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Notas

Haras Don Isidro, un exitoso emprendimiento familiar

El Haras Don Isidro, de la famila Salinas, se ha convertido en un excelente criadero de caballos de pura sangre. Ubicado en Pareditas, el haras de los Salinas cosecha hoy los frutos del trabajo y de la inesperada obtención de Cirilo, un padrillo con estirpe y linaje de campeones.
Haras Don Isidro en Pareditas, San Carlos.
Haras Don Isidro en Pareditas, San Carlos.

Javier, Mariano, Pamela y Lucas Salinas, junto a su madre Betty Gentil, crían caballos pura sangre de carrera en el Haras Don Isidro. Ubicado sobre la ruta 40, en Pareditas (San Carlos), el haras de los Salinas es el resultado de un fuerte deseo por llevar adelante la cría de caballos pura sangre y de las peripecias vividas por Cirilo, un padrillo de estirpe y linaje de campeón.

La historia de Cirilo y los Salinas posee todos los condimientos necesarios para convertirla en una de esas historias que atraviesan generaciones.

Cirilo nació en 1993, en el Haras El Turf, de Buenos Aires. A los dos años, fue vendido por 32.500 dólares y, luego, enviado a Mendoza con el objetivo de correr en las mejores carreras.

 

Desafortunadamente, Cirilo se lesionó en los entrenamientos y lo abandonaron. Luego lo vendieron para competir en las carreras cuadreras, ganó algunas, pero la lesión volvió a aparecer. Y quedó afuera de las pistas para siempre.

El dueño decidió regalárselo al cuidador, éste lo cambió por un Jeep, la persona que lo adquirió después lo cambió en la feria del trueque por 500 créditos para terminar siendo disputado en una mesa de dados, por un valor de 500 pesos.

El que lo ganó no lo podía controlar, por su brío de padrillo, y entonces decidió que había que castrarlo. Cuando el veterinario empezó a armar y ordenar los instrumentos para la cirugía, Cirilo le puso el hocico en el hombro al nuevo dueño y le relinchó suavemente. El hombre se apiadó y canceló la operación. Le pagó al veterinario, pero no lo castró.

Cirilo y Mariano Salinas.

A los cuatro o cinco días, el afortunado jinete iba al galope de Cirilo a orillas del asfalto, cerca del cementerio de Eugenio Bustos, cuando fue visto por los hermanos Salinas. Los Salinas, que iban en dirección contraria, reconocen que se trata de un padrillo y deciden volver para arreglar un servicio con una de una de sus yeguas. Sin embargo, el tiempo que les llevó dar la vuelta alcanzó para que el caballo desapareciera.

Al otro día, un verdulero ambulante se paró en la casa de los Salinas y les preguntó por un caballo "cuarto de milla" que la familia tenía a la venta, y les propone cambiarlo por un pura sangre.

 

Durante la conversación con el verdulero, los hermanos Salinas llegan a la conclusión de que el tordillo que les estaban ofreciendo era el mismo que habían visto el día anterior. El caballo en cuestión estaba en un estado nutricional deplorable, muy dolorido y tenía las patas hinchadas. "Prácticamente, estaba moribundo", cuenta uno de los Salinas.

El verdulero les mostró el pedigrí y los Salinas entendieron que se trataba de un caballo de sangre azul. Entonces, buscaron un trailer y se lo llevaron.

Cirilo tardó dos años en recuperarse. En ese tiempo, se pagó la comida sirviendo a algunas yeguas mestizas.

Hoy los hermanos Salinas tienen dos potrancas hijas de Cirilo en el Hipódromo de Mendoza, dos en la doma, tres que tienen un año, y en 2008 ya nacieron cuatro y quedan tres yeguas preñadas por parir.

Mariano Salinas y Cirilinda la primógenita de Cirilo en el Haras Don Isidro.

Para coronar esta historia, Cirilinda la primogénita de Cirilo, ganó la última carrera que corrió en los 1.200 metros derrotando por 6 cuerpos durante casi toda la competencia  a caballos del más alto nivel, algunos superaban el valor de los 60.000 pesos, en el hipódromo de Mendoza.

Actualmente Cirilo está sirviendo yeguas de excelente linaje del Haras Don Isidro y de otros.

El linaje de Cirilo

Cirilo es hijo de Candy Stripes, un caballo de renombre, no sólo por haber ganado dos carreras en Francia, sino por su descendencia. Los hermanos de Cirilo, hijos de Candy Stripes, han ganado millones de dólares en las carreras. Invasor, uno de sus hermanos, fue mejor caballo del mundo en 2006 y ganador de la Dubai World Cup en 2007. Hasta ahora acumula 9 millones de dólares en premios.