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Cuatro detenidos por el homicidio del travesti

Pertenecen todos a una misma familia y son las personas que tenían en lista los investigadores. El auto todavía no aparece.
Dos chicos de 14 y 17 años, y dos más de 18, fueron detenidos esta mañana a primera hora por estar sospechados de haber asesinado a Pablo Orellano (16), el travesti que fue baleado en la madrugada del lunes y quien era conocido en el ambiente como "Nicole", y de haber disparado contra otro chico vestido de mujer, de 20 años, de apellido de Orellano y a quien le dicen Luli. Los dos se habían subido al auto de unos sujetos que ofrecieron llevarlos hasta sus casas a la salida de un boliche ubicado en Morón y San Martín, de Ciudad.

Los detectives confirmaron que los cuatro jóvenes aparecen en la lista de las personas que eran buscadas por este hecho, aunque prefirieron no aportar más datos acerca de cómo llegaron a esta conclusión. "Todavía estamos haciendo averiguaciones y queremos ver si completamos la historia", afirmó uno de efectivos que participó de los operativos que se concretaron en casas Guaymallén y Las Heras.

Otro dato que hizo que los investigadores se mostraran optimistas es la desaparición del Peugeot 206 bordó en que supuestamente llevaron a los travestis. "No es un dato menor. Sabemos que un familiar de ellos tiene un auto como el que estamos buscando y nos llama la atención que no aparezca y que nadie pueda decirnos dónde está guardado", agregó la misma fuente, que descartó la posibilidad de que el 206 hubiese sido robado horas antes del crimen, tal como se especuló en un primer momento.

Las víctimas pasaron la noche sin sobresaltos, y decidieorn aceptar la invitacióin para volver en auto cuando caminaban por calle San Martín. Al parecer, las personas que iban en el 206 se desviaron del camino original (Orellano y Quinteros eran oriundos de San Martín y Godoy Cruz, respectivamente) y arrancaron hacia la zona de Pedro Molina, en Guaymallén, justamente en el mismo departamento donde ayer se realizaron tres de los cuatro allanamientos.

Después de negarse a tener sexo con ellos, los travestis lograron bajar en la esquina de Pedro Molina y Venezuela. Y antes de que pudieran recuperarse, comenzaron los tiros desde el auto. Orellano cayó en el acto. Recibió varios balazos, pero uno fatal en la cabeza. Quinteros logró correr unos metros más, también fue herido, pero no de agravedad, aunque tuvo la astucia para tirarse, quedarse quieto y simular estar muerto para que no continuaran los tiros.