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Notas

Operativo Nochebuena

Nochebuena y Navidad. Los preparativos, la comida, la bebida, los invitados. Motivos de preocupación en las familias para que todo salga bien. Ante tamaña ordalía, no podemos descuidarnos. Estamos en emergencia en seguridad. Ya no se puede confiar ni en el gordo panzón de barba blanca.

Ojo, son barbudos
Se prevé una Nochebuena y Navidad inseguras en la provincia. Una alta fuente del ejecutivo provincial –metro noventa aproximadamente- reveló a este medio que, para la noche del 24, esperan una seguidilla de atracos en casas de familia. Las acciones de inteligencia siguen una pista firme: un infiltrado del Ministerio de Seguridad asiste a extrañas reuniones de disfraces, en las cuales los concurrentes se comunican en código y leen mapas del Gran Mendoza.

No sería aquel famoso “mapa del delito” que catapultó a Jaque al trono provincial, sino se trataría del “mapa del pinito”, en el cual tendrían identificados a los alerces mejor ornamentados e iluminados. A los mismos, se los señala e indica en el mapa con una garrapiñada pegada con cola de carpintero. Por lo que se especula, allí, irían en busca del botín.

Se sospecha de “La Banda de Papá Noel”. Chacales, disfrazados de viejitos pascueros, quienes aprovecharían el relax familiar en la cena de Nochebuena para ingresar a las casas por la chimenea, o saltando los muros a punta de pistola, y saquearlas, cargándose el botín en el tradicional bolsón de regalos.

La supuesta “banda de barbudos” estaría integrada por un verdadero escuadrón de más de 300 sujetos prolijamente enropados al rojo vivo. Se presume, algunos recorran previamente los barrios bajos para despertar la adhesión popular y adquirir cierta legitimación en la gente.

Táctica distractiva si las hay.

Otros, en trineos tirados por cabras, al grito pelado: jojojoooo, entrarían en barrios cerrados y countries, cual toma del cuartel de la Tablada en el 89, ametrallando a los vigiladores apostados en las garitas. Estratégicamente, visitarían con sus atuendos navideños algunos barrios residenciales de Chacras de Coria, Guaymallén y Godoy Cruz.

Puede que no todo Santa Claus que ingrese a su vivienda sea un ladrón encubierto. Habrá que tener mucho cuidado en dispararle o darle una paliza colectiva. No vaya a ser que se trate de un abuelo que hizo de Papá Noel sorpresa para entregar regalos a los niños de la familia o del barrio, y por la reacción de los comensales, termine hospitalizado por error. Habrá que estar atentos.

Hora 25
El señor que pidió una muñeca inflable espera con ansiedad la hora 25. Es el solterón de la gran familia de los Amuchástegui, y como ya pasa de todo, el dormilón se la jugó y quiere vivir en pareja. No es el maniquí fantasma al que le hablaba Silvio Rodríguez en su canción (¡Ay! que psicobolchismo anacrónico por favor, perdón); es una hermosa muñeca multiuso para convivir sin discusiones ni malos entendidos, de origen chino, como debe ser compatriotas. 

El tipo pisa los cincuenta pirulos y decidió, previa consulta a su madre, incorporar a su pieza una dama de compañía. La Navidad será el gran día de bodas, meta y ponga con su jermu de plástico. “Eso sí –advirtió la mamá- no la maltrates porque explota. Nada de latigazos navideños como si la chica fuera un reno. Además podrías ser denunciado al Inadi”.

No bailes con extraños
Si por esas casualidades la noche pinta pa` bailongo en su barrio, evite a los extraños. Suele suceder que cuando los vecinos cortan la calle para reventar la noche y sacarle viruta al piso hasta que amanezca, nunca falten los muchachotes que, a las risotadas, de vincha y sidra en mano, caigan a la fiesta haciéndose pasar por buenos vecinos.

Tenga por seguro que lo que conviden de sus copas tendrá somníferos o algo que aletargue su andar. Nada auspicioso le resultará levantarse el 25 a las dos de la tarde y observar la desolación de una casa sin muebles. Mejor no baile, o hágalo en el baño, con llave. Apoye la sidra en el estante de los perfumes y baile frente al espejo. De paso, cuéntense las arrugas. Por las estadísticas ¿vió?.

La última cena
¡Sí!, ésta vez, a contramano de las sugerencias médicas, la recomendación consiste en no privarse de nada y comer a reventar como si fuera la última nochebuena de 2008, básicamente porque será la última nochebuena de 2008. “No habrá ninguna igual…no habrá ninguna”.

Chupe hasta perderse, ¿quién le dice que el 25 o 26 la atropelle un micro con hinchas de Guaymallén y se bajen para darle masa?.

Usted, por las dudas, mátese con el morfi y el escabio. Y si quiere vomitar pues vomite, largue todo eso que lleva adentro, libérese de una buena vez. Diga lo que piensa de su cuñado, de su nuera, de su esposo, delante de todos, en pleno clericó. Arme el gran quilombo familiar y que se pudra todo. Hay que dejar atrás lo malo porque lo que viene puede ser pior.

Fuentes consultadas

-www.bandadelosbarbudos.com.ar

-Aprieto, Jorge. “más escabio y menos charleta”. Ed. Fondo Blanco. La dormida. 2007. Mendoza.

-www.muñecasinflables.com

-Dancin, Amelia. “burbujas: final de año apretando a vecinos”. Ed. Cada día más loca. El pastal. 2005. Mendoza.

-hinchasdeguaymallenqueviajanenmicroblogspot.com.guayma

-Moscatel, Roberto. “chupetín de tinto con soda”. Recetas de choborras. Ed. Manyin. 2003. Pocito. San Juan.

-preparameelviteltonepañonuevoblogspot.com

Felicidades.
Un servidor