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Pfizer: ¿por qué Argentina no recibe la vacuna que se aplica en el mundo?

En buena parte del mundo se comenzó la campaña de vacunación con el único desarrollo que ha tenido la aprobación necesaria. Se trata de la de Pfizer y BionTech. Aunque en Argentina se realizaron parte de los ensayos clínicos, no recibirá dosis por el momento. ¿Por qué?

Cuando se supo por boca del ministro de Salud de la Nación Ginés González García que no se pudo cerrar ningún trato con la vacuna de Pfizer. A pesar de que se realizó parte del ensayo clínico con voluntarios en nuestro país, según informaron desde la cartera de Salud los términos que exigía el laboratorio estadounidense son "inaceptables".

Las críticas vinieron dadas por la creación de ley 27573 , llamada "Ley de vacunas destinadas a generar inmunidad adquirid contra el COVID-19". Allí se establece una serie de condiciones muy favorables a la farmacéutica. Así lo planteó con duras palabras el presidente de la UCR Alfredo Cornejo que exige que se presente el ministro Ginés González García en la Cámara de Diputados para dar explicaciones sobre el tema.

Desde MDZ Radio conversamos con el autor de la discutida legislación de inmunidad, el diputado nacional por Tucumán y ex ministro de Salud de esa provincia, Pablo Yedlin.

La vacuna desarrollada por Pfizer y BionTech se aprobó para su aplicación en Reino Unido, Estados Unidos, Alemania, México, Chile y Ecuador. Posiblemente para la misma fecha (27/12) que se inicie en el país de Ángela Merkel se intente empezar en toda la Unión Europea al mismo tiempo. En Argentina se realizó parte de los ensayos clínicos para la aprobación. Se dispuso el Hospital Militar y alrededor de 6000 voluntarios. Asimismo fue la primera en darse a conocer en nuestro país con anuncios muy auspiciosos por parte de Alberto Fernández que daban a entender que llegaría algún número, aunque reducido de dosis a nuestro país. El diputado Yedlin sostuvo que creer que por haber sido parte de los ensayos, los argentinos tendrían alguna cantidad garantizada obedece a un argumento "más ético que contractual".

Argentina tiene dos precontratos. Uno con AstraZeneca y Oxford de 26 millones de dosis que se producirán en el país y luego se exportan a México donde se envasa y vuelve. El otro es con Rusia de 10 millones de tratamientos "cuando cuente con la aprobación pertinente y se pruebe su eficacia". En el caso del laboratorio Pfizer, al no existir una obligación legal para garantizarle dosis a Argentina se entiende que la compañía farmacéutica ha priorizado a "los mejores clientes". Se trata de una "cuestión de mercado y de confianza jurídica" por lo que desde Pfizer decidieran "empezar por Canadá o Chile que a nosotros".

Por otra parte, el diputado por Tucumán señala que al ser el Estado quien aplica la vacuna, será quien absorba las demandas en caso de que existan reacciones adversas y litigios aparejados. Ese es el concepto general que atraviesa la "ley de inmunidad". "Lo que los laboratorios vienen exigiendo es que frente al pago de indemnizaciones -explicó Yedlin-  frente a efectos colaterales. Ahora bien si quien produce la vacuna entrega un producto defectuoso, el Estado puede demandar a la compañía y deberá hacerlo en dónde tenga la casa matriz".

Un modelo de inequidad global

El acceso de Argentina a la vacuna no termina en la legislación exigida por los laboratorios y la capacidad de logística para su distribución. Estos son algunos de los limitantes, pero no los más graves. Tal como dio a conocer la Organización Mundial de Salud (OMS) los países más poderosos han acaparado la producción global de vacunas incluso por encima de la cantidad necesaria para su población. El ex ministro de Salud de Tucumán detalló que "todos los laboratorios en su máximo de capacidad sólo pueden producir 1500 millones de dosis, cuando el mundo necesita 6000 millones. Canadá es un ejemplo de cómo algunos países acaparan los medicamentos ya que tiene "precontratado 5 veces lo que necesita para vacunar a su población".

"Ninguna vacuna cuenta con la aprobación" sentenció el diputado Yedlin. Aunque Rusia esté colocando la Sputnik V sobre su población, esto no significa que pueda aplicarse en Argentina. Para que esto suceda debe aprobarlo la ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica). Por ese motivo es que viajó una delegación argentina a Moscú para exigir los comprobantes pertinentes.

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