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Exitosas jornadas circenses en el cámping de Tupungato

Del 27 al 30 de noviembre, artistas circenses argentinos y extranjeros eligieron como lugar de encuentro el cámping municipal de Tupungato para intercambiar experiencias, conocimientos y dar funciones de sus espectáculos.
Algunos artistas después de hacer sus números.
Algunos artistas después de hacer sus números.

Del 27 al 30 de noviembre se llevó a cabo el 6º Encuentro de Circo Xarivari. Artistas de todo el país y del extranjero disfrutaron de un verdadero intercambio de técnicas y destrezas circenses en el hermoso paisaje que ofrece el camping municipal de Tupungato.

En la noche del sábado, unas 150 personas  disfrutaron de diversos números artísticos circenses, entre los que hubo muestras de algunos talleres realizados durante el encuentro. También pudieron presenciar espectáculos profesionales, que consistían en técnicas de contorsionismo, malabarismo, swing con fuegos, acrobacia, tela, aro, humor y juegos clown.

Al llegar al camping de Tupungato uno podía sorprenderse con su paisaje de cerrillos y la importante vegetación que se encuentra en el lugar. Después de recorrer un largo tramo se podía llegar al teatro natural, montado a orillas del arroyo que pasaba por el camping.

El evento parecía una especie de procesión dionisíaca circense donde el público aprovechó las laderas de las colinas para utilizarlas de gradas. El escenario estaba mostrado con tres grandes estructuras diferentes donde se colgaban los trapecios, las telas aros, luces y otros elementos. También había una especie de panorama muy colorido al final del escenario que servía a los artistas para cambiarse el vestuario y entrar y salir de escena.


Entre los muchos artistas que se presentaron estuvo Cronopia, “aclamada por la ciencia”, quien hizo variadas y sorprendentes demostraciones de dislocación. También pasó por el escenario la dramática historia de Sebasto Pol contada con todo el humor de un clown. Así,  el circo continuó durante horas con otras asombrosas artes que hacían que el público aplaudiera sin cesar y llenara de calor a una noche fría y estrellada del valle.