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Notas

Crónica de una gran fiesta

La primavera y los estudiantes vibraron en el Neyú Mapú. Una fiesta de mucho color y ritmo que merece recordarse con las mejores imágenes y el espíritu que reinó durante toda la jornada.
Cerca de siete mil personas se hicieron presentes en el Neyú Mapú.
Cerca de siete mil personas se hicieron presentes en el Neyú Mapú.

El día de la primavera en el Neyú Mapú, donde asistieron  gran cantidad de bandas musicales, fusionó todos los ingredientes para un festejo más que tradicional.

 

El cuarteto y el rock  fueron  protagonistas en el encuentro de los estudiantes, donde hubo mimos, estatuas, animadores, malabaristas, trapecistas, zanquistas y piromaquistas, es decir tragadores de fuego.

 

Todos los artistas estuvieron brillantes, sincronizados por una programación exitosa que no dejó distraer a nadie.

 

El sonido estuvo muy bueno, algunas bandas sonaron más ajustadas que otras, pero siempre en el margen de lo escuchable.

 

El público explotó al empezar la tarde cuando ingresó "Banda XXI", integrada por 21 personas, vientos, cuerdas, teclados, máquinas, una percusión variada y cantantes bailarines que le pusieron ritmo de cuarteto cordobés al anfiteatro; en ese momento ya habían ingresado unas 5000 personas con total entusiasmo para festejar el día de la primavera, bailaron y cantaron al ritmo de la orquesta, más de una suspiró por los cantantes, luego fue el turno de las bandas locales .

 

 

Maxi Zárate y José Luis Gutierrez interpretaron canciones de Sabina.

 

Luego subieron al escenario “Involución”, “Mp3”, “Big Band”, “Efímera”, “Cero Acústica” y  La Molinera”.

La noche caía y los “Dueños del Santo” aparecieron para animar el crepúsculo, a continuación "Grasa e´ Moto" hizo bailar a la muchedumbre.

 

 El clima iba bajando de temperatura en lo que había sido un día espléndido, la gente seguía encendida al compás del ritmo de "Alcohol Etílico" que deleitó a los presentes  con sus hits y nuevos temas.

 

Para ir cerrando el encuentro las "Hormigas Negras" calentaron un poco más los cuerpos, haciéndolos cantar y bailar con su rock mestizo.

 

De repente explosiones, fuegos artificiales de todo tipo y colores se confundían con el estrellado cielo.

 

Se venía el ocaso del festival de primavera con la potentísima banda de Felipe, Natalio, Juan Pablo Staiti y Gerardo Lucero que sorprendieron con su talento bajo el frío adverso del momento, a todos los presentes. Un festejo inolvidable.