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Notas

El día que Jaque pidió perdón por las mentiras de campaña

El 10 de junio, el gobernador dio una conferencia de prensa para anunciar que había fracasado en su intento por bajar un 30 por ciento el delito en seis meses. En realidad, nunca se intentó porque tampoco existió un plan para hacerlo.
Uno de los tantos gestos usados para pedir disculpas. Foto: Nacho Gaffuri / MDZ
Uno de los tantos gestos usados para pedir disculpas. Foto: Nacho Gaffuri / MDZ

Celso Jaque asumió crucificado. Su primer objetivo como gobernador, lejos de ser la disminución del 30 por ciento del delito en seis meses -tal cual prometió con un grado asombroso de improvisación durante la campaña electoral-, fue encontrar una salida lo menos escandalosa y humillante posible a la rendición de cuentas que los mendocinos pidieron cuando el plazo establecido llegó al final.

El 10 de junio de este año, Celso Jaque pidió perdón por haber mentido. Lo hizo solo y sin que nadie lo acompañara. Un hecho insólito en la historia política argentina: un funcionario reconociendo sus errores. Pero, a la vez, se trató de una muestra cabal de la falta de seriedad con que este gobierno asumió la responsabilidad que el pueblo le dio por intermedio de las urnas.

Jaque no sólo mintió en su promesa, sino que también jugó con temas sensibles para la sociedad. Dijo que sabía dónde estaban los delincuentes, cómo combatirlos y con quién llevar adelante esa tarea.

El gobierno no tuvo plan de Seguridad. Tercerizó ese Ministerio al Partido Demócrata, protagonizó un papelón al defender a un funcionario acusado de delitos de lesa humanidad, estuvo al borde de la ruptura total en su relación con la Nación por ese asunto y, como si fuera poco, en vez de aprender del error, convirtió esa cartera en el botín de una disputa partidaria. Carlos Ciurca asumió en ese lugar y quedaron al desnudo las pujas internas del PJ.

Y como respuesta, sólo un pedido de perdón acompañado por críticas al sistema estadístico existente, al funcionamiento judicial y al gobierno anterior. Nada de autocrítica. Recordá el momento.