El bombardero estadounidense B-52, la fortaleza volante
Tras la conclusión de los conflictos de Vietnam, Irak y Afganistán, el avión más veterano de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos sigue siendo una presencia constante.
El temible B-52, la fortaleza volante que puede surcar los cielos a lo largo de 16.090 km sin necesidad de repostar, a casi 1.000 km por hora (957 km/h), a una altitud máxima de 15.000 metros, y que conoció su primer vuelo en 1952, sigue inspirando respeto y admiración y es reconocido como el avión de combate de mayor alcance del país, capaz de transportar una amplia carga útil junto con armas nucleares y convencionales de precisión.
En efecto, el B-52 es una aeronave con una gran cantidad de armamento. De hecho, incorpora 31.500 kg de bombas, armas inteligentes, minas, misiles y señuelos. Por otra parte, es capaz de alcanzar velocidades de hasta 0,86 Mach, lo que lo convierte en una máquina de combate de gran alcance. Además, fue modificado para transportar misiles de crucero lanzados desde el aire, lo que lo hace aún más letal.
El B-52 ha sido modernizado con gran énfasis en los últimos tiempos hasta llevarlo a la era digital con el sistema Conect, una modificación de comunicaciones que le proporciona al bombardero una conciencia situacional de última generación y permite a los tripulantes recibir información de datos y voz de diversas fuentes, incluida inteligencia artificial, lo que le da una mayor flexibilidad a la hora de realizar misiones.
El 15 de abril cumple 71 años, y en el mes de enero de 2005 entró a la selecta lista de longevidad de los aviones de servicio continuado con su operador principal al ser la segunda aeronave en alcanzar los 50 años de uso. En el año 2009, había seis aeronaves que formaban parte de esa lista: el bombardero británico English Electric Canberra, el Tupolev Tu-95 ruso y los estadounidenses Lockheed C-130 Hercules, Boeing KC-135 Stratotanker, así como el Lockheed U-2.
La Fuerza Aérea de Estados Unidos tiene la intención de extender la vida útil del B-52, y según la investigación realizada por sus ingenieros. los cálculos estiman que podría seguir operativo al menos hasta 2040, 88 años después del primer vuelo con “Tex” Johnston como piloto de pruebas.