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Notas

Concesión de áreas petroleras: Otro plan del gobierno que tambalea

El camino del éxito que nos promete Jaque está lleno de obstáculos. La crisis atenta contra el negocio petrolero que Mendoza está a punto de entregar a privados. Pérdidas millonarias por las dudas y la desidia.
Franciso Pérez y Walter Vázquez, los encargados por parte del Estado del manejo del petróleo.
Franciso Pérez y Walter Vázquez, los encargados por parte del Estado del manejo del petróleo.

El camino del éxito que Celso Jaque nos dice que tiene trazado para Mendoza, está plagado de muchos más obstáculos que los que el gobernador cree.

A pocos días de que fracasara en la concreción de su ambicioso plan de viviendas para la clase media, esta administración se apresta entrar en zona de turbulencia en otro de sus planes más ambiciosos: entregar a manos privadas la exploración y explotación de una docena de áreas petroleras, que anunciaban hace meses una inversión de 290 millones de dólares para Mendoza.

La crisis internacional y el bajísimo precio del crudo, por debajo del precio de liquidación de regalías, podría afectar ese proceso, como así también mató antes de nacer al programa de viviendas, a pesar de que los funcionarios del ministerio de Producción hacen como si nada pasara.

Desde hace meses que los principales actores del negocio del petróleo abren un signo de pregunta sobre si realmente las empresas que se presentaron a la licitación encarada por el gobierno conseguirán cumplir con sus pautas de inversión, en un contexto internacional de financiamiento prácticamente nulo.

El propio gobierno ya dio algunas señales de demora en la entrega de las áreas, que adjudicó en mayo y cuyo principal concesionario es la UTE Ketsal, la inversora en negocios  energéticos de Daniel Vila, Alfredo Vila Santander y José Luis Manzano, que se quedó con siete del total de nuevas áreas a trabajar.

A mediados de octubre el encargado del manejo de las cuestiones energéticas del gobierno, el subsecretario de Hidrocarburos Walter Vázquez, anticipó que “antes de que finalice noviembre” las áreas iban a ser entregadas a sus nuevos dueños.

Cumplido ese plazo, todo entró en tren de demoras. El mismo funcionario dijo a principios de diciembre que la concreción del traspaso se podría cumplir “recién dentro de diez días”.

“No hay fecha todavía, tal vez en los próximos diez días. Estamos trabajando sin pausa, pero son muchos papeles con los que hay que cumplir además de los controles que estamos haciendo para que todo salga bien”, dijo a MDZ el funcionario la primera semana de este mes.

Cumplido ese plazo, se renovó la consulta. "Estamos trabajando en eso, antes de fin de año las áreas van a estar entregadas", anticipó Vázquez.

“Me estoy demorando más de la cuenta pero el hombre propone y Dios dispone”, se excusó un minuto después.

Su jefe, el ministro de Infraestructura, Francisco Pérez, se mostró un poco más expeditivo y, a pesar de las demoras planteadas por Vázquez, dijo que la entrega de las áreas petroleras se iba a producir “entre lunes y martes” de la semana pasada.

Pero la aparente determinación del ministro, sonó más a la desconexión que existe entre funcionarios que a decisión tomada.

Las dudas sobre el futuro de este negocio, en el que además están involucrados las principales petroleras y empresarios vinculados al kirchnerismo, están dadas en si en un contexto de recesión y falta de financiamiento internacional, los oferentes podrán cumplir sus promesas de inversión que , en el caso de Ketsal solo, suman 190 millones de dólares.

Según analistas, hoy “nadie en el mundo pone plata para un negocio, que además no tendrá ingresos seguros por los próximos dos o tres años”. Y se arriesgan a sentenciar que “si las empresas no encontraron financiamiento antes de setiembre (cuando estalló la crisis mundial), difícilmente lo encuentren ahora”.

En el caso de la licitación encarada en Mendoza, la expectativa está centrada en si las adjudicatarias podrán cumplir incluso con las garantías y seguros (ambos son millonarios) que tienen que aportar al momento mismo de hacerse cargo de las zonas de exploración y explotación.

Y no tanto en la probable queja de las empresas de que el escenario de negocios que ellos vislumbraron cambió desde que hicieron la oferta en 2006 hasta la actualidad.  Las petroleras no deberían poder alegar que la caída del precio del barril de petróleo (que estaba por encima de los U$S 100 y ahora no pasa de U$S 40) modifica su plan de negocios , ya que en Argentina había retenciones que llevaban el precio recibido mas o menos al nivel de hoy.

Vázquez se puso firme cuando esta diario lo consultó sobre estos puntos. Y anticipó que, cuando las áreas se entreguen, la provincia hará un control estricto de los cumplimientos de las pautas de inversión.

-¿Ustedes están seguros que, una vez entregadas las áreas, se van a cumplir las pautas de inversión previstas?, insistió MDZ.

- Estamos confiados en que los vamos a controlar, si no se dan los montos tomaremos las decisiones correspondientes, prometió Vázquez.

