Impeachment: ¿qué decidirán los republicanos sobre Donald Trump?

Impeachment: ¿qué decidirán los republicanos sobre Donald Trump?

Comienza el segundo proceso de impeachment sobre Donald Trump. La mira está puesta sobre el partido republicano y la posibilidad de condenar los hechos de violencia y muerte en el asalto al Capitolio. Serán días de mucha tensión. ¿Qué tan posible es que se condene al ex presidente de EEUU?

Victoria Chales

Victoria Chales

Hoy se da inicio formal al proceso de impeachment a Donald Trump por incitar los hechos de violencia en el Capitolio el 6 de Enero pasado. Previamente se presentó un documento de 78 páginas por parte de la defensa del ex mandatario que ya se encuentra en poder del Senado que es el tribunal en este caso.

A pesar de que lo prohibieron en las redes sociales, Trump encontró distintos canales de comunicación para continuar catalogando la acusación como un "teatro político". Sin embargo la preocupación tanto en la cámara alta como en la administración de Joe Biden pasa por no dilatar los tiempos del juicio ya que el presidente actual pidió celeridad para que se puedan abordar los proyectos relacionados con el alivio al país más golpeado por el COVID-19 del mundo.

Desde MDZ Radio dialogamos con el periodista y politólogo Claudio Fantini para elaborar un panorama de cómo se desarrollará el impeachment a Donald Trump. Por empezar, la intención de acelerar lo más posible el proceso ya no podrá evitar que se estire hasta la semana próxima. "El comienzo formal es hoy. Pasado mañana se escucharán las deliberaciones. Y luego por respeto al sabbath se pasa directamente al lunes".

El analista refiere en principio que se trata de un momento de cuestionamientos complejos y esenciales que debe afrontar el partido republicano. Se trata de una "disyuntiva existencial, shakespearena, dramática" en la cual "renuncian a una victoria asegurada en las próximas elecciones presidenciales y legislativas, pero busca salvar su identidad como partido de centro derecha, o se convierte en un partido personalista con un dueño que sería Donald Trump". Si los republicanos decidieran encolumnarse tras la figura personal del ex presidente, se convertirían en un espacio de "extrema derecha". Esto supondría una división entre un sector que quedara hacia el centro agrupado con otros espacios afines y otro que abrazará una posición más extrema. "Lo que resta ver es si el partido republicano se aferra a su historia y se mantiene como centro derecho, dando nacimiento a su lado a un partido ultra derechista que sería el Trumpismo" o si se inclina el espacio completo hacia esta última idea.

Por otra parte, los congresistas republicanos pueden optar por apegarse a la gravedad constitucional e institucional de los hechos recientes en el Capitolio y votar por su culpabilidad.

Si votan pensando en las bases del partido republicano que se han trumpizado. Se han radicalizado y vuelto de derecha extrema. Entonces actúan pensando en las próximas elecciones y conservar sus asientos en el Capitolio, van a salvar a Donald Trump. Pero van a convertir al partido en cómplice de una dirigencia absolutamente irresponsable y extrema que intentó un golpe de Estado.

Fantini remarca un episodio que en los años 70 señala una conducta íntegra de aquellos republicanos que durante el impeachment a Nixon "le dejaron claro a Richard Nixon que no iban a ser cómplices. Si había cometido un delito en el caso watergate, lo iban a condenar en el juicio político que se avecinaba. Por eso el presidente renunció". Sin embargo cuando a Donald Trump enfrentó su primera acusación por el caso de Ucrania porque visiblemente había extorsionado a Volodímir Zelenski para que le de pruebas para perjudicar a Joe Biden a través de su hijo Hunter, no se lo destituyó. "Si no viviéramos en este tiempo demencial, donde los republicanos se han radicalizado de esta manera, no hubieran sido cómplices" apuntó el analista político. "Por lo que ahora tienen una segunda oportunidad -continúa Fantini- para actuar con la dignidad que debieran haber actuado siempre". 

En el mismo sentido, las pruebas de la incitación al odio y la violencia por parte de Donald Trump son "claras y contundentes". Fantini señala que a diferencia del proceso que enfrentó Nixon, en este caso basta con mostrar los tweets del magnate. "Hay que ver simplemente el mensaje de Trump en la antesala del asalto al Capitolio". Si esto no fuera suficiente se puede indicar "el llamado al secretario de estado de Georgia encargado del proceso electoral que era un funcionario ultra conservador y partidario de Trump y lo presiona durante una hora y veinte minutos para que le invente 11.870 votos".

Podría ser un martes más. Sin embargo hoy es el comienzo de días claves en la política de EEUU. Hay mucho en juego. Para que el proceso de impeachment a Donald Trump lo condenara por la incitación a la violencia que enlutó a la democracia más antigua del mundo, diecisiete congresistas republicanos deben votar con los demócratas. Para el analista internacional Claudio Fantini, esto será una empresa que difícilmente supere los diez u once legisladores. Puede que entonces "vuelvan a ser cómplices". Aunque "puede que frente a la contundencia de los alegatos que se van a presentar en los próximos días puedan sentir que no tienen otra alternativa que votar la culpabilidad de Trump".

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