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Notas
Avanza un acuerdo para los productores de ajo
El ministro de Gobierno, Mario Adaro, y los representantes del agro en el Valle de Uco mantuvieron dos reuniones la semana pasada y hoy buscarán dar otro paso para lograr un acuerdo que reduzca, al menos en parte, el impacto que la crisis ha dado al sector.
Aunque desde el gobierno están dejando trascender que tienen un acuerdo casi cerrado para solucionar algunos de los problemas que aquejan a los productores de ajo de la provincia, lo cierto es que los representantes del agro en el Valle de Uco –principal zona productora de ajo del país- aún no creen que estén cerca de anunciar nada parecido.
“Estamos tratando de hilvanar una salida para el tema del ajo”, confirmó con cautela el presidente de la Sociedad Rural del Valle de Uco, Mario Leiva.
Leiva viajará hoy a Mendoza para dejarle un borrador de su propuesta para el sector al ministro Adaro y para hablar con los legisladores, a quienes les pedirá que avancen en una ley de emergencia agropecuaria para la provincia.
La propuesta de la Sociedad Rural del Valle de Uco está compuesta de dos puntos. Uno, fondos (dinero fresco) para la siembra del año próximo. Dos, establecer un piso para el ajo que a partir de febrero se comenzará a vender “en seco”.
El acercamiento entre los representantes del agro y los ministros de Gobierno y de Producción se dio luego de la reunión del miércoles pasado en Tunuyán, cuando el denominado Comité de Crisis llegó hasta la Cámara de Comercio de este departamento.
En cuanto a cómo establecer un precio para el ajo “en seco”, la cosa es un poco más complicada. La propuesta de Leiva consiste en eliminar las retenciones a la exportación que pesan sobre el producto (5% sobre el final) y recuperar el reintegro de 4,05% que beneficiaba al ajo por tratarse de un cultivo de mano de obra intensiva.
“Si esto ocurriera, -dice Leiva-, podríamos estar hablando de un ajo “en seco” que podría rondar entre $1 y $1,2 por kilo. No es una maravilla, pero es un precio para el empate”.
Aunque, obviamente, el ajo “en seco” aún no tiene precio, todo indica que si no se hace algo, en unos meses el ajo “en seco” apenas si podrá llegar a los 50 o 60 centavos de peso. La estimación local es bastante simple: el ajo “en seco” suele valer el doble del ajo “en verde” (recién cosechado). Este año, -hace apenas unas semanas-, los pocos productores que decidieron o pudieron vender -a pérdida- su ajo “en verde” no lograron más que entre 20 y 30 centavos de peso por kilo, muy lejos de los 64 centavos promedio a los que se vendió el mismo ajo “en verde” el año pasado.
En cuanto a cómo establecer un precio para el ajo “en seco”, la cosa es un poco más complicada. La propuesta de Leiva consiste en eliminar las retenciones a la exportación que pesan sobre el producto (5% sobre el final) y recuperar el reintegro de 4,05% que beneficiaba al ajo por tratarse de un cultivo de mano de obra intensiva.
“Si esto ocurriera, -dice Leiva-, podríamos estar hablando de un ajo “en seco” que podría rondar entre $1 y $1,2 por kilo. No es una maravilla, pero es un precio para el empate”.
Aunque, obviamente, el ajo “en seco” aún no tiene precio, todo indica que si no se hace algo, en unos meses el ajo “en seco” apenas si podrá llegar a los 50 o 60 centavos de peso. La estimación local es bastante simple: el ajo “en seco” suele valer el doble del ajo “en verde” (recién cosechado). Este año, -hace apenas unas semanas-, los pocos productores que decidieron o pudieron vender -a pérdida- su ajo “en verde” no lograron más que entre 20 y 30 centavos de peso por kilo, muy lejos de los 64 centavos promedio a los que se vendió el mismo ajo “en verde” el año pasado.