Chaca del departamento. Sus compañeros de escuela dicen que se trataba de un joven muy bueno y muy tranquilo.

Sin embargo, afirman que en los últimos tiempos había comenzado a relacionarse con chicos más grandes y que esto había influido en algunos hábitos de su conducta.

Con respecto a la relación que mantenían los dos chicos involucrados en el lamentable hecho, algunos conocidos cercanos afirmaron que los jóvenes eran amigos de muy pequeños, desde la edad de pre escolar. Aunque asistían a diferentes escuelas, los chicos crecieron prácticamente juntos y jugaban regularmente a la pelota y con un pequeño karting.

Franco, que vivía con sus padres, un hermano mayor y su abuela, había ido hasta la casa de su amigo, donde más tarde perdería la vida. Algunos testimonios dicen que como había tormenta, la víctima volvió a su casa para buscar una película. Horas más tarde, como no regresaba, su madre fue a buscarlo, pero su agresor negó que se encontrara en la casa.

Al no aparecer, unos momentos después, los padres de Franco volvieron al domicilio donde habían estado los chicos y se encontraron con un vecino que se desempeña como policía de Investigaciones quien estaba interrogando al joven, ya que su esposa había escuchado una detonación. Ante la presión del interrogatorio, el joven confesó lo sucedido y los guió hacia un baldío trasero donde había arrojado desde una terraza a su amigo herido de bala.

Según algunas informaciones más recientes, al parecer existió una discusión entre los jóvenes en la cual, el menor muerto hirió con un arma blanca al otro chico en la mano. Ante esto, el agresor buscó una escopeta que había en la casa, la armó y le disparó a su amigo.

Luego, con un colchón lo subió a la terraza y lo arrojó a un baldío lindante. La misma versión dice que, luego el joven se bañó y cuando regresó su abuelo, con quien compartía la vivienda, ante la herida que tenía en la mano, se dirigieron hasta un centro asistencial para que lo atendieran. Nada se supo de lo que había ocurrido hasta que, horas más tarde llegó la familia del joven muerto.

La comunidad de Tupungato no sale de su estupor y del gran dolor, ya que los chicos son conocidos por todos los vecinos. La familia de la víctima espera que la justicia les entregue el cuerpo del menor para el velatorio.