Así funciona el test para detectar tempranamente el Alzheimer que se aplicará en Mendoza

Así funciona el test para detectar tempranamente el Alzheimer que se aplicará en Mendoza

Uno de cada ocho adultos mayores padece Alzheimer o algún tipo de demencia. Desde Mendoza se sancionó una ley para incorporar herramientas técnicas que permiten la detección temprana de los trastornos cognitivos. A la espera de la promulgación del Poder Ejecutivo, la palabra de una especialista.

Victoria Chales

Victoria Chales

Por unanimidad, el Senado de Mendoza dio sanción definitiva a una propuesta impulsada por la diputada radical Marcela Fernández, por la cual las autoridades sanitarias incorporarían herramientas técnicas de detección temprana de trastornos cognitivos, en el marco de la consulta de atención primaria para todas aquellas personas mayores de 55 años. En Argentina se estima que uno de cada ocho adultos mayores de 65 años padece la enfermedad de Alzheimer u otra demencia. Las proyecciones ya hablan de epidemia para dentro de unos años, por eso la propuesta es realizar un test llamado Mini Mental State que lleva entre 5 y 10 minutos y sería realizado tanto en efectores públicos y privados.

En MDZ Radio dialogamos con la autora del proyecto para que brinde detalles sobre los próximos pasos de esta legislación pionera en Argentina. Marcela Fernández, diputada provincial, explicó que "lo bueno de este test es que es sin costo, no genera una partida presupuestaria porque se trata de unas preguntas que ya están tabuladas con puntaje cada una y está homologado por la Organización Mundial de la Salud (OMS)". Los Mini Mental State (MMS) se haría en todos los centros de salud a las personas mayores de 55 años "dónde puede aparecer algunos indicadores de que esté atravesando los primeros momentos de la enfermedad del Alzheimer o alguna demencia".

Por otra parte, la diputada explica que si bien la detección temprana no cambia sustancialmente la vida de quien está cursando un trastorno cognitivo, es muy importante para su entorno vital, para su familia saber de qué se trata "lo que les está pasando".

Una de las grandes ventajas que trae este "simple formulario" es que no hace falta que "lo realice un especialista como un gerontólogo sino que lo puede hacer un clínico ya que es bastante sencillo de seguir". Sin embargo, aclaran que no se trata del único estudio, sino de un primer paso luego del cual aparecerá o no la necesidad de profundizar con un encefalograma o algún otro análisis.

"Rara vez se realiza una consulta sobre trastornos cognitivos antes de que aparezca algún síntoma", valoró como punto de partida la psicopedagoga especialista en Psicogerontología, Karina Bergé. A su vez "es muy importante que el testeo se haga sobre las personas de mediana edad, de 40 años en adelante porque cuando se habla de deterioro cognitivo hay algunos indicadores que se pueden observar tempranamente aunque las demencias afecten en mayor medida a los mayores de 60 años". A pesar de que se trata de enfermedades crónicas y progresivas, diagnosticarlas a tiempo "posibilita ir retardando los efectos progresivos de la enfermedad cognitiva", explica la especialista.

¿Cuándo son olvidos "propios de la edad" y cuándo son síntomas de una enfermedad cognitiva?

A medida que ganamos años, nuestro cuerpo "va envejeciendo". Así como ya no se camina como antes, "el cerebro también sufre un declive como cualquier otro órgano del cuerpo". "Muchas veces el olvido es parte de una situación por estrés o por un declive que es esperable para ese momento del trayecto vital, pero en otras oportunidades cuando no permiten la realización de tareas cotidianas como la desorientación", pueden ser síntomas de algo más si no es algo esporádico sino más bien frecuente.

El discernimiento de si se trata de una situación propia del declive por la edad o si se trata de síntomas de trastornos cognitivos es "también parte de una psicoeducación y una campaña de concientización que debe darse en la sociedad para actuar en consecuencia".

Cuando se piensa en la salud integral, nadie cuestionaría la importancia de ejercitarse como una conducta preventiva. Si bien en lo cognitivo, también se debe hacer, Bergé señala que hay otro elemento que opera. "Cuestionarse la mirada que tenemos en relación a la vejez, cómo estamos pensando qué es ser viejo o vieja, cuáles son los estereotipos que tenemos sobre esta etapa de la vida; todo esto también influye mucho en cómo va a ser nuestra propia vejez. Si se piensa que se trata de enfermedad, se van a generar cuestiones que tengan que ver con patologías". Por eso "ejercitar la flexibilidad de no pensar que todo es blanco o negro, nos va a llevar, entre otros factores como la alimentación y la diversificación de intereses, a tener una vejez más resiliente dónde habrá menos probabilidades de enfermedades de la índole que sea".

Escuchá la nota completa acá.

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?