Ley de Etiquetado de Alimentos: ¿se puede comer saludable y barato?

Ley de Etiquetado de Alimentos: ¿se puede comer saludable y barato?

Chile fue pionero en la Ley de Etiquetado de Alimentos. Con una implementación gradual, la industria respondió positivamente. Actualmente no sólo cuenta con un alto cumplimiento sino que las grandes empresas reformularon sus productos, no hubo pérdida de empleo, ni aumento en los precios.

Victoria Chales

Victoria Chales

Ayer, una vez más, la dirigencia política priorizó sus asuntos por encima de un proyecto de ley que beneficia la salud de los argentinos. No hubo quorum en la primera sesión presencial de la Cámara de Diputados de la Nación para tratar la Ley de Etiquetado Frontal de Alimentos que ya trae media sanción del Senado. Nuestro país muestra números trágicos de obesidad y sobrepeso en los más pequeños por el consumo de alimentos procesados y/o saturados de sodio, grasas o azúcares.

Una legislación que está vigente en buena parte del mundo no consigue aprobarse en el Congreso y si no sucede antes de fin de año pierde estado parlamentario y vuelve todo a "foja cero". Chile fue pionero en estas regulaciones y puede ser un ejemplo de las numerosas ventajas que trajo consigo esta regulación que permite una elección informada a la hora de comprar alimentos, entre otras.

En No cantes victoria, por MDZ Radio, hablamos con Camila Corvalán, directora del Centro de Investigación en Ambientes Alimentarios (CIAPEC) del INTA de la Universidad de Chile. "La ley de etiquetados no sólo advierte sobre los altos contenidos de calorías, grasas, sodio y azúcares sino que también supone que no se puede entregar ni promover en los colegios. Lo que se ha visto son resultados bastante positivos a un año de su implementación. La gente entiende mejor lo que está comiendo cuando ven un alimento con sellos".

Chile fue pionero en el desarrollo de los sellos de advertencia. Luego de una larga discusión política y regulatoria, que comenzó en 2007, los sellos se implementaron por primera vez en junio de 2016 como parte de la Ley de Alimentos. Desde entonces, estas advertencias cobraron cierta popularidad y se implementaron en países como México, Perú e Israel, entre otros.

La política de los sellos se implementó de forma gradual en tres tapas, cada una de las cuales establecía límites más estrictos que la anterior. Las etapas 1, 2 y 3 tuvieron lugar en junio de 2016, 2018 y 2019, respectivamente. Esta regulación supuso que las ventas de productos tanto sólidos como líquidos que tienen muchas advertencias bajaran notoriamente porque las personas se volcaron hacia otras opciones. Sin embargo, "esto no significó la pérdida de empleo ni salarios en el sector alimentario. No tuvo -continuó Corvalán- un impacto económico negativo".

¿Generó un cambio en las empresas alimenticias?

Hace unos meses Nestlé, la compañía alimentaria más grande del mundo, reconoció en un documento interno que más del 60% de los productos que vende no cumplen con los criterios necesarios para ser "saludables" y que algunas de las categorías de bebidas y alimentos que produce “nunca serán saludables por mucho que se renueven”. La información fue enviada a los directivos de la empresa suiza a principios de año y luego publicada por los principales diarios del mundo. Aunque llevan años intentando mejorar nutricionalmente sus fórmulas, su portavoz reconocía que aún así cabía una advertencia sobre la gran mayoría de sus productos.

Desde la empresa reconocieron que aunque lo intentan, sus productos no son saludables.

Ahora bien, en el caso de Chile las empresas de alimentos ¿cambiaron algo? Según comentan del CIAPEC "todos los países que avanzaron en esta regulación se encontraron con grandes empresas que estuvieron en contra por estar asustados ya que creen que se afecta el negocio". Sin embargo "a través de un análisis que hicieron hay un gran cumplimiento de la ley por parte de la industria y se reformulan alimentos: bajan el contenido de azúcares, el contenido de sodio y ofrecen a la gente alimentos que tienen menos de estos nutrientes".

Por otra parte, las empresas modifican su discurso por uno más positivo. "El gerente general de Nestlé reconoció que son estas regulaciones lo que se necesita para avanzar en términos de tener una población que de alguna forma pueda enfrentar los problemas de obesidad y sobrepeso crónico".

Más del 40 por ciento de la población en edad escolar en la Argentina tiene exceso de peso.

En un país con los niveles de pobreza que tiene Argentina, el acceso a la información sobre cuáles son alimentos saludables y cuáles no, no siempre llegan a todo el mundo. Además, aquellos que son mas procesados tienen popularidad entre los bolsillos más flacos porque producen mayor saciedad y dan la impresión de que "rinden más". Sin embargo desde Chile señalan que como "tenemos la suerte de que nuestros países son productores de alimentos naturales, sigue siendo una buena alternativa en términos de costos aquellas cosas que son verdaderamente saludables porque tiene minerales y vitaminas para que la gente las consuma". Las modificaciones que introdujo la ley no sólo no supusieron en Chile un aumento de los productos de la canasta básica, sino que demostraron que las alternativas saludables no son necesariamente más costosas.

¿Cómo se implementó la ley en Chile?

La implementación de la Ley de Etiquetado fue de manera gradual y haciéndose más estricta de un año a otro. A su vez el sistema de monitoreo arrancó con una "capacitación para las empresas para aprender cómo implementarlos". "El ministerio apoyó a las más pequeñas de cómo hacer el reemplazo e incluso se les dio más tiempo".

En una segunda instancia "se multaba a los lugares dónde se expendía el alimento si se encontraba un incumplimiento. También fue algo progresivo dónde primero se envió una advertencia y luego si no habían cambios se sancionaba al local y se quitaba el producto de la góndola". No obstante "el cumplimiento fue casi total" señaló Corvalán.

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