Crianza: qué hacer cuando a un niño se le rompió un diente por accidente

Crianza: qué hacer cuando a un niño se le rompió un diente por accidente

Los accidentes dentales son bastante frecuentes durante la niñez. Uno de los desafíos de la crianza puede ser saber qué hacer para "salvar" ese diente.

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Parte de la crianza consiste en transmitir a los niños o niñas hábitos saludables que serán fundamentales para su desarrollo a corto, mediano y largo plazo. Uno de los más importante es el cuidado de los dientes y la higiene bucal. Es que, una vez que se renuevan las piezas dentales, entre los 6 y 12 años, son estas las que nos acompañarán por el resto de nuestra vida.

Sufrir caries, roturas o simplemente descuidarlas no resulta una buena idea, no solo porque su reparación resulta extremadamente costosa, sino porque también puede tener consecuencias en otros aspectos de la salud como los digestivos.

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Sin embargo, los accidentes pueden ocurrir. Sobre todo, cuando se trata de la niñez en la que sus actividades, recreativas o deportivas, suelen ser mucho más intensas y aún no desarrollan mecanismos de defensa.

Cómo actuar ante un accidente dental

Una simple caída o golpe puede provocar que un diente permanente salga por completo de su lugar y debemos saber que, en algunos casos, esa misma pieza puede volver a su sitio con la ayuda de un dentista. Pero, será fundamental que manipulemos el diente con muchísimo cuidado y actuemos con rapidez.

Según un informe elaborado por UNICEF existe diferentes consejos que se deben seguir para poder “salvar” el diente que se ha caído.

Qué hacer con un diente que se cayó

Obviamente que primero debemos dar con el diente que se cayó, es importante manipularlo con cuidado y, de ninguna forma, tocar su raíz. Una vez que esté limpio, solo con agua, intentaremos colocarlo en su lugar y hacer que el niño o niña muerda suavemente, con la ayuda de un pañuelo, para ver si se mantiene en su lugar.

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Si esto no ocurre, se debe colocar la pieza en agua fría o leche. Si no tenemos un recipiente –y confiamos en que no ocurrirá un accidente, el niño lo puede guardar dentro de su boca entre los molares inferiores y la mejilla. Es importante que el diente nunca se seque.

En el caso de que solo sea una parte, esta no se podrá volver a poner en su sitio, pero se deben tener las mismas precauciones, es decir, conservar húmedo.

En todos los casos, es necesario recurrir a un dentista de urgencia, en lo posible durante la primera hora tras el accidente.

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