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Notas
Subsidio para bajar las cuotas de los créditos hipotecarios
El gobierno nacional analiza otorgar un subsidio del 25 % a los créditos para la compra de vivienda, con el fin de hacerlos más accesibles para la población, pero la iniciativa fue calificada de "insuficiente" por representantes de inquilinos y deudores hipotecarios.
El Ministerio de Planificación Federal encargó al Banco Central un estudio para el otorgamiento de ese subsidio, que, se estima, bajaría la cuota promedio de los créditos hipotecarios actuales de $1.650 mensuales a entre 1.200 y 1.300, para la compra de un inmueble valuado en 50 mil dólares en el mercado.
También reduciría de $5.000 a $4.000 pesos el nivel de ingresos que exigen los bancos para acceder a un crédito, según el plan que busca acercar recursos para que los sectores medios accedan a la vivienda.
El titular de la Asociación de Defensa de la Vivienda Familiar (ADEVIFRA), Ricardo Feldhner, sostuvo que el Estado "debería primero darle un subsidio a los deudores hipotecarios que están perdiendo sus viviendas, que sería menos costosos".
Agregó que el subsidio del 25% "es insuficiente y debería ser para construir y no para comprar, por lo menos así ayudamos a bajar la desocupación".
Feldhner sostuvo que "la solución de fondo sería recuperar el Banco Hipotecario para otorgar planes sociales, como en sus orígenes".
La exigencia de un ingreso familiar de 4.500 pesos "le soluciona el tema a los sectores de clase media alta, que pueden tener esos ingresos pero vuelve a excluir al más bajo de la pirámide social". Y señaló que para solucionar el tema "el subsidio debería ser mayor, y que la cuota no supere el 25 % del ingreso familiar, de manera tal que una familia con ingresos por 2.500 pesos pueda pagar una cuota de 500 pesos, y el resto lo utilice para poder vivir".
Por su parte, el titular de la Unión Argentina de Inquilinos (UAI), Radamés Marini, opinó que "todo lo que signifique facilitar el acceso a la vivienda propia a alguien es plausible". No obstante, advirtió que "si esto se toma como una solución para un volumen social importante no existe y sólo está esta dirigido a una franja con ingresos altos y no a una familia con ingresos restringidos".
Marini señaló que "además habría que tener en cuenta que estos préstamos sirven para un matrimonio joven sin hijos, que gane 4.500 pesos mensuales y que sean menores de 45 años para poder amortizar el créditos".
"Una solución es morigerar la relación entre los propietarios de bienes de rentas e inquilinos, como se hace en todo el mundo, para solucionar el tema de los inquilinos, que están perdiendo sus viviendas y pasan a alimentar las villas miserias que en los últimos años se triplicaron", agregó Marini.
Denunció que los alquileres el año pasado aumentaron un 33 % por encima de la inflación y este año "ya llevamos más de dos veces y media por encima del costo de vida, y la gente pasa a alimentar las villas porque no puede seguir alquilando, y muchos menos comprar".
"Los que largan estos subsidios al estilo europeo o al de Estados Unidos, se olvidan que la relación sueldos, tasas de interés de los créditos y costos son distintos a los de la
Argentina", añadió.
Por su parte, el especialista en viviendas y temas hipotecarios de la Comisión de Economía del Centro de Ingenieros, Moisés Rennik Brenner, opinó que "hoy la relación entre los salarios y el costo de la construcción, hace que la única forma de acceso a la vivienda de amplios sectores de la población es en base al otorgamiento de un subsidio explícito a la demanda. El crédito para los inquilinos fue un fracaso y para no excluir a los sectores más pobres "el subsidio debería alcanzar para cubrir una cuota mensual de 700 a 800 pesos”.
También reduciría de $5.000 a $4.000 pesos el nivel de ingresos que exigen los bancos para acceder a un crédito, según el plan que busca acercar recursos para que los sectores medios accedan a la vivienda.
El titular de la Asociación de Defensa de la Vivienda Familiar (ADEVIFRA), Ricardo Feldhner, sostuvo que el Estado "debería primero darle un subsidio a los deudores hipotecarios que están perdiendo sus viviendas, que sería menos costosos".
Agregó que el subsidio del 25% "es insuficiente y debería ser para construir y no para comprar, por lo menos así ayudamos a bajar la desocupación".
Feldhner sostuvo que "la solución de fondo sería recuperar el Banco Hipotecario para otorgar planes sociales, como en sus orígenes".
La exigencia de un ingreso familiar de 4.500 pesos "le soluciona el tema a los sectores de clase media alta, que pueden tener esos ingresos pero vuelve a excluir al más bajo de la pirámide social". Y señaló que para solucionar el tema "el subsidio debería ser mayor, y que la cuota no supere el 25 % del ingreso familiar, de manera tal que una familia con ingresos por 2.500 pesos pueda pagar una cuota de 500 pesos, y el resto lo utilice para poder vivir".
Por su parte, el titular de la Unión Argentina de Inquilinos (UAI), Radamés Marini, opinó que "todo lo que signifique facilitar el acceso a la vivienda propia a alguien es plausible". No obstante, advirtió que "si esto se toma como una solución para un volumen social importante no existe y sólo está esta dirigido a una franja con ingresos altos y no a una familia con ingresos restringidos".
Marini señaló que "además habría que tener en cuenta que estos préstamos sirven para un matrimonio joven sin hijos, que gane 4.500 pesos mensuales y que sean menores de 45 años para poder amortizar el créditos".
"Una solución es morigerar la relación entre los propietarios de bienes de rentas e inquilinos, como se hace en todo el mundo, para solucionar el tema de los inquilinos, que están perdiendo sus viviendas y pasan a alimentar las villas miserias que en los últimos años se triplicaron", agregó Marini.
Denunció que los alquileres el año pasado aumentaron un 33 % por encima de la inflación y este año "ya llevamos más de dos veces y media por encima del costo de vida, y la gente pasa a alimentar las villas porque no puede seguir alquilando, y muchos menos comprar".
"Los que largan estos subsidios al estilo europeo o al de Estados Unidos, se olvidan que la relación sueldos, tasas de interés de los créditos y costos son distintos a los de la
Argentina", añadió.
Por su parte, el especialista en viviendas y temas hipotecarios de la Comisión de Economía del Centro de Ingenieros, Moisés Rennik Brenner, opinó que "hoy la relación entre los salarios y el costo de la construcción, hace que la única forma de acceso a la vivienda de amplios sectores de la población es en base al otorgamiento de un subsidio explícito a la demanda. El crédito para los inquilinos fue un fracaso y para no excluir a los sectores más pobres "el subsidio debería alcanzar para cubrir una cuota mensual de 700 a 800 pesos”.