Cristina Kirchner le hizo llegar su descontento al ministro de economía: los detalles

Cristina Kirchner le hizo llegar su descontento al ministro de economía: los detalles

Mientras el ministro de economía, Martín Guzmán, avanza en las negociaciones con el FMI, Cristina Kirchner le ha dejado saber que está en desacuerdo. ¿Qué pasará con e futuro político y económico de Argentina?

Redacción MDZ Online

Mientras avanza la negociación con el FMI y algunos hablan de un "acuerdo ligth", Cristina Fernández de Kirchner está en contra de las "promesas" que el ministro de economía, Martín Guzmán, le está dando al Fondo. Se viven momentos de tensión política dentro del Frente de Todos. Sobre esto, hablamos con el columnista y economista de MDZ radio, Carlos Burgueño.

Dentro de los pactos a los que se pretende llegar con el FMI por la deuda que Argentina tiene con ese organismo, algunos medios nacionales mencionan que vamos camino a un acuerdo ligth. ¿De qué se trata esto?, le preguntamos a Burgueño, quien sentenció: "esas son cuestiones que se hablan en Argentina, no en Washington. Diría que no hay diálogo entre el gobierno nacional y los negociadores del FMI fuera de las líneas normales de negociación de facilidades extendidas".

"Facilidades extendidas", explicó el economista, es un modo de pago a 10 años. "Argentina comienza a abonar en 4 años y medio aproximadamente y los pagos se harían en los 6 años y medio, intereses en el primer semestre, capital en el segundo semestre y,  si se cerrara el acuerdo -como se supone- en este primer semestre, el primer pago sería en la segunda mitad de 2025 o en la primera de 2026", detalló el economista.

Estos acuerdos de facilidades extendidas tienen fiscalizaciones, o por trimestre o por semestre, con las mediciones y métodos del FMI. El objetivo de las mismas es ver si Argentina cumple o no las metas de déficit fiscal, crecimiento, inflación, política monetaria, etc. "Algo a los que Cristina Fernández de Kirchner se niega", arrojó el economista.

Justamente por eso es que dentro del Frente de Todos surge un problema: "Guzmán tomó la decisión de que el acuerdo se convierta en ley, es decir, que pase por un Congreso para que la oposición lo apruebe con mayoría en Diputados y en el Senado, así lograr que el mismo tenga peso político y credibilidad ante el Fondo y ante los mercados". Sin embargo, "Cristina Fernández ya le advirtió al gobierno indirectamente, a través de voceros o delegados del kirchnerismo, que no va a avalar de ninguna manera este acuerdo de facilidades extendidas que está negociando Guzmán".

¿Qué le objeta Cristina Kirchner a Guzmán?

"Cristina no quiere que las metas implican un ajuste y, lo más importante, no quiere que Argentina pague más de 2 mil millones de dólares por año. O sea que en 2025 no se podría hacer un pago de 8 mil millones de dólares, como el ministro de economía prevé", dijo Burgueño.

Por eso, "extendidos en el tiempo los 2 millones anuales que pretende abonar la vicepresidenta, más intereses, hacen que los 44 mil 800 millones de dólares que Argentina le debe al organismo internacional se paguen en un acuerdo de 20 años. Algo que no existe para el FMI, no está en catálogo", comentó el especialista, quien además resaltó incluso algo más importante: "es difícil que el Fondo lo apruebe".

Por eso, Burgueño considera que ahora estamos ante un problema político interno, el gobierno está dividido: "entre una parte del Frente de Todos (Guzmán, Alberto Fernández, el gabinete económico), que es la que está negociando un acuerdo a 10 años con cierta capacidad de pago, y la otra parte, que es el ala kirchnerista".

Además, el ministro de economía dice que el dinero para pagarle al Fondo saldrá de endeudamiento, es decir que va a tomar dinero del mercado a una tasa razonable y el kirchnerismo, por el contrario, exige no generar más deuda. "Con lo cual, los pagos deberían salir del superávit comercial y la Argentina debería tener, según un esquema de facilidades extendidas a 10 años, un superávit comercial de 15 mil millones de dólares, aproximadamente", completó Burgueño.

Básicamente, ¿qué es lo que el kirchnerismo no quiere? "Que haya un ajuste fiscal duro, que implique que el estado nacional deje de tener poder de fuego monetario en un año que, además, hay elecciones. Por ejemplo, que dejen de gastar en subsidios a la luz, al gas, al transporte o a la obra pública. Porque el país necesita tener un superávit fiscal que te limite la emisión monetaria", detalló el columnista. 

"Evidentemente estamos de cara a un conflicto político grave", dijo el conductor de Uno Nunca Sabe, a lo que Burgueño agregó una incógnita y concluyó: "No sé si Guzmán va a seguir negociando con el FMI si esto se altera". 

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