Adultos mayores: cómo ayudarles a usar la tecnología

Adultos mayores: cómo ayudarles a usar la tecnología

La velocidad con que avanzó la tecnología sobre nuestras vidas hizo que algunos adultos mayores se vieran en la necesidad de pedir que les ayuden con los dispositivos. No todos, pero muchos se amigaron con un smartphone para estar cerca de nietos y familia. ¿Cómo acompañar ese proceso?

Victoria Chales

Victoria Chales

Si sos o tenés cerca a alguien que vio nacer la televisión a color, se entiende que la idea de que tu celular se transmita en un smart tv es un lujo. Durante este tiempo los adultos mayores pasaron de "ser abuelos que no tienen celular" como dijo el Presidente Alberto Fernández luego de las PASO, a ser "la abuela de Tik tok".

Aunque la afirmación del presidente nunca fue cierta. Según el portal Chequeado el crecimiento del uso de celular entre mayores de 65 años ha sido del 9% en relación al 3% de las otras franjas etarias. Y esto fue antes de la pandemia. De todas maneras, vale decir que la revolución digital es real e impacta a todos, pero no por igual.

Desde MDZ Radio nos preguntamos por qué perdemos la paciencia con los menores cuando se trata de ayudarles a usar la tecnología. Para eso, consultamos a la Licenciada en Psicopedagogía Karina Bergé que se ha especializado en Psicogerontología.

En el desafío de aprender viene a cruzarse la edad como un obstáculo. "A esta altura ya no voy a aprender" o "qué voy a aprender a esta edad". Se trata de un prejuicio incluso con nosotros mismos dónde se pierde una oportunidad.

Lo cierto es que enseñar es un proceso que requiere de empatía para entender el lugar del otro. Cuando tratamos de explicarle a algún mayor cómo usar el celular, es importante valorar que de por sí el proceso de aprendizaje ha sido muy distinto para esa persona generacionalmente. "Ellos vienen de una idea mucho más pasiva, en donde venía alguien que te enseñaba y vos lo repetías". Lo que sucede actualmente es que aquella persona que está intentando guiarla para usar algún dispositivo, viene de un modelo mucho más activo y entonces le repite "dale, tocá acá que no va a pasar nada". 

"Se me bloqueó la pantalla, no sé que toqué"

Cuando alguien mayor, poco familiarizado con la tecnología se encuentra con un "cartelito" en su smartphone que no entiende, suele reaccionar con temor a que "se le borre todo" o a que "haya roto el celular". La especialista señala que cuando hablamos de una generación que pasó de la televisión blanco y negro a una computadora que hace casi todo sola, el choque está dado porque los objetos que solían manipular eran muy concretos. Ahora se encuentran con la posibilidad de "representar lo simbólico, lo no tangible, lo virtual" que supone un completo nuevo paradigma y "eso genera incertidumbre" porque se tiene menos control sobre eso. Esto no pasaba con artefactos anteriores. Un ejemplo que tal vez nos hace reír, ilustra la psicopedagoga, es el correo electrónico entre los adultos muy mayores. "De dónde viene y adónde va" son preguntas que se hacen porque en definitiva "lo virtual no da esa sensación de control sobre la situación" que daban las cartas.

Otro elemento que se propone como disruptivo en la relación entre la tecnología digital y los adultos mayores es que la lectura, principal acceso al conocimiento, cambia su formato. "Ya no se lee de manera lineal, sino hipervincular", lo cual es un cambio muy significativo. El problema es que suele encontrarse aquí un prejuicio muy instalado que es " a esta edad yo no voy a cambiar". Esta idea es falsa porque "vivimos en permanente cambio para poder adaptarnos". La flexibilidad de aprender cosas nuevas nos brinda una mayor salud psicológica, física y social". 

No todos se han quedado afuera. Muchos adultos mayores han aprendido rápidamente a darle continuidad a su vida afectiva a través de videollamadas. Este "acceder a algo nuevo"  les ha traído una gran satisfacción personal. Han podido comunicarse con sus familias y amistades.

En algunos hogares habitan adolescentes, personas de mediana edad y abuelos. Cuando son los padres enseñando a sus mayores sucede algo a lo que atender. En cualquier ámbito "cuando yo enseño algo pongo en juego muchas cosas personales" explica Bergé. Por eso, cuando le enseño a una persona mayor hay algo de la anticipación de mi propia vejez puesto ahí desde lo emocional. Entonces a veces no está vinculado a asuntos agradables y eso produce que la empatía disminuya y la paciencia no sea tanta.

No tiene que ver tanto con que la persona mayor me desespere cuando le enseño algo. Tiene que ver con algo que me provoca a mí, esa anticipación de mi propia vejez.

Entre los elementos positivos que van a quedar luego de la pandemia es que se haya visibilizado ese sector de la población mayor a 60 y se hayan podido trabajar muchos prejuicios e ideas muy instaladas en la sociedad.

Karen Bergé señala que si algo positivo puede llegar a cambiar, sería bueno que las personas de mediana edad puedan empezar a proyectar en nuestra propia vejez. Vamos a tener una vejez más resiliente, más saludable, en la medida que cuestionemos un montón de estereotipos sociales como "ser viejo es esto y lo que no encuadra acá, no existe".

Una guía para adultos mayores

Una joven mexicana que reside en EEUU subió hace unos días atrás en su cuenta  de Twitter una guía hecha a mano para que su abuela aprendiera a usar el celular. Una buena idea para imitar si la tarea se pone compleja.

Escuhá la nota completa acá.

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