La hora de Libia
El régimen del coronel Muamar El Gadafi se ha desmoronado siete meses después de que, en la estela de las revueltas que se iniciaron en Túnez y Egipto, los libios se levantaran y comenzara una sangrienta guerra civil cuyo balance definitivo de muerte y destrucción está aún por establecer. El papel de la Alianza Atlántica ha sido decisivo para inclinar la victoria del lado de los rebeldes, desbloqueando uno de los principales obstáculos a los que se han enfrentado las revueltas árabes. Es de prever que, con la previsible caída de la dictadura libia, y a pesar de que Gadafi siga en paradero desconocido y sus fieles defiendan sus últimos bastiones en Trípoli, el régimen de Bachar el Asad, en Siria, corra una suerte semejante, y que la oleada revolucionaria que sacude la región cobre nuevo impulso. Desde la perspectiva de los ciudadanos árabes, el desenlace del conflicto libio significaría que las revueltas son capaces de vencer, sea cual sea la resistencia que opongan los tiranos.

