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Notas

Precauciones para evitar los daños por pirotecnia en las fiestas

Todos los años el número de quemados por el uso de pirotecnia ocupa a los centros asistenciales que por ese motivo trabajan sólo durante fines de año. Las más comunes son las quemaduras en las manos y las heridas en el rostro, y las víctimas más frecuentes son "adolescentes y adultos jóvenes".

Diciembre es el mes en el cual ocurre el mayor número de lesiones por fuegos artificiales y pirotecnia en general. “No tenemos casos durante el año, todos se dan entre el 24 y el 31 de diciembre, especialmente en el 31”, comenta el Dr. Marcelo Rodríguez, jefe del Servicio de Emergencias del Hospital Universitario Austral.

Las lesiones se repiten año tras año. Según el Dr. Rodríguez, las más comunes son las quemaduras en las manos y las heridas en el rostro, y las víctimas más frecuentes son “adolescentes y adultos jóvenes”.

Si bien en algunos casos los accidentes se deben a la pirotecnia en sí, sobre todo cuando es ilegal, el Jefe de Emergencias señala como principal responsable el “mal uso que se hace de ella”. “Los jóvenes tratan de explotar tres cohetes a la vez, los adultos dejan que los chicos jueguen con los fuegos y así ocurren los incidentes”, advierte.

La intoxicación es otro de los peligros al cual estar atentos: “Los niños abren los cohetes y después se llevan la mano a la boca con plomo, azufre y pólvora”, explica el Dr. Rodríguez.

Los daños en los ojos también son de los más frecuentes, tanto por los “corchazos” como por la pirotecnia. El Dr. Sebastián Battaglia es oftalmólogo del Austral y explica que los traumas por los corchos “tienen un riesgo severo y pueden dejar secuelas”. Advierte que el riesgo es aún mayor si el daño es provocado por la pirotecnia: “Vemos desde quemaduras superficiales de párpados hasta perforaciones oculares”.
 
En el Hospital funciona una Guardia Oftalmológica durante todo el año, las 24 horas, y dispone de un quirófano para cirugías de urgencia. Allí los médicos reciben durante las fiestas entre 25 y 30 pacientes, de los cuales la mayoría son menores. “Sufren por los descuidos de los adultos –destaca el Dr. Battaglia–. Es fundamental hacer hincapié en que la pirotecnia, primero que debe ser legal, y segundo que es responsabilidad de los grandes y los chicos no tienen que tocarla”.

Los especialistas coinciden en una serie de consejos para evitar las lesiones:

- No pararse a menos de 3 metros de donde explotará el cohete, tanto por el peligro de quemaduras como por el de trauma acústico: cuando el cohete explota muy cerca, el ruido de altísimos decibeles daña el tímpano.

- No permitir a los niños manipular la pirotecnia.

- No ponerla en el bolsillo.

- Si no explotó, descartarla de inmediato.

- Encender de a un fuego a la vez.

- Antes de encender los explosivos, fijarse que estén en un lugar abierto, sin árboles o materiales inflamables.

- Chequear que la pirotecnia sea legal: la ilegal no pasa por los controles de seguridad y puede desencadenar una explosión no controlada.

- Guardar la pirotecnia en un espacio aireado y no caluroso.

Si, a pesar de todo, alguien termina lesionado, el Dr. Rodríguez recomienda, en el caso de una quemadura, “lavar la superficie con agua fría, no colocar ninguna sustancia ni aplicar un remedio casero y llevar a la persona a la Guardia”. En cambio, si el daño es en los ojos, el Dr. Battaglia sugiere concurrir de inmediato al Hospital y “no hacer ningún tipo de tratamiento casero”.