Pérez sobró un poco la situación.

-¿Le preocupa que la crisis afecte las inversiones prometidas por las empresas en el proceso?, lo consultó MDZ.

- No, ¿Por qué?, fue todo lo que contestó.


Un proceso largo y complejo
Tras un proceso largo y cargado de sospechas durante el gobierno de Julio Cobos, el Estado mendocino terminó entregando 12 áreas revertidas de petróleo a pocas manos y en marzo de 2008.

La primera licitación se lanzó en octubre de 2006 y luego el entonces gobernador Cobos la hizo caer en abril de 2007, tras una adjudicación que derivó en escándalo con denuncias judiciales incluidas.

El gobierno radical retomó el proceso y luego se fue sin resolverlo, aunque bastante avanzado y listo para adjudicar. Celso Jaque terminó adjudicando las áreas casi como lo había decidido hacer Cobos, salvo por dos cuestiones.

Una fue agregarle la cláusula a las empresas para un aporte del 2% para destinarlo a obras  de infraestructura escolar. Y la otra fue pasar por encima de las condiciones establecidas en el pliego y terminar adjudicándole dos áreas más de las permitidas al principal oferente en la licitación.

De esta manera en mayo de 2008, el gobernador terminó publicando en el Boletín Oficial del 7 de mayo los nombres de los nuevos dueños del petróleo mendocino.

El Gobierno adjudicó 11 áreas petroleras secundarias, meses después adjudicó otra más, de las cuales 7 fueron para Ketsal, que formó una UTE con Kilwer. La firma se quedó con la "joya" de la licitación: Chachahuén, ubicada al norte del Río Colorado, en Malargüe. La empresa ofreció U$S 126,7 millones por el área ubicada en el sur provincia ly presentó ofertas para las 11 áreas. Y además de Chachahuén, también ganó las licitaciones para la exploración y eventual explotación de Ñacuñán (U$S 5,3 millones), Pampa del Cebo (U$S 33,7), Zampal Oeste (U$S 5,3), San Rafael (U$S 3,6), Malargüe (U$S2,4) y El Coirón I y II (U$S 11,8).

La segunda oferta más importante fue por el área del Río Diamante, que fue adjudicada por U$S 66 millones a Oil M&S, propiedad del empresario kirchnerista Cristobal López.

Mientras que YPF se quedó con dos áreas (Los Tordillos Oeste, por U$S 12 millones, y Payún Oeste, por U$S 9,8), y la UTE conformada por Petrolera Piedra del Águila y Desarrollos Energéticos ganó la licitación para Cerro Los Leones (U$S 13,8 millones).

Esta semana se conoció que Petrobrás, en una UTE con Tecpetrol y El Trébol, se quedó con Río Atuel, la última área que quedaba por entregar.

Petrobrás dio una señal clara en las últimas horas de cómo está el mercado. La estatal brasileña  aplazó hasta enero próximo la divulgación del plan de inversiones para el período 2009-2013 como consecuencia de la inestabilidad de los mercados financieros por la crisis global y la caída del precio internacional del período, anunció hoy la empresa. En tanto, los contactos para obtener declaraciones sobre la visión del negocio de los representantes de Ketsal no dieron resultados. La idea era interrogarlos sobre el momento actual, saber cómo les cambió el negocio petrolero con el nuevo precio del crudo, y si las condiciones de financiamiento internacional les permitirían avanzar con las inversiones prometidas en la oferta.

El fin de los buenos ingresos por regalías
Los ingresos por regalías petroleras, fueron el principal sostén de la recaudación provincial durante la crisis de 2002 y a partir de 2004 este tipo de recursos fueron capturado por el gobierno de Néstor Kirchner.

Desde ese tiempo la Nación determinó que cuando el barril de crudo supere los 55 dólares por barril, aplicará automáticamente una retención de 45% para poder subsidiar el valor de los combustibles.

Debido a eso las pérdidas provinciales fueron millonarias. Pero entre 2007 y 2008 fue peor aún cuando el barril de petróleo no bajó de los 100 dólares.

La Nación le retuvo a Mendoza más de $1.000 millones por este concepto, con el argumento de que esos fondos iban a servir para subsidiar el precio de los combustibles en todo el país.

Jaque avaló la medida, bajo el argumento de que “hay que darle el aval al Ejecutivo nacional, para mantener el equilibrio del precio de las naftas en el país”.

Para el año próximo el panorama es igual de desalentador. Con un barril de petróleo que escasamente supera los 40 dólares en el mercado internacional, la provincia ya planteó en el Presupuesto para el año que viene que este tipo de recursos no crecerá de año a año por primera vez en más de un lustro. Y con el precio por debajo del de luqidación de regalías, de 42 dólares, las provincias petroleras empiezan a perder recursos. Tan así, que la provincia de Neuquén ya la pidió al gobierno nacional una "tregua" de dos meses, antes de bajar el precio de liquidación de regalías a u$s 37, el último cierre.