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Notas

Polémica por un spa inaugurado por Cobos

Está en Capital, en  zona de preservación patrimonial.

Entre la intendencia de Capital y el Concejo Deliberante de ese departamento se generó un contrapunto a raíz de la habilitación de un centro de estética que fue inaugurado el 27 de noviembre por el vicepresidente de la Nación Julio Cobos. La polémica surgió a partir de la negativa de la Secretaría de Obras Públicas para otorgar la factibilidad y la habilitación para que este local pueda funcionar en la calle Emilio Civit al 572, en la Quinta Sección.

A pesar de esta postura, firmada y ratificada por la funcionaria encargada del área, Laura Profili, el Conecejo Deliberante aprobó la excepción para que “Pura Vida SA” pudiese abrir sus puertas en un lugar considerado Zona Residencial 1 y de Preservación Patrimonial desde el año 2004.

Esta categorización impide abrir emprendimientos comerciales en la zona; salvo que exista un guiño municipal que genere un salvoconducto para “flexibilizar” el Código de Edificación y las ordenanzas vigentes.

El expediente 14951/B/08 comenzó a tramitarse para autorizar el funcionamiento de un Centro de Salud en la calle Emilio Civit. Un primer informe, confeccionado por una comisión de Usos de Suelo, dio el visto bueno para que la idea pudiese desarrollarse. Sin embargo, esa opinión, dentro de la estructura municipal, no es vinculante, y no es más que uno de los tantos puntos de vista que deben ser estudiados en Obras Públicas.

Una vez con el expediente en sus manos, Profili estudió la propuesta y entendió que no se adaptaba para nada a la normativa vigente. Por lo tanto, firmó una resolución en contra y desestimó cualquier permiso.

A pesar de esta postura, las obras en Emilio Civit 572 continuaron. Este hecho fue denunciado por un grupo de vecinos, que presionaron para lograr que se hiciera una inspección in situ.

“Apenas entramos, nos dimos cuenta de que ahí iba a funcionar un spa. Esta todo listo para la inauguración”, reconoció un funcionario municipal, quien advirtió que desde Obras Públicas vienen peleando para cerrar todos los sitios que no están habilitados en la Quinta, pero que sólo Profili les lleva el apunte.

“Si los vecinos pagan impuestos más caros por vivir en Residencia 1, la Municipalidad debe responder”, aseguró.

Como Obras Públicas no otorgó el permiso, la dueña del lugar, María Rosa Bravín se presentó en el Concejo Deliberante para lograr la excepción. La jugada salió perfecta: en cuestión de días, consiguió el aval necesario para seguir adelante. Entre la aprobación hecha en el Concejo y la inauguración sólo pasaron un par de días. Además de Cobos, que fue la figura de la fiesta y el encargado de cortar la cinta, también hubo funcionarios capitalinos, como la concejala Julia Ortega.

Al ser consultado sobre esta situación, el presidente del Concejo, Guillermo Yazlli dijo no estar al tanto de lo que había sucedido, y que hasta donde entendía, el expediente al que ellos aprobaron la excepción había sido enviado desde Obras Públicas.

Lo concreto es que ese expediente jamás fue enviado al Concejo Deliberante. Por eso no se descarta que la propietaria del lugar haya apelado a un artilugio administrativo para conseguir la habilitación. Esto es: presentó el pedido de excepción con el informe hecho por la comisión interna, pero jamás mencionó que Obras había rechazado el proyecto.

De todos modos, los concejales no podían ignorar lo que sucedía; si hasta la resolución que autoriza la excepción (7.803) indica claramente que las actuaciones tiene que ver con una nota recibida y no con un expediente.

Bravín fue consultada por este diario y repitió una y otra vez que ella tenía todos los permisos correspondientes. “A mi me autorizó el Honorable Concejo y Planeamiento”, afirmó, aunque se negó a responder si sabía que el informe citado por ella y redactado por la Dirección de Planeamiento había sido desestimando por la secretaria de Obras Publicas, cuya resolución fue concluyente: no se puede otorgar la factibilidad para trabajar ahí.

“No sé por qué me dicen a mí, y nadie dice nada del café Kato o del Instituto Zaldivar”, se excusó. La respuesta es simple: los dos locales citados como ejemplos consiguieron sus habilitaciones comerciales varios años antes de que se publicara la ordenanza 3607/04. Y por un principio legal, ninguna ley puede tener efecto retroactivo.