¡Quedate! La salida no es Ezeiza: te contamos esta historia de éxito
En el programa El Permitido, hablamos con Mateo Salvatto, un joven emprendedor y especialista en robótica, quien dijo que Argentina tiene un gran potencial científico tecnológico para crecer.
Mateo Salvatto, es un joven emprendedor argentino. Con 21 años es especialista en robótica, creó una app para ayudar a las personas con discapacidad y ganó un mundial de robótica, entre tantos méritos. En diálogo con el programa MDZ Radio invitó a los jóvenes a que no piensen que se tienen que ir del país para progresar.
Su pasión por la tecnología llegó cuando iba a la escuela. En algún momento se unió a un club de robótica como actividad extracurricular y se enamoró de esta rama de la ingeniería mecánica. En 2015 fue campeón argentino en esa materia y en 2016 se llevó el mayor premio a nivel internacional.
En 2018 creó "Hablalo", un traductor en tiempo real para personas con discapacidad. “Muchos creen que lo pensé como un emprendimiento, pero no fue así”, dijo. La iniciativa surgió al conocer la realidad de esta comunidad. Su madre es intérprete de lengua de señas y creció viendo que muchas personas no podían llevar adelante actividades que para otros son cotidianas, como hacer un trámite o consultar algo en la calle
Aquello a Mateo le molestaba, “porque como fanático de la tecnología no entendía cómo podía ser que ponemos gente en la luna, pero no podemos hacer que una persona con discapacidad acceda a derechos, productos y servicios como cualquier otro", contó el joven.
El emprendedor considera que “la salida no es Ezeiza” y que Argentina tiene mucho para dar. “Mucha gente me critica por decir ésto, creen que es para quedar bien. Pero el amor por el país es algo que comparto con mi familia”, dijo a Mdz.
“Viví en una casa de inmigrantes que escaparon a lo que hoy nosotros llamamos el primer mundo. No vinieron acá por casualidad, lo hicieron porque era un país de oportunidades, donde soñar un futuro prospero”, rememoró. “Me daría mucha pena resignarme a creer que Argentina no tiene futuro” dijo.
Por otro lado, Salvatto reconoció que el país tiene un gran potencial. “Veo el panorama científico tecnológico argentino y me apena notar que tenemos todas las cartas en la mano para ganar la partida, pero la dirigencia nos convence de que no contamos con esa posibilidad”, aseguró.
En aquel sentido resaltó: “Somos un país con todas las cartas para ser potencia regional en el mundo de la ciencia y la tecnología, nos destacamos en comparación con el resto de Latinoamérica. Podemos empoderarnos con la tecnología para solucionar los problemas estructurales”.
“La ciencia y la tecnología no deberían ser un instrumento político, sino una política de Estado”, porque “cuando la tecnología crece, crecemos todos: el agro, la calidad laboral, se acortan la brecha social y digital, se mejora la calidad de vida, se puede crear un sistema productivo muchísimo más rico", dijo. "Esto no es apostar por el crecimiento de unos pocos sino abrazarnos de la tecnología para aplicarla en cada sector de la sociedad para crecer como unidad”, completó Salvatto.
El especialista en robótica se mostró desilusionado con la política. “Hay excepciones que entienden la importancia de aportar por esto, pero hay un desinterés muy grande y eso demuestra una falta de conocimiento de lo que la tecnología puede tener como herramienta igualadora”.
Además, Mateo resaltó la importancia de modernizar la educación e ilustró: “Usamos metodologías del siglo XIX, para educar como si viviéramos en el siglo XX a chicos del siglo XXI”.
El emprendedor joven insistió en que los “centennials” son “una generación bisagra”, no sólo de Argentina, ya que tienen “la responsabilidad de aprovechar todas las herramientas del pasado para habilitar un futuro próspero”. Admitió que si bien es común escuchar que “todas las generaciones de jóvenes dijeron que iban a cambiar el país, la diferencia con esos otros es que ellos no tuvieron el acceso democratizado a la ciencia, no vivieron en un mundo tan globalizado, no tuvieron los impresionantes avances tecnológicos que tuvimos nosotros”.
Por eso dejó un mensaje final: “Podemos hacerlo, aprendiendo de los más grandes y proyectando para las próximas generaciones”.
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