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Notas

Los mejores vinos para brindar por el 2009

La sommelier María Mendizábal nos enseña particulares consejos para las fiestas de fin de año: armar una mesa con los vinos preferidos de cada invitado.

Hola Winelovers, me imagino que estarán cansados igual que yo, pero llega fin de año y uno tiene el deber de juntar lo que queda de energía y… salir de festejos.

Hoy me gustaría que nos corramos de la rutina y nos alejemos de la costumbre que cada uno lleva su especialidad culinaria y solo una persona es la encargada de seleccionar el vino. Más allá que estos platos deliciosos y calóricos no faltarán, la idea es que el anfitrión de la fiesta le pida a cada uno de los invitados que lleve su vino preferido.

Mi recomendación es que en vez de buscar la oferta de la semana y comprar dos cajas de la misma bebida se le pida a cada uno de los invitados que traigan una botella de su vino preferido. De esta forma contaremos no solo con un vino sino que con una gran variedad.

Así como se armó la mesa buffet con las diferentes especialidades que cada invitado aportó, también se puede armar una mesa con diferentes tipos de vinos. Acá comienza el momento del juego sensorial donde cada uno encontrará diferentes sensaciones y matices sensoriales entre los distintos platos y vinos. De esta forma cada uno de nosotros sacará sus propias conclusiones y podrá tener opinión propia acerca del mejor maridaje.

La mesa de vinos puede armarse bajo diferentes conceptos: por variedad de etiquetas, por tipo de vinos desde espumantes, blancos, rosados y tintos mas o menos complejos, hasta los vinos de postre. Otra idea genial es por regiones vitivinícolas… desde el norte pasando por Cuyo hasta los vinos de la Patagonia, tomando todas las regiones o solo tomando una sola región.

La mesa quedará muy atractiva con los baldes de hielo, las poncheras para enfriar más de tres botellas al mismo tiempo, las servilletas para el servicio y sacacorchos. Se puede agregar un jarrón decorativo de vidrio para ir acumulando dentro de él los corchos luego de descorchar las botellas seleccionadas.

Los colores de los vinos vestirán la mesa y le aportarán diferentes reflejos y luces, no será un escenario estático o simétrico ya que los diseños de las botellas darán movimiento al escenario del vino.

No hay que olvidarse de beber estrellas…

Es costumbre descorchar un vino espumante al momento del brindis. Bebida tan alegre por su efervescencia, misteriosa por su elaboración, llena de reflejos vivos y movimiento por las burbujas que hacen al bienestar y espíritu alegre de quien lo consume. Además por su método de elaboración y origen, se adapta a diferentes comidas. Entonces, para esta gran ocasión de festejos, ¿por qué no hacer un menú acompañado por diferentes tipos de espumantes según cada plato?

Existen vinos espumosos ideales como aperitivo o para acompañar algunas entradas frescas, son los espumantes blancos o rosados frutales, secos y frescos. Por otro lado, están los espumosos blancos o rosados con cuerpo y aromas complejos, estos vinos pueden acompañar los platos principales de un menú, también están los espumantes tintos que pueden acompañar algún otro estilo de plato fuerte. Por último existen los espumosos dulces ideales para acompañar postres frutales.

Por la estación del año, en Argentina, mi recomendación es inclinarse hacia los vinos frescos, frutados y jóvenes. Ya sea el tipo de evento elegido para los festejos del momento, es importante tener en cuenta el vino. Hoy existen en el mercado gran cantidad de vinos de excelente relación precio – calidad en cualquiera de las franjas de precio, solo hay que animarse a comprar botellas de distintas etiquetas y abandonar la compra tradicional de 2 cajas del mismo vino.

Los invito a abrir sus sentidos, respirar hondo y disfrutar del vino elegido, levantar las copas y ¡festejar!