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Notas

Radios Sociales: tu música online

Servicios que nos permiten escuchar nuestra música favorita, a la vez que nos recomiendan artistas de características similares, abriendo un abanico interminable de posibilidades. El poder de los usuarios aumenta y MDZ te cuenta cómo ser parte activa de él.

La participación de los usuarios dentro de los medios de comunicación ha cambiado radicalmente con la llegada de Internet y su proceso de inclusión dentro de las estructuras básicas de producción de contenidos.

En el pasado solo asistíamos como espectadores pasivos al desarrollo de los contenidos que los diversos medios nos ofrecían. Radios, diarios y noticieros de televisión recorrían una autopista diagramada para poseer una sola vía. Hoy las cosas cambiaron, los usuarios tienen la palabra y por ende comparten el poder con los medios que generan (y esto tampoco es patrimonio exclusivo de los medios tradicionales) los contenidos.

Diarios on-line que abren el juego y permiten a los usuarios opinar sobre las notas publicadas, bloggers que se han tornado más influyentes que cualquier líder de opinión del siglo pasado y radios sociales que se anticipan al gusto de sus oyentes superando los sueños más ambiciosos de los especialistas en marketing.

Hoy ya es factible suscribirse a ciertos servicios gratuitos y poder escuchar la música que queremos, sin necesidad de aceptar las publicidades que antes, inevitablemente, debíamos consumir. La dictadura de los días y los horarios que caracterizaba a la radio y la televisión, obligándonos a escuchar o ver nuestro programa favorito en el día y la hora que solo ellos decidían, de acuerdo a sus intereses económicos y no a nuestras preferencias, sin ánimo de exagerar, obviando lisa y llanamente nuestras preferencias.

Todo eso forma parte del pasado y hoy es el usuario el que tiene la palabra final, es por eso que los modelos de negocios están cambiando radicalmente, es sabido que la primera industria en sufrir este revés fue la discográfica (debieron dejar de lado sus políticas de explotación a los artistas y comenzar a abrir, por fin, el juego), otras industrias en cambio vislumbraron la potencia de una nueva economía basada en el e-commerce y diversificaron sus empresas, librerías, supermercados, distribuidores de tecnología, etc.

Dentro de este nuevo universo de posibilidades nació una forma completamente distinta de escuchar radio.

Last fm y Pandora (hoy sólo disponible para usuarios residentes en EE.UU.) son los dos proyectos que lideran el mercado de las radios sociales, ofreciendo cada una más de 10 millones de canciones para escuchar en línea. Pero esto no es todo.

¿Qué significa radio social?

Estos proyectos funcionan bajo una lógica de búsqueda y asociación, un algoritmo matemático, complejo y fantástico a la vez. Un sistema que crece y perfecciona su tarea en forma directamente proporcional a la cantidad de usurarios que realicen búsquedas y colaboraciones.  De ahí el concepto de red social que se alimenta de los lazos creados entre los usuarios y sus selecciones personalizadas.

Ahora bien, nada más sencillo que comenzar a utilizar estas radios, para hacerlo sólo deberemos dirigirnos a la página oficial del proyecto, por ejemplo www.lastfm.es, allí nos aparecerá una ventana con las explicaciones necesarias y un pequeño campo para completar, donde deberemos poner nuestro artista favorito o aquél que tengamos deseos de escuchar en ese momento.

Por ejemplo: John Coltrane, el algoritmo comienza a calcular las posibilidades asociativas y luego de unos segundos nos dará la opción de reproducir una canción de este artista y a la vez que nos arrojará una recomendación que dirá algo así como “Si te gusta John Coltrane, quizás también te guste: Miles Davis, Charles Mingus, Sonny Rollins, Thelonious Monk, Wayne Shorter y Cannonball Adderley”.

A partir de ese momento los caminos de búsqueda se bifurcarán infinitamente y podremos recorrer durante horas toda un catálogo de música con preferencias similares, en forma gratuita y on-line. Todo esto sin necesidad ni siquiera de registrarnos, pero en el caso que elijamos hacerlo podremos disfrutar de algunos beneficios extras.

Es el caso de las preferencias de la música que solemos escuchar y que se guardarán en nuestro perfil personal, el cual será público para  que todos los usuarios de Last fm tengan acceso a él, lo que nos permitirá en primer lugar otorgarle, con el uso prolongado, una mayor exactitud al motor de búsqueda aceptando, vetando y agregando canciones que pasarán a formar parte de un historial personalizado.

En segundo lugar el registrarnos nos da la posibilidad de compartir nuestro perfil personal, conectándonos con personas de gustos similares (Last fm las llama vecinos), y creando una red social de lazos entre personas que por ejemplo, aman el Jazz.

Para muchos, la dictadura de los medios y la figura del espectador pasivo están llegando a su fin.

La revolución de la información se llama Internet y está al alcance de todos, dentro de este panorama, las radios sociales son uno de los tantos instrumentos que la agitada y apasionante red de redes nos ofrece.