"Mal día para encontrarse con argentinos"
Lo de abajo es el texto completo de la nota que Juan Fernández Krohn escribió en el conocido portal PeriodistaDigital.com y en el que hace referencia a los argentinos, en el día en que Máxima asume como reina de Holanda:
No es hoy de seguro el día mas adecuado para encontrarse con argentinos. Si no tenía bastante su autovaloracion (sic) con el Papa argentino que acaba de ascender al trono pontificio -y le tomo prestado la expresión a uno de sus intelectuales fuera de toda sospecha- , tocan hoy de nuevo a gloria por tierras del Río de la Plata, por una reina argentina. ¿País de las dos reinas el antiguo virreinato? No me cuadra mucho desde luego en la cabeza las solemnidades allí organizadas a partir de hoy por la reina Máxima. ¿Rechazaron al rey de España para acabar echándose en brazos de la (nueva) reina de Holanda? Para un viaje así no necesitábamos alforjas querido Sancho, que no sé como en el Martín Fierro -especie de biblia de argentinos- se traduce esa misma idea (tan cervantina) No me imagino mucho desde luego la coexistencia pacifica en la mente de sus compatriotas de una reina de blanco y de una viuda de negro a las que separan tantas cosas, pero a fe mía que parecería así a primera vista mas fácil o mas al alcance de la mano la reconciliación nacional entre argentinos -o entre las Dos Argetinas- que el que se deje, desde allí precisamente, a base de querer hurgar en nuestro pasado mas o menos reciente, de seguir encismando entre españoles. Máxima la nueva reina de Holanda, es hija de un ministro de Agricultura de la primera Junta -¡horresco referens!- la que presidió el general Videla. Cristina Kirchner (o Fernandez de Kirchner) es en cambio vox populi una antigua montonera -movimiento de guerrillas de izquierda/cristiana o extrema/izquierda (lo mismo me da que me da lo mismo)- que sufrió persecución bajo el régimen militar o esa es la imagen al menos que arrastra en sus país y en el extranjero. ¿La Patria Grande -como llaman a la Argentina sus nacionalistas- lo acepta o asume (y perdona) todo como una madre/buena?
Me figuro que en la mente de unos y otros se debe estar encarando así la nueva situación que el protagonismo internacional de compatriotas ilustres -como la reina macia y el papa Francisco- viene a brindar a los argentinos. Un compromiso comparable al de los belgas en la medida que los españoles y nuestro pasado histórico no dejamos de ir en él de patos de la farsa o de chivos expiatorios, y España de cenicienta histórica. Mentiría no obstante si dijera que me incomoda el ascenso al trono de esta nueva reina (consorte) argentina de los Países Bajos.
Las mujeres siempre sirvieron mucho mejor de instrumento de reconciliación a lo largo de la historia que los hombres. Y lo mismo que Letizia, la esposa del príncipe Felipe fue escogida por su origen social -no perteneciente a la nobleza- para "acercar la monarquía al pueblo", la nueva reina de los holandeses puede ser la baza del destino para acercar a la monarquía holandesa del mundo hispánico, su tradicional enemigo. La monarquía holandesa atraviesa una zona de turbulencias desde ya hace un rato y si dudas había la abdicación de la reina Beatriz lo confirma. Aquí ya me expresé en una serie de crónicas hace dos años sobre la familia real holandesa, en particular sobre el atentado -en grado de tentativa al menos- de la que se vieron blanco hace ya mas de dos años. Asumo lo que escribí entonces, que no he vuelto a releer por cierto, pero no necesito leerlo de nuevo para saber que hoy no volvería a escribir lo mismo o no de la misma forma por lo menos. Porque entre tanto llovio mucho en Falndes (y en el mundo) O por expresarlo de otra forma, algunos le vimos la orejas al lobo -del Caos- como nunca antes en el pasado reciente o lejano.
El dialogo entre dos memorias antagonistas- era uno de los leitmotif que habrán presidido este blog desde sus inicios coincidentes con la promulgación y puesta en aplicación de la ley funesta de la memoria historica -sobre la guerra civil- que era una negación de aquél en la medida que suponía la revancha (oficial) de una memoria de vencidos sobre la de los vencedores de entonces, y lo que en pura lógica debía llegar a la proclamación (final) de un parte de guerra idéntico y contrario a la vez al que puso entonces -el Pirmero de Abril del 39- punto final a la guerra civil española. El concepto de dos memorias antagonistas que leí negro sobre blanco en una obra de Paul Ricoeur sobre "la historia, la memoria y el olvido" que ya comenté en estas crónicas en su día y que tomaba prestado a su vez (cita interpuesta) de un escritor polaco de izquierdas y a la vez partidario entusiasta del papa polaco Juan Pablo II -¿y él a su vez de quién?-, encierra a mi juicio una clave última de interpretación de la historia de la Europa occidental y por extensión de todo el mundo occidental desde la época de las guerras de religión etre ctaloicos y protestantes. Y la pugna dialéctica -conducente de forma forzosa a un diálogo por tenso y conflictivo que sea de las dos memorias de la guerra civil- se me antoja de pronto una especie de alegoría o de parábola (en lengua bíblica) del dialogo entre las memorias históricas que se habrán disputado la historia y la conciencia colectiva desde hace cuatro siglos, respectivamente, católica y protestante.
Lo que tuvo en estas ti.

