ver más

Esta es la verdadera forma de hacer ayuno intermitente

Según especialista, el ayuno intermitente se adapta a cada persona y aseguran que funciona: cómo hacer una dieta de ayuno intermitente. En esta nota, todo lo que tenés que saber.

En el programa El Permitido de MDZ Radio hablamos con la nutricionista Maria Cecilia Ponce, quien nos contó detalles de cómo practicar el ayuno intermitente y que funcione.

Si bien se trata de una costumbre milenaria, el ayuno intermitente está de moda en estos días, entre quienes buscan adelgazar y depurar el cuerpo. Ponce explicó que básicamente lo que se hace con esta modalidad es dejar un tiempo durante el día para no ingerir alimentos. Generalmente este momento se recomienda durante la noche, mientras dormimos, así cuesta menos dejar de lado la comida.

Lo que se sabe de esta práctica es que es ancestral, religioso e impuesto en todas las culturas. Hoy se adaptó para obtener resultados a nivel nutricional. “La idea es estirar esa ventana de horas sin comer y achicar la ventana que hacemos durante las ingestas”, explicó la licenciada.

De esta manera, al no comer durante el día el cuerpo “se está purificando, depurando las células y relajando el intestino”, comentó. Generalmente, esta dieta se recomienda para poder tener un mejor autoregistro de lo que comemos, cómo nos sentimos con ello y si lo hacemos por emocionalidad o por ansiedad.

Ayuno para bajar de peso

Lo que sucede cuando no consumimos ciertos alimentos es que “en las primeras horas utilizamos glucosa y luego empezamos a utilizar aquellas grasas que tenemos de reserva”, detalló la especialista.

Sin embargo, este ayuno no es lo único que se debe hacer. Ponce recomendó unir esta práctica a un plan alimentario formulado especialmente por un profesional para cada paciente, para evitar daños en el cuerpo.

La nutricionista recomendó empezar con un ayuno de 12 horas e ir cambiando paulatinamente algunos horarios de las comidas. Por ejemplo, desayunar más tarde y cenar más temprano. Además, la profesional explicó que hay que empezar a ingerir alimentos poco industrializados para tomar consciencia de lo que estamos comiendo diariamente.

Bajar la cantidad de carbohidratos también es una gran opción y “si el día está balanceado, se puede estirar a 14 horas y omitir el desayuno”. Esto se estima que puede hacerse “quizá una o dos veces a la semana”, siempre adaptado a la rutina de cada uno.

Por último, la nutricionista desaconsejó ayunos más largos, de por ejemplo 24 horas, ya que en esos casos se deben analizar otras variables, como los medicamentos que toma el paciente, sus niveles de estrés y su alimentación cotidiana.  

La nota completa, acá.