El longboard comenzó a gestarse a fines de la década del ´50 cuando la fiebre del surf crecía y comenzaba a tornarse cada vez más popular. Los "long" fueron una de las primeras tablas utilizadas para la práctica de este deporte, ¿pero qué hacer cuando las condiciones climáticas no ayudan para nada?
El proceso de evolución inevitable hizo que la modificación se realizara a partir de la inserción de ruedas. Patines mutilados y clavados a rudimentarias tablas de madera fueron la adaptación que marcaría el principio de lo que sería una de las culturas urbanas de mayor aceptación entre los jóvenes y asimilada como un estilo de vida.
A principios de los años 60 empezaban a verse con más frecuencia las tablas profesionales rodando por las calles de California y gran parte de Estados Unidos.
A mediados de de la década del ´70, se desarrollaron industrias especializadas en todos los accesorios, con la continua tecnificación de los productos como premisa. Lo que ayudó a la práctica a nivel seguridad y la afianzó.
Siguiendo con su proceso de evolución y adaptación, comenzó a alejarse de las calles debido a una serie de variables que prepararon el escenario para el nacimiento de una nueva modalidad, desarrollándose en un principio en piscinas vacías, para asentarse en los ´80 como un estilo definido en bowls y rampas.
En Argentina comenzó a introducirse a mediados de la década del 90, las primeras tablas eran traídas de USA., luego varios skate shops y surf shops empezaron a importarlas y distribuirlas localmente.
En Mendoza hay muchos raiders pero no se le da importancia que se merece a este deporte, y no se fomenta como tal, falta unión. Según relatan representantes de la cultura longboardista de la provincia, Roberto Silvestrote, Adrián y Beto. Intrépidos y dispuestos buscan afanadamente generar una identidad mendocina y para ello se reúnen semanalmente para la práctica del longboard. Su próximo proyecto es un evento mayor que reúna a modo de encuentro y torneo, a todos los amantes y seguidores, sepan o no usar un tabla.
- ¿Qué es el longboard, y cómo son las condiciones que ofrece el paisaje mendocino para la práctica?
- El longboard es básicamente un skate más largo, el deporte es el complemento ideal del surf y el snowboard, yo surfeo hace muchos años, soy de pinamar y hace un año y medio que vivo acá. El reemplazo en Mendoza es el longboard, es una sensación increíble. Mendoza tiene los mejores lugares para andar, poder andar en long por el medio de la montaña es lo mejor que hay. Comenta Roberto, “ Cachito”.
- ¿Cómo se conocieron y qué los unió?
- Nos conocimos acá en Mendoza, un día me encontré andando con Adrián y ahí empezamos a juntarnos y de esa manera también conocí a Beto, teníamos el mismo nivel, hacen 10 años que practicamos. Encontrarse con otro raider es como encontrase con alguien de tu misma tribu. De esa manera empezamos a andar juntos y a profesionalizarnos en el deporte, así fue que llegamos a tener nuestro sponsor, que es una compañía de Buenos Aires, Wolfgang, el dueño de la empresa nos vio andar y nos quiso como parte de su equipo, él es quien nos provee de tablas, equipo y ropa. Esta situación nos une más aún y nos pone mucho las pilas.
-¿Cuáles son los mejores lugares para andar?
- Lo ideal son calles con poco tránsito, como puede ser el parque General San Martín, que hay bajadas muy buenas, o algún barrio privado, que a veces se complica por la seguridad, aunque vayas con alguien que viva en el lugar igual es complicado. Lo mejor es Cacheuta, nosotros andamos muchísimo ahí, solemos ir en noches de luna llena, a hacer bajadas. Hay una curva que se llama la “Curva del Nicho”, es todo un desafío hacerla porque es muy cerrada.
- ¿Qué velocidad se puede alcanzar con un longborad?
- Podés llegar a 70 u 80 Km. por hora. Y es imprescindible el uso de protecciones para no sufrir daños graves a causa de una caída. Existen accesorios vitales como los "nose", "tail" y "side guard", que son piezas adosadas a la tabla para tener un mejor agarre a altas velocidades y que además la protegen en la parte delantera y trasera.
- ¿Cómo es la movida de los raiders mendocinos, y qué acciones realizan ustedes para lograr unidad?
- Hay muchos que andan en long en Mendoza, y cada vez somos más. Hay gente que está andando muy bien y dándole al deporte una performance única. Lo que falta es unión, practicar de a varios es una satisfacción increíble. Siempre los que quieren sumarse a la movida son bienvenidos,
nos escriben y dejan sus datos, así, participan de los mailing en donde organizamos encuentros los fines de semana y los mantenemos informados de las últimas novedades del Long en la región.
- ¿En qué consiste el evento que están preparando para la primavera?
- Estamos organizando un encuentro y torneo de long para Noviembre, que finalizará con una fiesta electrónica. El lugar lo estamos terminando de definir, va estar a la brevedad disponible
en la página, que está destinada a apoyar la práctica de deportes extremos en la zona. La idea es fomentar el deporte y organizar competencias a través de ella. En el encuentro se van a hacer tres tipos de rides, Slalom, Downhill y Slide.
-¿Cuál es la idea de este encuentro, qué quisieran lograr?
- La idea es reunir gente que quiera aprender a andar en long y para los que ya saben, competir en el torneo. Queremos que mucha gente practique, que sea un punto de encuentro y diversión.
- ¿Cuál es el mensaje del Team Board Mendoza?
- Que cuiden siempre el medio ambiente, que usen protecciones aunque sean incómodas. Este deporte no tiene límites de edad, todos pueden practicar, y que disfruten cada bajada como única.
Este video te muestra imágenes de nuestros protagonistas en sus descensos por las rutas de la montaña mendocina.