Notas
Yayoi Kusama: La vanguardista eterna
Yayoi Kusama nació en 1929, en la provincia de Nagano. Se inició en la pintura alrededor de los diez años, realizando una obra de fantasía en acuarelas, pasteles y óleos.
La artista Japonesa se instaló en New York en 1957 donde realizó exposiciones de pintura, escultura, happenings, organizó festivales de boby painting, desfiles y demostraciones anti guerra.
Ganó premios con producciones de video experimental en Europa y EEUU.
Publicó libros como novelista y ganó varios premios.
Realizó innumerables exposiciones en los museos mas importantes del mundo, llevando instalaciones, esculturas, pinturas de gran formato y obras para espacios públicos.
Su obra es una obsesiva repetición de puntos, creando dimensiones fantásticas y universos infinitos gracias al posicionamiento de espejos que multiplican los reflejos o por la transformación de grandes superficies.
Los “Polkadots” (Puntos-Polka) son característicos de la artista, y aparecen en forma recurrente en su obra.
En 1973 retornó a Japón y, por decisión propia, se recluyó en el hospital psiquiátrico en el que vive desde entonces. De todas maneras, jamás abandonó su instinto creador ni su notable capacidad de producción: tiene su estudio muy cerca del hospital y no cesa de estar presente en exhibiciones (individuales y colectivas) y de recibir toda clase de homenajes.
Yayoi Kusama dice en relación a su pintura Flor (1954): "Un día estaba mirando una flor roja en el mantel y vi los patrones que tenía, cuando miré al techo vi el mismo patrón y en las paredes, en mi cuerpo y en el universo. Me sentía girando en el infinito del tiempo y del espacio. Cuando me di cuenta, me asusté."
La siguiente entrevista fue realizada en 1997.
Kai Itoi: ¿Piensa que este renacer de Kusama se debe a la serie de exposiciones que está realizando en este momento en New York, o por que es un proceso que debía suceder por el peso y la maduración de su obra?
Yayoi Kusama: Ambas, nada nuevo esta pasando en el mundo del arte ahora, lo puedes ver si vas al Whitney Museum o al Guggenheim.
Es por eso que encuentran refrescante mi arte y empiezan a reapreciarlo, mi arte manifiesta muchos movimientos artísticos juntos, así como el pop Art.
KI: Su carrera ya tiene una trayectoria de 50 años. ¿Ha cambiado su obra a lo largo del tiempo?
YK: He pintado desde que tengo diez años y todavía lo sigo haciendo todos los días. Mi trabajo a sido consistente. He pintado círculos y puntos inspirada en lo que veo en alucinaciones, siempre quise repetir el mismo patrón y desarrollar la acumulación como mi arte.
KI: Su trabajo a sido categorizado como arte feminista, y recientemente, usando un termino que esta de moda, “Outsider art” (arte exterior)...
YK: No estoy interesada en esas categorías, los museos tratan de incluirme en sus exposiciones colectivas de todo tipo, arte minimalista, Pop Art, arte femenino, pero Kusama es Kusama y no es otra cosa.
KI: Desde su primer viaje a los Estados Unidos, sola, en 1957 a vivido una vida algo no convencional, particularmente para una mujer de una familia de un pueblo rural, conservador en el Japón de la posguerra. ¿Por qué piensa que pudo hacer esto?
YK: El entorno era tan conservador que yo debí irme, en mi infancia me decían todo el tiempo que yo debía comportarme como una niña correcta. Cuando quise sacar mi licencia de conducir, mi madre me dijo que podría tener un buen auto con chofer si me casaba apropiadamente. Cuando le dije que quería ser pintora, me dijo que en lugar de eso debía ser una coleccionista de arte. Pero nunca me desanimé, porque sabía que poseía un talento.
Antes de viajar a New York, quemé muchas pinturas que había hecho, porque sabía que produciría muchas más y mejores, ahora esa suma equivaldría a un monto de algo así como seis millones de dólares. Era así de intensa y determinante.
KI: Una vez usted dijo que se sentía afortunada de estar enferma, ¿porqué?
YK: La enfermedad sólo me permite ser artista porque me da la posibilidad de estar libre del “sentido común”. El arte llega a mi antes que cualquier otra cosa, y mi obsesión se convierte en una inspiración para mi trabajo, arte obsesivo, así lo llamo.
KI: Usted era inicialmente pintora, ¿Qué la llevo a la escultura y al Happening?
YK: Estaba pintando puntos en una mesa plana, luego esos puntos proliferaron hasta el piso. Así la mesa quedó toda cubierta de puntos y se había convertido en una escultura. Es así que me hice escultora. Después desarrollé la misma idea dentro de un Happening, pinté círculos en cuerpos humanos, que eran esculturas móviles.
Ki: En la serie “obsesiones sexuales” compuesta por esculturas cubiertas por una acumulación de falos, ¿Qué la inspiró en ese trabajo?
YK: Yo tenía una fobia sexual, por la educación que recibí de niña. Creí que el sexo era algo sucio, algo que se debía ocultar. Lo que hice fue sacar lo sexual hacia afuera, cubrí un sofá entero y todo a mi alrededor con penes. Eso eliminó mi miedo al sexo y fui capaz de resolver mis fobias.
KI: En los 60, su fama en New York era comparada con la de Andy Warhol. ¿Qué significa la fama para usted?
YK: Yo estaba desesperada por establecerla. No estoy interesada en la fama en sí misma, pero protege mi trabajo. Una vez que sos famoso tu trabajo es observado mas seriamente y así encontrar el camino para entrar en los museos.
KI: Muchas mujeres jóvenes en Tokio que ven su obra dicen que quieren ser como usted. Trabajar y tener éxito en New York. Ya que ahora es mucho mas fácil, ¿Qué piensa de ello?
YK: Es verdad que hoy en día no existen los problemas que yo tuve. Para mi obtener una visa fue un grave problema. Era pobre. Mis padres no podían enviarme dinero a causa de las complicadísimas reglamentaciones del momento, que eran muy estrictas.
Vivía en un lugar donde todas las ventanas estaban rotas, y se ponía tan frió como un cubo de hielo en invierno. Nosotros, los artistas que vivíamos en New York en esa época, queríamos desesperadamente trabajar allí, yo pintaba y pintaba sin mucho que comer a veces. Ahora es todo mucho mas simple y recibís mas ayuda.
Ki: ¿Cómo ve el arte en Japón hoy en día?
YK: No estoy interesada, estoy muy ocupada con mi propio trabajo. Yo siempre he estado “muy apurada” con todo lo que quiero hacer. No sociabilizo mucho con otros artistas. Los que se acercan a mi es solo para que les presente buenas galerías o coleccionistas.
Entrevista realizada por Kai Itoi – Tokio.
Seguí la nota viendo las fotos y el video.