Notas
Para Nicolás Uriarte sería "un honor jugar en la Selección Nacional"
El voleibol argentino ha dado talentos de toda clase. Desde Hugo Conte, pasando por Pablo Meana, Marcos Milinkovic, Alejandro Spajic, entre otros. Acercándonos al nuevo milenio podemos nombrar a Luciano de Cecco, Rodrigo Quiroga y Diego Stepanenko.
- Puede ser que a medida que uno crece y va haciendo su propio camino, se piense cada vez menos en eso. Pero la verdad que no me influye en nada... yo amo a mi viejo y estoy más que contento de tenerlo como papá.
- A corto plazo me gustaría redondear una buena liga, afianzándome y llegando lo más lejos posible. Después, el Mundial Juvenil creo que es el gran objetivo del año, ya que venimos trabajando muy duro hace varios años y seria espectacular ganar una medalla.
¿Qué opinás de la elección de Javier Weber como entrenador de la Selección Mayor?
- Lo que hace con Bolívar demuestra que le sobra capacidad para estar al frente de la Selección. Lo tiene merecido.
¿Esperás un llamado de él en el 2009 o tenés la cabeza puesta en la juvenil?
- Está de más decirlo. Que me citen a la Selección Mayor sería lo más. Creo que llegar a la Mayor es el sueño de cualquier jugador del vóley. Pero no hay que quemar etapas: soy muy joven y tengo muchísimo por mejorar.
¿A qué jugador admirás en tu puesto?
- Siempre me gusto el gordo (Hernán) Ferraro.
¿Qué te gusta de él?
- Es un armador completo. Creo que es un referente del vóley argentino y los más "nuevos" podemos aprender mucho mirándolo a él.
¿Por qué usas la camiseta número cinco?
- Siempre me gustó la ocho pero estaba ocupada. Así que elegí la cinco que era la que usaba cuando jugaba al fútbol.
¿Qué serías si no hubieses sido jugador de vóley?
Si me tengo que guiar por lo que me gusta, hubiese jugado al fútbol (risas). Pero la idea, que todavía está en mis planes es estudiar alguna carrera universitaria.
Nicolás Uriarte es la cara del futuro en el voleibol nacional. Un chico que sin dejar de ser chico juega como un experimentado. Un chico que se pone la camiseta de la Selección Argentina y juega como lo hacía con su papá en su infancia. Un chico que tiene mucho, pero mucho para demostrar.
(Gentileza: Bruno Andrés González García)