La culpa al otro, la única forma de hacer política "a la argentina"

La culpa al otro, la única forma de hacer política "a la argentina"

Hablamos con el politólogo Andrés Malamud, quien analizó el presente del país y reflexionó sobre las legislativas 2021."Los políticos polarizan porque fracasan", aseguró.

MDZ Radio

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En medio de la crítica situación que atraviesa el país en materia económica, la sociedad continúa demostrando su malestar con la dirigencia política y toma de decisiones. En Uno Nunca Sabe dialogamos con el politólogo Andrés Malamud, quien analizó el presente del país y reflexionó sobre la lógica de la 'grieta'. 

El especialista comenzó haciendo una reflexión de la situación actual, agravada por la pandemia, cosa que ha llevado a enardecer los ánimos de la sociedad. A esto se suma la difícil situación económica y el hartazgo frente al encierro y la incertidumbre. 

"La polarización que estamos viendo en Argentina es menos peor que la de otros países. La grieta no es una construcción nacional y popular de la Argentina, es un fenómeno de las democracias occidentales", explicó Malamud, quien recalcó que algo similar se vive en otros lugares del continente como Brasil, México y Estados Unidos. 

Por supuesto señaló que en esos países hay situaciones de mayor violencia y tensión social, con la diferencia que de Donald Trump cuenta con cierta estabilidad económica. Esto se debe a que hay consenso suprapartidario como política de Estado, y un Banco Central que hace lo que tiene que hacer, independientemente del gobierno de turno. 

En cambio, en la Argentina, cada vez que se produce algún hecho violento, la gente lo repudia inmediatamente. Algo que se refleja del 83 a esta parte, "nuestra grieta se dirime en tribunales, por eso la judicialización de la política es un mal menor", explica el analista. 

Malamud hace un recuento de la historia del país y asegura que previo al  regreso de la democracia se vivieron muchos años de violencia política e inestabilidad económica. A partir de 1983, el país cuenta con una cierta estabilidad política pero sigue fracasando en lo económico. "Entonces no hay muchas razones por las que la sociedad civil tendría que estar satisfecha con la dirigencia", concluye. 

Polarización funcional

Al mismo tiempo reflexiona por el constante enfrentamiento que vemos a diario en el ring de la política. "Tanto Macri y Alberto llegaron al poder sugiriendo que iban a cerrar la grieta", dice Malamud, quien a la vez explica que la dinámica política los lleva a los extremos, contando con el apoyo de minorías intensas que secuestran la agenda de los dirigentes moderados.

"Los políticos polarizan porque fracasan", asegura, como resultado del poco éxito en lo económico, terminan sustentandose en consolidar su minoría intensa, a través del enfrentamiento con el otro. Además agrega que "si no hubiera fracaso económico, no habría necesidad de enfrentamientos políticos". 

En el caso del gobierno de Alberto Fernández, tuvo un relativo éxito en la renegociación de la deuda, lo que le confiere cierta tranquilidad, pero en otros aspectos deja bastante que desear, opinó Malamud.  

Por otro lado, encontramos que la sociedad argentina es bipolar, y dentro de esa bipolaridad hay intensos y moderados. "Macri y Cristina se retroalimentan mutuamente. Son la versión en espejo del otro", afirmó el entrevistado, que avizora que el próximo año será de muchos enfrentamientos. 

"En general las polarizaciones se alimentan durante las elecciones intermedias. Si la economía no estalla, es posible que las elecciones de 2021 sean polarizadas, y las de 2023 sean moderadas. Lo que dejaría al 2022, año no electoral, como un año de acuerdos", concluyó. 

En este enlace, la entrevista completa.

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